viernes, 26 de diciembre de 2014
Borrador
Vuelven los lunáticos, los amenazados, las noches sin insomnio, los días sin gloría, vuelven las lunas de diciembre con sus secretos y sus escombros, las heridas vuelven a abrirse suavemente y con dolor, no ese dolor agudo y visceral de las heridas de batalla, sino ese dolor pausado y subterráneo de las heridas que no sanaron nunca, que se infectaron por dentro mientras afuera la piel no mostraba ningún signo de alarma, solo una cicatriz plana para recordar el sitio, eso trae diciembre con sus luces y sus alborotos, noches largas y solitarias rodeadas de gente que sonríe y que por dentro también carga sus propias angustias. El sufrimiento de diciembre es leve para la mayoría, las nostalgias vienen como olas a traernos los restos de amores y cariños que se pudrieron en el lodo al fondo de los remolinos. No es que quede demasiado. No es que queme demasiado. Es solo estos días del fin de año que como todo los fines hacen recapitular y asignar valores, esto fue bueno, esto no tanto, esto otra vez quedó pendiente, a por cierto, te quiero, sin tener ni la más remota idea de lo que eso significa. Vuelven los poetas y sus voces profundas y vagas, sus decires que nada dicen y contienen como el Aleph todo el universo. Vienen las letras de sus poemas a rasgar el aire y quebrantar los quejidos, a derramar en las heridas ese bálsamo espeso que arde pero que cura, ya que no hay manos que vengan a corroer el miedo. Hablo de mí, por supuesto, por egoísmo supongo o porque sé tan poco de los otros.
Ito
Y entonces uno aprende la diferencia entre domar un animal y amarlo.
Que dejarlo ser y respetar hasta el mínimo detalle de su existencia: su libertad!
Que estar ahí para compartir los segundos que son compartibles:
Las caricias, los rasguños, los gemidos, los silencios, las miradas sinceras pero ininteligibles, los misterios.
La certeza concreta y absoluta de no poder nunca acceder a sus pensamientos y a su conciencia.
La aceptación de no saber todo sobre el otro.
De no poder estar segura de nada sobre el otro.
La simplicidad de reconocer el presente como única medida.
El cariño como el único bien.
La honestidad como el único contacto.
El reconocimiento de sentirse completamente vulnerable ante su presencia.
La facilidad de perderse en su piel y en sus secretos.
El delicado y cambiante equilibrio entre la sonrisa y el gruñido.
La seguridad de que el otro puede quebrarte todos los huesos, los corazones, las razones.
Y sin embargo tener la tranquilidad de confiarle todos los días, las palabras, las razones, los huesos, los corazones.
Que eso y no otra cosa es lo que de una u otra forma termina siendo amor.
No una cosa hecha y acabada
Sino un proceso que sucede
No el aire sino el viento
No el agua sino la ola
No la luz sino la claridad
No el sonido sino la música
No el corazón sino el latido.
Que dejarlo ser y respetar hasta el mínimo detalle de su existencia: su libertad!
Que estar ahí para compartir los segundos que son compartibles:
Las caricias, los rasguños, los gemidos, los silencios, las miradas sinceras pero ininteligibles, los misterios.
La certeza concreta y absoluta de no poder nunca acceder a sus pensamientos y a su conciencia.
La aceptación de no saber todo sobre el otro.
De no poder estar segura de nada sobre el otro.
La simplicidad de reconocer el presente como única medida.
El cariño como el único bien.
La honestidad como el único contacto.
El reconocimiento de sentirse completamente vulnerable ante su presencia.
La facilidad de perderse en su piel y en sus secretos.
El delicado y cambiante equilibrio entre la sonrisa y el gruñido.
La seguridad de que el otro puede quebrarte todos los huesos, los corazones, las razones.
Y sin embargo tener la tranquilidad de confiarle todos los días, las palabras, las razones, los huesos, los corazones.
Que eso y no otra cosa es lo que de una u otra forma termina siendo amor.
No una cosa hecha y acabada
Sino un proceso que sucede
No el aire sino el viento
No el agua sino la ola
No la luz sino la claridad
No el sonido sino la música
No el corazón sino el latido.
domingo, 7 de diciembre de 2014
Agónica
Ay letra, tu que eres la única forma de sacarse del cuerpo esta alma
convulsiva y angustiada, tu que eres el único camino para escupir sin miedos
todos los miedos y los horrores. Yo sin ti soy apenas un rastrojo, un
despilfarro de átomos y células. Letra, descúbreme, permíteme, configúrame,
límpiame, absuélveme.
Si lejos de ti soy el silencio que miente y que contiene las verdades, el que no dice y se queda sostenido y pendiente, sin dejar que el fluir de la vida se haga cierto. Lejos de ti, querida, soy una herida leve que profundiza y se infecta, que pierde toda la conciencia y la razón, que va haciendo polvo y olvido lo bonito, el corazón, el cariño.
