miércoles, 28 de diciembre de 2011

Volver

Todo se desborda, el cariño viene buscando recompensa y yo tan cansada y maltratada del cansancio y el maltrato, me levanto y lo acojo, sin saber lo subito que eso sublima, sin idea alguna de lo significa ser lo que soy y lo que he venido siendo desde siempre, cuando los errores no son errores sino aciertos y cuando los aciertos no son más que el cada día, cuando la música promete que todo estará, bien o mal, todo estará, y ellos son los otros que me dibujan las posibilidades, y yo las tomo y las dejo como frutos en un árbol cargado, cuando se tiene sed, pero disculparan aquellos que buscan coherencia, estas letras no tienen ninguna, porque solo dejo que se deslicen bajo la fortuna del ánimo estas letra bienaventuradas de pasión y sueño, repletas de puro olvido y futuro, todavía se me dificulta la sonrisa, todavía este año no se acaba, pero se acabará muy pronto y entonces seremos de nuevo todo eso que habíamos sido por siempre jamás. Si pensara lo que escribo no escribiría, pero no pienso, dejo ser todo eso que se desdibuja en lo poco que todavía siento, los amores, los cariños, los imposibles, los ahora, los tal vez mañana y por sobre todo nunca. Mi coherencia claramente no está conmigo mientras dibujo estas palabras, en cambio escucho, la música que me enjuaga el alma con devenires, y afuera el mundo continua, en ese continuar único del mundo, sin dirección, sin meta, solo andando, solo yendo, porque a veces el ir es más importante que el destino, si no siempre, hoy aquí, mañana tal vez también o seguramente quizá tampoco. Me gusta este juego de dejar escapar las letras sin futuro, y escucho y canto porque en este canto esta todo cuanto poseo y cuanto añoro, no, añoro más, añoro un amor bonito, de esos que le refrescan a uno el alma y le recuerdan que todo esto vale la pena, porque eso es la vida, la vida solo consiste en darse cuenta que es lo que vale la pena, y más. Todavía sigue siendo un misterio estar solo conmigo misma, todavía es abrumador que los otros sean solo ese reflejo perfecto de cuanto se deviene en la conciencia. Añoro, todo eso que quiero y no tengo, y lo que tengo lo desvaloro porque me duele apreciarlo, porque la soledad es profunda y todavía enemiga. Sin peros, hoy sin peros que no sirven para nada. Me siento encerrada, en una pequeña vida que no es todo lo que soy, y lo que soy se me pierde en los canales de las obligaciones adquiridas y los compromisos aceptados, la libertad esa amiga siempre esa querida, esa promesa eterna de no deber, sino de que posees, el amor, ese ciego vagabundo, bruto y feliz, como ningún otro, feliz, y la lealtad, esa palabra dada, ese ser para los otros como para mí misma eso me basta, pero