Déjame estar aquí, ahora, déjame usar tu cuerpo para poner aquí todas mis tristezas, todos los dolores, la gripa, la agonía, la miseria, de ser este ser humano, tan inhóspito y tan prolijo, tan configurado con tanto cariño y con tantas cicatrices, esta yo tan estúpidamente humana, tan ingeniosamente construida.
Voy deambulando, vagabunda de tus ritmos y tus acentos, buscando entre las curvas de tus signos el alivio, la tranquilidad y lo hermoso. Cuánto me miento! Cuanto trato de manejar los sentimientos que se me arremolinan y se me acumulan en la vida, bajo las axilas, entre los dientes, bajo los lunares. Cuanto trato de aceptarme así de innoble, así de simple, así de mezquina y orgullosa, así de injusta y de vulgar. Y me aferro a la misma esperanza a la que todos se aferrar en el último instante de desespero antes de perderse para siempre en la sinrazón. Me aferro con las uñas astilladas el borde del todavía, del es posible, de queda un rato, del futuro irregular e inexistente.
Tal vez exista alguien, alguna, que se quede para siempre. Y esa mentira que no puede ser falseada se hace indispensable. Tal vez allá a lo lejos hay un alma que se parece a la mía y que sabe en lo profundo del cariño. No tengo nada más que eso. Lo único que me queda entre las manos y entre las realidades son las fantasías de un futuro irreal que todavía me permita mantener la conciencia, la oportunidad de equilibrar los agujeros de mis sentimientos que se hacen infinitos y consumen a mí alrededor hasta la luz.
Existir es supremamente doloroso, y sin embargo, prefiero desfigurada el dolor en las entrañas a esa inexistencia en vida, a ese entierro de la desconexión de mis neuronas y mis sistemas. Prefiero este dolor simple e insaboro de la soledad angustiante que ese no ser en silenció y despectivo. Y aunque lo prefiero, una vez tras otra, un día tras otro, segundo tras segundo, siempre, aunque lo prefiero, cómo duele hijueputa! Como se me enmohece el corazón en esta soledad llana y abrumadora, como se me retuerce la ternura secándose sin a quien serle húmeda y agradecida, como me tiemblan las yemas de los dedos y se espinan de no tener un alma a la que acariciar en las mañanas.
Tú, enemigo de mis sueños, que te arrinconas en mis ideales optimizado, tu, real y apabullante, inquebrantable, inalcanzable, te dejo esta letra como el único testigo de que te quiero, sabiendo lo lejos que somos, lo inequiparables y limitados, tú con ese cuerpo de árbol hacia el cielo, con esa piel ávida y ulcerada de cariño, que me está vetada subsanar así lo quiera, tú, bestia herida de inigualable aspecto, cordero hecho salvaje y apabullante, serpiente coral hipnotizada, dios quiera que sepas envenenarme.
Por ahora no eres ni siquiera un mal recuerdo, agradecida. No te vuelvas ese a quien también quiero olvidar hasta los huesos. Te prefiero lejos e inalcanzable que miserable y agónico, si no hay posibilidad de que seas sol y cariño entonces quédate en los imposibles. Y hablo de las realidades, porque se bien que el cariño no es magia y unicornios, se bien que el cariño es cada día escoger de nuevo estar con quien se ama, todos los días escoger otra vez el cariño. Se bien que el amor es eso que uno construye entre las manos y las entrañas, compartido y frágil pero sublime, impune y húmedo pero concreto. Quiero más que nada, más que el borde del éxito y de los honores, más que el chillido de las voces y los queridos, quiero un alma como la suya, a quien florecerle todos los días. Si usted es o no es no tengo manera de saberlo, por más que quiera. Yo lo quiero aquí de una manera inigualablemente estúpida y agria, yo lo quiero con mis espinas y mis horrores, y lo quiero con el borde de mi lengua, con el filo de mis piernas, con todo lo que me palpita en el cerebro.
Viste? solo la letra y su poderes secretos me proveen de lo necesario para calmar esta angustia, un buen placebo, no se va, pero se aquieta, cómo la marea, juro que no voy a perderme todavía, que esperaré aún un otro día, hasta mañana, solo querida hasta mañana, mientras tanto distraeré esta cabeza con el universo, con los genes y los mares, con el sol y el masoquista, con el cuerpo corriente y la cabeza hirviente, mientras le pongo flores al cariño y chocolate al ánimo.
Si lejos de ti soy el silencio que miente y que contiene las verdades, el que no dice y se queda sostenido y pendiente, sin dejar que el fluir de la vida se haga cierto. Lejos de ti, querida, soy una herida leve que profundiza y se infecta, que pierde toda la conciencia y la razón, que va haciendo polvo y olvido lo bonito, el corazón, el cariño.
Déjame estar aquí, ahora, déjame usar tu cuerpo para poner aquí todas mis tristezas, todos los dolores, la gripa, la agonía, la miseria, de ser este ser humano, tan inhóspito y tan prolijo, tan configurado con tanto cariño y con tantas cicatrices, esta yo tan estúpidamente humana, tan ingeniosamente construida.
Voy deambulando, vagabunda de tus ritmos y tus acentos, buscando entre las curvas de tus signos el alivio, la tranquilidad y lo hermoso. Cuánto me miento! Cuanto trato de manejar los sentimientos que se me arremolinan y se me acumulan en la vida, bajo las axilas, entre los dientes, bajo los lunares. Cuanto trato de aceptarme así de innoble, así de simple, así de mezquina y orgullosa, así de injusta y de vulgar. Y me aferro a la misma esperanza a la que todos se aferrar en el último instante de desespero antes de perderse para siempre en la sinrazón. Me aferro con las uñas astilladas el borde del todavía, del es posible, de queda un rato, del futuro irregular e inexistente.
Tal vez exista alguien, alguna, que se quede para siempre. Y esa mentira que no puede ser falseada se hace indispensable. Tal vez allá a lo lejos hay un alma que se parece a la mía y que sabe en lo profundo del cariño. No tengo nada más que eso. Lo único que me queda entre las manos y entre las realidades son las fantasías de un futuro irreal que todavía me permita mantener la conciencia, la oportunidad de equilibrar los agujeros de mis sentimientos que se hacen infinitos y consumen a mí alrededor hasta la luz.
Existir es supremamente doloroso, y sin embargo, prefiero desfigurada el dolor en las entrañas a esa inexistencia en vida, a ese entierro de la desconexión de mis neuronas y mis sistemas. Prefiero este dolor simple e insaboro de la soledad angustiante que ese no ser en silenció y despectivo. Y aunque lo prefiero, una vez tras otra, un día tras otro, segundo tras segundo, siempre, aunque lo prefiero, cómo duele hijueputa! Como se me enmohece el corazón en esta soledad llana y abrumadora, como se me retuerce la ternura secándose sin a quien serle húmeda y agradecida, como me tiemblan las yemas de los dedos y se espinan de no tener un alma a la que acariciar en las mañanas.
Tú, enemigo de mis sueños, que te arrinconas en mis ideales optimizado, tu, real y apabullante, inquebrantable, inalcanzable, te dejo esta letra como el único testigo de que te quiero, sabiendo lo lejos que somos, lo inequiparables y limitados, tú con ese cuerpo de árbol hacia el cielo, con esa piel ávida y ulcerada de cariño, que me está vetada subsanar así lo quiera, tú, bestia herida de inigualable aspecto, cordero hecho salvaje y apabullante, serpiente coral hipnotizada, dios quiera que sepas envenenarme.
Por ahora no eres ni siquiera un mal recuerdo, agradecida. No te vuelvas ese a quien también quiero olvidar hasta los huesos. Te prefiero lejos e inalcanzable que miserable y agónico, si no hay posibilidad de que seas sol y cariño entonces quédate en los imposibles. Y hablo de las realidades, porque se bien que el cariño no es magia y unicornios, se bien que el cariño es cada día escoger de nuevo estar con quien se ama, todos los días escoger otra vez el cariño. Se bien que el amor es eso que uno construye entre las manos y las entrañas, compartido y frágil pero sublime, impune y húmedo pero concreto. Quiero más que nada, más que el borde del éxito y de los honores, más que el chillido de las voces y los queridos, quiero un alma como la suya, a quien florecerle todos los días. Si usted es o no es no tengo manera de saberlo, por más que quiera. Yo lo quiero aquí de una manera inigualablemente estúpida y agria, yo lo quiero con mis espinas y mis horrores, y lo quiero con el borde de mi lengua, con el filo de mis piernas, con todo lo que me palpita en el cerebro.
Viste? solo la letra y su poderes secretos me proveen de lo necesario para calmar esta angustia, un buen placebo, no se va, pero se aquieta, cómo la marea, juro que no voy a perderme todavía, que esperaré aún un otro día, hasta mañana, solo querida hasta mañana, mientras tanto distraeré esta cabeza con el universo, con los genes y los mares, con el sol y el masoquista, con el cuerpo corriente y la cabeza hirviente, mientras le pongo flores al cariño y chocolate al ánimo.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Amo dejarte así
Amo abandonarme a tu voluntad de diluir mis pensamientos en
tus ideas. Tu historia es limpia e intrincada, perderse en ella sería fácil,
pero tu voz es un hilo claro que me va conduciendo, que me evita los callejones
sin salida, que me salva de las ajugas de las hipótesis invalidas, que me libra
de los abismos de las preguntas vacías. Eres real, como la sangre, como el
oxígeno, como el cansancio, como el placer. Eres real y lindo como los sueños,
como dormir, como jugar, como cantar, como reír. No eres fácil, para nada, al
contrario, eres complejo, dinámico, estratificado, diverso, y tu encanto
consiste en eso exactamente, yo al menos no logro resistirme. Tu realidad
simple y tu historia compleja me perturban, me cimbran, me incomodan, me
modifican. Hacen que desde lo profundo y lo salvaje, desde los huesos y los
intestinos, cruzándome el corazón y los pulmones, modificándome la respiración
y los impulsos eléctricos, hacen que desde entonces y sobre todo desde ahora me
broten como estorninos las sonrisas.