todavía no los soy, todavía no los reconozco, todavía no me hacen, y siento que debo, que no he puesto suficiente, que no soy bastante para merecer cada una de esas tres simples cosas que me hacen feliz, que me constituyen, que me llenan, que hacen que todo cuanto poseo, que todo cuanto vivo sea exactamente eso, exactamente ese instante pleno y completo, sin excepciones, sin olvidos, sin faltas, sin miedos, o más bien con todos pero conscientes, no separados, sino uno, uno solo, la unidad completa donde todo es fantasía y solsticio, donde el tiempo es la ilusión porque todo es uno solo, todo está desde hoy y para siempre ligado, desde este ser hasta ese que se desprecia por puro fuego, desde la completitud completa de la oscuridad y la luz, del estar y el ser, del espacio y el tiempo de la letra, la música, la armonía, el ritmo y el silencio, todo, todo, y yo en el todo como una pequeña parte de la conciencia de lo único. Y sin embargo aún no, aún hay falta, aún no me es suficiente, aún no me soy suficiente y todos los temores y los deseos y las pérdidas de conciencia me recurren, me rasgan, me subliman, me descomponen. Y cansada debo parar, detener todo cuanto gira y se sostiene, debo detener el tiempo y el espacio, la voz y la música, debo detener el cariño y reevaluar, revisar, aprovisionarme, recordar, revalorar, recobrar, redeber, rebeber, requerer, volver a amar, amar cada molécula de aire, cada célula que vibra, cada partícula y sub partícula que me conforman y me concentran y me sostienen, debo volver, el rostro, los pasos, las andadas, los futuros, debo volver a ser, volver a ser, volver, volver a nacer luego de tantas muertes que sin duda son solo un paso más y sin embargo menguan, desconcentran, diluyen, debo volver, volver con el cariño, aferrarme, reconstruir, concentrar, amar, amar, amar, amar, cada vez amar, para sostener, para pegar, para constituir, debo amar, cada movimiento, cada beso, cada noche, cada comida, cada palabra aquí suelta y amarrada, cada signo de puntuación y del zodiaco, debo, no porque sea una deuda, debo amar porque es lo que soy, soy amor, amorcito corazón, soy amor pleno, visceral, racional, pasional, ventricular, intestinal, húmedo, soy amor en cada cosa, en cada segundo, cuando vuelve a ser el tiempo, soy amor, esa fuerza única  e infinita que es, soy amor, extensivo, completo, proporcional, expansivo, soy amor más allá de todas las incoherencias, soy amor, más allá de todos los dolores, soy amor bendito y bendecido, soy amor cuando existo y cuando no, soy amor cuando hago y cuando sigo, cuando busco y desenfreno, cuando aprendo y desespero, cuando estas y cuando soy solo amor, soy amor, soy eso, y todo lo demás que también. Soy, amor.