Acontecimiento
I follow
your words and your thoughts. Softly, I slip across the landscape of your ideas.
The sound of your voice drives my path inside your labyrinth. I wander, as a
child with his little hands inside a pot full of different candies. I drown. The membranes of my neurons chill
with their receptors at the edge of their capacity, of their ability, shaking. The
pleasure of listening to you is unspeakable. I lost my self into the delicious
of your knowledge, your brain, your phenotype, your genome, of your interaction
with the world. I get to the end of the sanity. Your life is the dry and plain
valley of the reality, where the birds of my dreams go to die in the sweetness
of the golden age, when all the efforts and all the issues reach sense and the
life is complete and meaningful. This man, is love.
martes, 4 de noviembre de 2014
Detalles
Que sí!
Que lo quiero.
Y que qué hacemos
Si este cariño se me esconde.
Parece vela cuando sopla el viento.
Que si se apaga, que si no se apaga.
Que lo cubra y lo cuide.
Así es el cariño.
Pinche!
Y hay días de días. Usted sabe.
Vuelva pronto.
Se le extraña.
Aquí adentro.
En el corazón.
Se enfría cuando usted no está.
Se asusta cuando usted está muy cerca.
Así soy.
Animal asustadizo.
Y además también muerdo.
Y pataleo.
También se consentir bien.
Velar las noches.
Sonreír en las mañanas.
Preguntar ¿cómo vas? a medio día.
Asústese pero no se vaya.
Lo que no sé es decir las cosas.
Lo de la pelea cuando no estoy de acuerdo.
Eso se me dificulta.
Acuérdese que a veces me tiembla el
cimiento.
Es solo a veces aunque sea muy fuerte.
Eso sí, no se acaba el cariño.
Es solo como cuando el viento sopla muy
fuerte
Y la llamita se ve muy chiquita y azul.
Pero yo no sé cómo no se apaga.
Ah bueno, es culpa suya.
Que cuando sonríe la mantiene viva.
Aunque usted no se dé cuenta.
O se haga el tonto.
Yo sé bien que usted de tonto no tiene
nada.
Algo tiene que bien no entiendo.
Que me da mucha curiosidad.
Y entonces el cariño reclama paciencia.
Porque la curiosidad no es muy amiga del
amor.
Apúrele! Que estoy que sueño!
miércoles, 22 de octubre de 2014
Resistencia
A escribir.
¿Qué hacemos?
¿Qué hago?
¿Aquí sentada?
Todo lo que hay que hacer, como corresponde.
No tan tarde.
Destinatario.
Igual te quiero!
De manera profundamente desordenada.
Tu, ¿Quién eres?
domingo, 28 de septiembre de 2014
Debilidad
Es este momento de delirio,
en que abandono el silencio y la prudencia, en que busco en mi cerebro hasta la
agonía las delicias de los segundos compartidos contigo, y los resumo mezclándolos
en millones de posibilidades que configuren imaginarios nuevos y me permitan la
ilusión. Esa mentirosa. Te busco en los rincones de mi mente para intentar
traerte a llenar cada segundo de soledad que me atropella mientras la sangre me
cruza inmune por el pecho y no me da opción de controlarme. No estas, ya lo sé,
lo sé, lo sé bien. No eres tú ahora, lo sé bien, lo sé. Pero la soledad tiene
esos trucos que te desconciertan, esa manera de escurrirse entre los huecos que
deja la paciencia y entre las cuevas que va formando en mi conciencia la
ausencia de otro que procure las sonrisas. La soledad tiene ese poder de
hacerse grande e invencible aliada con el tiempo, solo para recordarme que no
soy infinita, que los segundos son un regalo medido y terminado. Y cómo no
tengo armas para defenderme de su ataque, cómo poco me queda porque el cariño
se me hace pequeño sin quien lo alimente, y la ternura se me acurruca entre los
hombros y el cuello entristecida, como los besos se me ahogan en la boca y se
me olvidan, y la palabras lindas se traducen en miradas que apenas reconozco,
por eso no puedo, a veces simplemente no puedo sostenerme. No puedo quedarme
muda y lejana, no puedo simplemente esperar otro segundo, y entonces sin
permiso, sin razón, sin medida, sin realidades y sin inocencias, reivindico tu
recuerdo al borde de lo absurdo y te nombro con ese nombre que no tienes, y te
llamo cariño aunque no hayas sido sino cuando mucho un silencio incómodo, y
quiero tenerte aquí a mi lado sin siquiera considerar lo que eso significa, y
como todo eso no es más que una idea desfigurada e ilusa de lo que es el
universo, no tengo otro remedio que esculpirlo en letras para hacerlo menos
cierto. Así que aquí estoy, incoherente. Mañana será otro día, y podré quererte
de nuevo de veras, sin apuros y sin dolores, así desde tu lejanía y mi extrañeza,
desde ese punto humano en el que tú eres lo que eres y yo soy esto que soy
aunque no esté muy bien segura de lo que eso sea.
martes, 23 de septiembre de 2014
Feliz cumpleaños
Esto es un libro! Se llamaba el libro.
Era un libro!!! Escribió el.
Yo me reí desde el principio, desde el momento en que leí el libro y lo reconocí entre sus páginas.
El libro era un ejemplar poco común, una mezcla sutil y elegante de simplicidad, profundidad, ternura y sarcasmo, delicadamente equilibrada.
- ¿Todo eso viste en el libro? - Imagino que me pregunta.
- No - Imagino que le respondo - El libro es solo un reflejo tuyo.
Era un libro!!! Escribió el.
Yo me reí desde el principio, desde el momento en que leí el libro y lo reconocí entre sus páginas.
El libro era un ejemplar poco común, una mezcla sutil y elegante de simplicidad, profundidad, ternura y sarcasmo, delicadamente equilibrada.
- ¿Todo eso viste en el libro? - Imagino que me pregunta.
- No - Imagino que le respondo - El libro es solo un reflejo tuyo.
La maldición del pájaro
El
animal conocía su destino. Lo había vivido tantas veces! Y cada vez que el
tiempo se acercaba, el miedo crecía en él hasta hacerse infinito, hasta el
desespero de desear la muerte una y otra vez, como un deseo puro y
sublime. La prefería de seguro, sin sombra alguna de duda en ningún rincón de
su emplumado ser, así de seguro, prefería la muerte definitiva. Pero lejos de
ella, la maldición impuesta al ave desde el principio de los tiempos se repetía
incesante una y otra vez. Su única fortuna consistía en que la vejez se tardara
casi un siglo en alcanzarle. Sin embargo, cada año en que se hacía más viejo el
animal se estremecía desde la punta de las largas plumas de su cola hasta la
punta de su afilado pico. Un año más era un año más cerca del martirio, un año
más era sentir como en algún lugar de su cuerpo se iba encendiendo una llama,
como adentro suyo el fuego empezaba a consumirlo, poco a poco y lentamente, ese
ardor agudo que le eriza constantemente el alma y el borde del cerebro. Ya en
la vejez, el pico corneo se le agrieta, las garras se le reducen a muñones
incendiados, y las plumas van cayendo una a una hechas ceniza. Ya en la vejez,
todo huele a pluma y carne chamuscadas, en vez de sangre al bicho le corre
ardiente lava por las venas y sus ojos escupen chispas en destellos y crujidos.
Al final, al fondo, durante el último latido, el corazón enciende el gran
fuego rojo que consume por completo al pájaro, que se deshace desquiciado en
sus cenizas antes de renacer de nuevo. Ser un Fénix no es de manera ninguna una
forma deseable, sino, como la piedra, es el eterno suplicio de
destruirse uno mismo, de incinerarse solo para nacer de nuevo de entre las
propias cenizas a repetir el rito.
lunes, 22 de septiembre de 2014
Medida
Y yo aquí con estas ganas de saberte, decirte, serte, preguntarte, abrazarte, quererte.
Pero que la prudencia! me digo.
Pero que la paciencia! me regaño.
Pero que ahora no es buen tiempo! me figuro.
Allá estás tu, a lo lejos.
Yo estoy aquí sentada escribiendo estas letras para no correr a verte.
Es tan difícil ser paciente.
Es tan bonito andar así sonriendo porque está bien.
Sigue siendo tu voz la que me dice en sueños buenas noches y buenos días.
Son tus ojos los ojos felinos que provocan mi sonrisa.
Son tu belleza y tu lejanía los que me dan la confianza para quererte.
Que finalmente somos dos simples animales profundamente asustadizos.
Andá! Cuídate!
Que te quiero y nos hace falta tiempo.
Duerme bien!
Duerme tranquilo!
Descansa!
Te veré mañana.
Pero que la prudencia! me digo.
Pero que la paciencia! me regaño.