martes, 27 de diciembre de 2011

Jolene

She came in the simple way of the mellow running out of the slight water under the bridge,
She came slowly and silently with the hope of nothing again.
Asking about love and sacrifice, about brave and patience.
Waiting, the warm tears, the gash through the eye, the deeper rage.
She smiled and dragged out the beauty and the peace of mind, 
took the light and broke the life into unstable nicks.
She crushed me down a left me abandoned without strength or reasons, 
without breath, blood or history, without future.
She crossed through me and left me alone.
I hardly remained, even when I believed I won't.
Even when everything around was empty, I was.
Even when Jolene put me off full of pain.
I remained.
Slowly I started breathing again, thinking again, seeing again.
Slowly, deeply slow I started standing up, putting my self alive, creating the world around.
In pain but patience I gave sense to continue, I built my strength inch by inch,
I turned out the dark in light.
I started to look for beauty and peace again.
I promised my self find it out.
Even now.
Even if Jolene comes again,
Even if she takes all the people and lifes I love.
Even if she finally and after all her jokes comes and end me.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Por estos últimos días y plegarias al año que viene.

La tristeza se incuba en las articulaciones y se pega a la paredes de la tráquea y el esófago. Lo que fue y lo que no ha sido se dibuja en figuritas entre los sueños y los pensamientos cotidianos. Dos muertes y dos matrimonios. Juro por dios que yo no quería esto. Yo no quería y aquí estoy. Pocas cosas me sostienen en estos días ovalados, la mayoría promesas incumplidas, un doctorado, una hipótesis planteada por un ingles en 1865 (si mal no recuerdo la fecha de la publicación de Origen de las especies), hipótesis que ha servido para toda clase de calamidades y aciertos, como esas otras ideas ideales e idealizadas, la libertad, la justicia, el amor, la fraternidad, hasta los juegos de futbol. Detesto a los paladines, de lejos, detesto su apego incuestionable a la bondad, a lo bueno, a los valores, a la moral, me da piquiña, me da miedo, me da desconfianza, porque no saben perdonar, porque no pueden entender la humanidad del equivoco, porque esa incuestionabilidad sobre el pensar, el querer y el hacer es discriminante, es irreal, es mentira. Pero ellos existen, tanto como existen los villanos. La rabia se me desborda también, por la impotencia, porque ante dos muertes y dos matrimonios, ósea cuatro de lo mismo, no puedo hacer nada, solo respirar profundo y seguir adelante, se murieron, se casaron, y yo no logro entenderlo, no logro concebirlo, no logro aceptarlo, ¿por qué? y qué se yo, porque me duele, porque extraño, porque no estoy de acuerdo, porque siempre, siempre, "el que se queda sufre más". Se bien que ellas pierden tanto como nosotras, y sin embargo, a estas alturas, entre los pliegues que dejan la angustia y la rabia, no me importan, yo quiero estar bien. Yo quiero sonreír, respirar profundo, jugar tranquila, cabalgar lejos, estudiar mucho, "construir una casa que no dura ni muere", aprender, y no me refiero (solo) al aprender de tener información en mi cerebro, me refiero al aprender emocional, a eso de saber sentir que todo es una sola cosa, que el universo fluye constantemente, que la motivación más grande soy yo misma, que todo lo que pasa es exactamente lo que tiene que pasar y que cuanto está a mi alcance es exactamente eso que necesito y puedo soportar y favorecer. No quiero más cuentas pendientes ni semejanzas, no quiero más esta lágrima contenida por no sé que ni como, no quiero más eso que no me pertenece, quiero lo mío, la paz al fondo del barril, la frescura, la naturaleza. Dame dosmildoce todo eso que me pertenece, déjame tomarlo, déjame ser fluidamente, no me contengas, déjame correr libre, déjame crecer al sol y húmeda, déjame balancearme y estar en lo alto de los árboles, favoréceme dosmildoce, seme bien y déjame ser bien para todo cuanto me circule. Dame un poco y yo hare todo. Seme querido que yo ya te quiero. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Había una vez un reino, pero el cuento acabó mal, ¿quién lo hubiera pensado? parecía que el Dragón que había venido a gobernarlo era sabio y claro, pero en el fondo ya estaba contaminado, y al final, escupio su aliendo de olor a piel quemada, y destrozó, torturó, infundió miedo, generó desasosiego y miseria, acabo con todo. Ya no hubo sonrisas, ya no hubo respeto, no hubo ganas, ya no hubo nada por que luchar, solo abandono.
Que triste todo.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Me arrancaron las alas, pluma por pluma, hueso por hueso, me arrastraron por el piso desnuda y del cabello, me escarbaron el alma con caprichos y desconfianzas, me hundieron en resina y me raparon las cejas, me dijeron si cuando no y no cuando me florecía el alma, la rabia vino con todo su poder, huracanado, y destrozó todo, las ganas, el cariño, los sueños, la belleza... solo quedarón lágrimas goteando repasando el ministerio. Lo más simple, lo más efímero, los más estúpido me acallo la vida, y lo real, su ausencia eterna desde ahora y para siempre apenas si me arrancó un suspiro.