Pero que ahora no es buen tiempo! me figuro.
Allá estás tu, a lo lejos.
Yo estoy aquí sentada escribiendo estas letras para no correr a verte.
Es tan difícil ser paciente.
Es tan bonito andar así sonriendo porque está bien.
Sigue siendo tu voz la que me dice en sueños buenas noches y buenos días.
Son tus ojos los ojos felinos que provocan mi sonrisa.
Son tu belleza y tu lejanía los que me dan la confianza para quererte.
Que finalmente somos dos simples animales profundamente asustadizos.
Andá! Cuídate!
Que te quiero y nos hace falta tiempo.
Duerme bien!
Duerme tranquilo!
Descansa!
Te veré mañana.
viernes, 12 de septiembre de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
Si no te lo digo al menos lo escribo, no?
Creo que hoy cometí un error, uno grande.
Me dejé llevar por el pánico de la posibilidad.
Y preferí poner entre tú y yo a lo que te gusta y a lo que te molesta.
Mezcladas.
Para que te alejes de mí y guardes distancia.
Yo que en realidad quisiera tenerte aquí al lado sin hacer drama.
Sin tanto teatro.
Pero el miedo profundo de que puedas aunque sea infinitamente remoto ser real me carcome.
Trataré de ser más cuidadosa.
No quiero repetir contigo todos estos patrones horribles del miedo y la desconfianza.
Así no seas real no quiero además añadir elementos para que no puedas llegar a serlo.
Discúlpame, aún soy muy pequeña y el alma no da para tanto.
Si de algo sirve decirlo es solo que te quiero y eso me da todo el miedo del mundo.
Pero te quiero ehhh. :]
Ojalá eso fuera suficiente, pero sé que no lo es.
Hay universos entre tú y yo.
No te vayas más lejos de lo que ya eres.
Sigue siendo tu voz un buen camino.
Me dejé llevar por el pánico de la posibilidad.
Y preferí poner entre tú y yo a lo que te gusta y a lo que te molesta.
Mezcladas.
Para que te alejes de mí y guardes distancia.
Yo que en realidad quisiera tenerte aquí al lado sin hacer drama.
Sin tanto teatro.
Pero el miedo profundo de que puedas aunque sea infinitamente remoto ser real me carcome.
Trataré de ser más cuidadosa.
No quiero repetir contigo todos estos patrones horribles del miedo y la desconfianza.
Así no seas real no quiero además añadir elementos para que no puedas llegar a serlo.
Discúlpame, aún soy muy pequeña y el alma no da para tanto.
Si de algo sirve decirlo es solo que te quiero y eso me da todo el miedo del mundo.
Pero te quiero ehhh. :]
Ojalá eso fuera suficiente, pero sé que no lo es.
Hay universos entre tú y yo.
No te vayas más lejos de lo que ya eres.
Sigue siendo tu voz un buen camino.
miércoles, 27 de agosto de 2014
Dónde estás? Quién eres?
Ayer te busque.
En mi biblioteca.
Revisé cada libro a ver si allí estabas,
Tomé algunos de ellos y leí sus páginas.
Recorrí párrafos, frases, palabras.
Digerí sílabas y letras.
No estabas.
Leí con cuidado,
Nada tuyo estaba allí,
La ternura que eres no está en los colores
de los dulces ni en los patitos que nadan.
Tu maldad no es la del tiempo que
transcurre ni la del hombre que olvida.
La profundidad de ti no está escondida ni
en los laberintos sin paredes ni en la cola de la rata.
Tu simpleza no es esa del botón, el gato o
la cuchara.
No supe hallarte entre los ecos de quienes
escribieron el mundo que yo he leído.
No encontré rastros tuyos en las figuras
de los novelistas, los cuenteros, los fabulistas o los poetas.
¡No es posible que nadie te haya escrito!
¿O será posible?
En todo caso allí no estabas.
Además de la angustia de lo desconocido.
La belleza de querer leer quien eres se
vino a atormentarme.
Yo que pensaba que en la biblioteca estaba
todo el universo.
Ayer descubrí que me falta al menos un
libro.
No estabas tú.
domingo, 24 de agosto de 2014
Hoy
Después de pensarlo mucho, de tratar de
entenderlo y habiéndose equivocado, hoy sé que hay una sola forma de tratarte:
con cariño. Así no parezca, así se usen palabras fuertes y se sea seca al borde
de lo áspero, si se dice con cariño es suficiente. Todo está en su sitio. La
distancia y el tiempo que nos separan, las inconsistencias que conocemos y las
que desconocemos, los desacuerdos en las formas y en los colores, en el ser y
en el actuar, están en su sitio y miden lo que son si es el cariño el mediador
entre lo que eres y lo que soy. Ten un lindo día!
miércoles, 20 de agosto de 2014
Taxonomía
¡Dame una letra, trae aquí, pronto, una sílaba, una palabra!
Este silencio es un infierno rojo
No hay que hacer preguntas de las cuales
no se quiere saber la respuesta
Naufragio
Ahí van todas mis lombrices
¿A qué hora vine yo a esto?
¿Qué hago aquí?
¡Córtame la lengua!
¡Quémame los oídos!
¡No dejes que pronuncie!
¡No permitas que escuche!
La vida se hace real y ¿qué carajos hago
con ella?
Aquí estoy
"No tengo armas de mar ni de
madera"
Estoy desnuda y perfumada
Oigo voces que anuncian realidades y no logro
descifrarlas
Los por menores de cada uno de las otras
se van descubriendo
Como las cartas en un juego de póker
Poco entiendo sobre el azar
Poco entiendo sobre la vida
Para mi sigue siendo la avena y el relámpago
Un paso que corre detrás de otro
La pasión fundida en las cuatro letras de
los genes
Preguntarme de qué color tienes los ojos
Pero la vida es
Todos los días
Y tú vives en no sé dónde, no sé cómo, ni
sé con quienes
Y los demás, las demás viven,
Toman óvulos y los mezclan con
espermatozoides
Y lo aceptan sutilmente sin preocuparse
demasiado
Sin haber dejado de ser niños
Yo en cambio soy grave e insegura
Sigo como Raúl jugando a los muñecos de
trapo
No porque no sepa cuanto tiempo ha pasado
No porque no entienda que mi cuerpo ya no
es tan joven
Estas letras me permiten lentamente seguir
existiendo
Hay en tí un hilo de esperanza que se
desteje en los días
No eres
Y necesito hablarte
Por defecto
Porque no hay a quien nombrar o desconocer
No confío
Eres un eco, un espejismo
El reconocimiento pleno de la libertad
Abrumadora y ardiente
¿Cuántas veces hemos repetido lo mismo?
Mira atrás y de reojo
No somos nosotros ni somos los mismos
¡Cuántas de estas letras no son mías!
¿Qué coño nos depara el destino?
Ahí se murieron todas mis lombrices
Y los gusanos de seda
¡Dios perdone!
¡Consientan las demonios de todos los
infiernos!
¿Qué sabré yo si sigo jugando a los
desencuentros?
Pero...
¡Por supuesto que hay un pero!
Porque ¿qué sería de mí si no tuviera que
objetar ante la simple y agónica realidad?
¿Qué sería de esta pobre encarnación
ulcerada de cariño e infectada de humanidad?
Es necesario un pero – para seguir viviendo –
Pero tu voz.jueves, 14 de agosto de 2014
Paciencia
Me
detengo, guardo las palabras que van tomando forma en mi cerebro, no las dejo
llegar hasta mi lengua, no conjuro, ni te nombro. Porque no sé bien quien eres
y por más que me deslío y me gusta tu sonrisa y el rastro que dejas en mi
conciencia con tu voz, prefiero no desear. Lo que busco es la paciencia y la
claridad, no llamar amor a lo que solo se le parece ni dejar el cariño en manos
de quien no quiera llevarlo. Digo, eso sí, que te quiero. Pero en estos días de
soledad, silencio y miedo quisiera conjurarte para cubrir los secretos de los
abismos que se dibujan, quisiera nombrarte para ser el bálsamo que lave mis
heridas y cuide de mí al borde de la noche. No quiero que seas eso, no quiero
que vengas a mí para llevarme toda tu energía y dejarte rendido y empalagado al
final de la semana. No quiero usarte. Quiero que vengas a mí con tu propio
paso, que seas tú quien escoja estar aquí sin que nada te presione. Hoy estoy
cansada y asustada hasta la médula, una niña a nacido de madrugada procurando
esperanza, estrella azul. Y un hombre bienamado ha dejado su vida con dolor y
oscuridad. Y la pregunta baila entre las letras, ¿Cuál de ellos Catalina? ¿Cuál
de ellos eres tú? Este par pareciera mostrarme el principio y el final de mi
vida en un solo día. Y puede qué. Pero así no puedo, seguir viviendo. Así no
quiero, seguir viviendo. No se puede construir un día si se cree que ya todo
está perdido, no se puede vivir si se cree que al final está el dolor y la
oscuridad. Así que lentamente busco en mí en lo profundo, ese lago calmado
donde los peces giran, ese jardín florido donde los rayos de luz bailan sobre
el agua y los caballos galopan por solo placer, ese espacio en mi que está a salvo
de todo y todos y hasta el mundo y sus crueles y simples realidades, ese
pedacito mío que no se pierde ni dura ni muere y me sostiene. Creo a pesar de
lo difícil que pueda ser creer, creo en el amor, que ya vendrá cuando le
corresponda, y creo que no estaré sola en el último aliento, creo que moriré
tranquila en manos de ese o esa que me ama y que ha sabido construir conmigo
una vida, con todo lo que la vida se trae, con todas la bellezas y las
angustias, ese o esa que sabe que el cariño que le tengo va más allá de todos
los problemas, las inconsistencias y las dudas. Necesito, así, sencillamente
para seguir viviendo, creer desesperadamente en un futuro donde la soledad, el
silencio y el miedo no lo son todo ni consumen todo al lado mío. Hoy no conjuro
tu nombre, tengo paciencia y espero que quieras y puedas venir a florecer conmigo.
lunes, 21 de julio de 2014
The story teller
The story teller tells a story about a recent past, a warm present and a nice future. I have read his story and I recognize his sweetness, pleasure, sorrow, wisdom and ancient peace. I don't know as much as he knows, I'm defenceless but I'm here, and here I just measure my words to do not harm or bother her.
domingo, 6 de julio de 2014
No soy un angel, nunca lo he sido, no pretendo serlo
Debe haber una razón, por la que no había escrito ni una letra al respecto,
Debe ser para que no quede ni el más mínimo rastro, ni siquiera un recuerdo.
Debe ser para que no quede ni el más mínimo rastro, ni siquiera un recuerdo.
jueves, 15 de mayo de 2014
Escribiendo
Amo cuando las ideas comienzan a tomar forma en mi cerebro, en mi manos, en mis palabras!
Oscuro
Tienes un cuerpo delicioso...
Dan esas ganas simples de acercarse y dejarse tocar por él.
Lástima que seas quien eres, aunque seguramente es también por eso.
Tienes unas manos como para dejarse deshojar...
Como para que se dediquen a mi cuerpo toda una tarde.
Pero tus tardes y mis tardes están muy lejos.
Las cavernas de tu voz son la negación de la humedad de mi silencio.
Ni siquiera un milagro (si existieran) podría sostenernos.
Dan esas ganas simples de acercarse y dejarse tocar por él.
Lástima que seas quien eres, aunque seguramente es también por eso.
Tienes unas manos como para dejarse deshojar...
Como para que se dediquen a mi cuerpo toda una tarde.
Pero tus tardes y mis tardes están muy lejos.
Las cavernas de tu voz son la negación de la humedad de mi silencio.
Ni siquiera un milagro (si existieran) podría sostenernos.
miércoles, 14 de mayo de 2014
Sagrado es verdad, pero terrible!
El
sagrado arte de complacer,
De saber antes de, que es lo que se requiere,
Como les gustan las cosas hechas.
El punto exacto del té,
La temperatura del chocolate,
La cantidad exacta de leche en el café,
El estilo de la escritura,
El enfoque de las ideas,
La palabra amable y la sonrisa,
No demasiado, un poco a penas,
Más para ellas, menos para ellos,
Seriedad para con él,
Una pizca de dulzura,
Cuidado! que no se vaya demasiada.
Esa necesidad profunda y visceral de entender al otro,
De no declararlo culpable,
De darle siempre otra oportunidad,
De
procurarle siempre el beneficio de la duda,
De perdonarles su humanidad inequívoca y seria
Esa profesión irredimible de medir las palabras,
Los gestos, las bondades,
De tratar a cada cual por cada cual,
Sin generalizaciones,
De no inmiscuirse demasiado en sus vidas,
De no tomar demasiado partido apenas el justo.
Nunca posiciones demasiado fijas
Nunca opiniones demasiado fuertes
Ese denso amor por los puntos intermedios y los
continuos
Que nadie es nada sino apenas un pedazo
Que todos somos la continuación de todos nuestros
pasados
Somos juntos el presente de todos los próximos lejanos
futuros
Esta impotencia de no juzgar al otro
De no asignar culpas o responsabilidades
Esta ira obscena de asumir la inocencia
La bondad como principio de los hombres
La inconstancia como principio de las mujeres
El cambio infinito
La indireccionalidad de la evolución
La ilusión infame del progreso
El vacío ínfimo en que se vive la vida
Una gran tarea complacer al otro
No por el amor de servir
No por la seguridad de ayudar
Sino por la flaqueza de no tratar a los otros como a mí
misma
De reconocer que nadie merece semejante castigo
De saber perdonar su humanidad sostenida
Su ignorancia postergada
Su diversidad fiel
En cambio, ser rígida e indolente con lo que soy
Ser intransigente con mis miedos y deseos
Ser irreprochable en cuartarme las libertades
Estoica para conmigo
Imperdonable por haber nacido en este mundo perdido
Y dolerme hasta la agonía eterna por ello
Complacer al otro como compensación con el universo
por no ser suficiente
Por no aprender a perdonarme el ser humana
Sagrado el ser amable con los otros, pero terrible ser
tan miserable conmigo misma.
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