lunes, 22 de agosto de 2011

Costumbre

Escribo, con esta letra torpe de no dejar secuelas, con esta voz bajita de no estar muy segura y necesitar decirlo, con este cariño inmenso por todo lo prohibido y la certeza triste de saberse lejana, con este amor soltero y huérfano con cara de olvido. Tomémonos la mano y andemos despacio que la muerte se nos figura en el rostro, nos aguarda sin prisa tras la esquina de ese otro edificio y a veces se nos cruza y nos dice: más tarde, ahora ando un tanto ocupada, con el hambre en Somalia, con la guerra en la selva, con los de cada día que se mueren individuales, porque los que se mueren en grupo al menos son noticia, pero la mujer bonita que tenía 35 y cumplió con el amor y la tragicomedia de ser madre, lo sabemos solo sus pocos amigos. Esos anónimos en masa cuyo nombre se pierde en el silencio, y nos duele en la médula pero no lo decimos, porque somos juertes carajo! porque yo puedo carajo! porque soy todo un mácho, carajo! Pues yo no, aunque todos los días lo aparente, yo no, ni fuerte ni puedo y pa' sumarle a todo, mujer, y bien concentrada, mujer, caótica, malvada, me rio de los muertos y lloro a los vivos, y me duelo, en cada nombre y en cada escondite, me duelo de cada día de la semana y de cada gota de lluvia, me duelo de dolerme como si de aposta me lo hubiese merecido, ¿por qué yo? y ¿quién lo sabe? ¿ese al que le llaman dios, y no responde?, jejejeje, que disculpen aquellos a los que aún les queda algo de respeto por la deidad, para mi está en el agua, en las rocas, en los maderos, en las hojas, en el invierno, en el rayo de sol que me incendia la mañana, esos son los dioses a los que reconozco y a quienes profeso, los humanos no me dan ya tanto. Me duelo del silencio que se mece en el cementerio y de la voz sutil que dice si, acepto, como si la llevaran al patíbulo o estuviese condenada. Escribo en desorden porque así pienso, o mejor como diría Pedro, así siento todo al tiempo. Me voy deslizando suavemente por entre las notas de esa vieja canción conocida que no trae nada nuevo y sin embargo como un bálsamo reconforta el alma y al mismo tiempo dejo que "eso" vaya dictando las letras mientras los dedos recorren el teclado al son del galopar de lo que me late entre el pecho. La rabia, si, esa que viene con cara de niña maleducada, esa que se filtra por entre todas las razones y que no deja tranquilo ni al querido cuerpo, ni al querido corazón recordando al poeta que recordaba al poeta. La rabia, hermana desde siempre del silencio, de la palabra postergada, pero más agudamente, del amor postergado, de todos los nos que hay que decir porque sí, porque así es la vida y que le vamos a hacer, si hay que perder, carajo!!!! ya hemos perdido tanto, tantas vidas que eran más vidas que las vidas que hay ahora, hemos perdido tantos hijos, tantas hijas, tantos amantes de esos que sabían para que putas es el cariño, y nos quedamos nosotros, estos cobardes que seguimos vivos, porque no tenemos una causa suficiente para dar la vida, y entre ellos los que como yo aún más y más y más cobardes ni siquiera nos comprometemos con una causa para toda la vida, porque que miedo tan entrañal, tan prisionero, tan propio, tan nosotros mismos, tan viejo, tan antes de que fuéramos consientes, tan antes de la muerte. Amor, el más promiscuo de todos los profetas, el dios malvado y traicionero, pero al fin dios, al otro lado del atardecer te espero. Espero, lentamente y también profundamente adolorida, porque se me acaba el credo, se me acaba la historia y la repito, una tras otra, tras la otra y las serpientes. ¿A los amigos? ¿Cuáles? esos que se llevaron en girones los trozos de mi alma y no prometieron protegerlos, los que los llevan deshilachados al viento y los exhiben profanos y proclamándolos trofeos de guerra, eah admirad el último de los cabellos de la medusa... o… venid a ved las vendas del faraón... o… dos centavos por que tengáis ante vuestros ojos los huesos de cleopatra, la bella. Esta belleza que se me cuela por entre los aguijones, por entre las arterias y los humores, por entre la lengua que se queda prisionera entre los dientes y los labios y sin embargo tiembla, por pronunciar ese verbo, ese quédate, te necesito, ámame, no me abandones. No hay nada más miserable que el cariño paladeado en su camino por la soledad, no hay cosa más triste que tener alas y no saber volar, no hay nada más hueco que el amor sin a quien amar.

lunes, 15 de agosto de 2011

Ya no me muero

Mira, si puedes verme, mira, al fondo, no en la superficie, en lo profundo, mira, escucha, allá, despues del hielo y el fuego, despues del hierro y la sangre, despues del veneno y las manchas, luego de los golpes y las humillaciones y las aclaraciones y los errores, luego del miedo, la tortura, el silencio, la agonia, luego del tiempo y sus escurridizas manos, luego de la mentira y la verdad, más allá de la muerte y todas sus conjugaciones y transpiraciones, más allá del ahogo y el ahoracamiento, más allá de todas las enfermedades, de todas las tristezas y las desconfianzas, más allá de la ira desgarradora y más allá de la sangre, mira al fondo, mi corazón aún late, late debil y casi en silencio, escucha, late, lento y ensimismado, simple y desnudo, late, burbujea, porque después de todo, de ti y de los otros, de los buenos y de los peores, despues de tanto amor derramado por el suelo y diluido en el invierno, despues de ti y de todos los otros que como tu no son, aún lato, aún estoy yo, aún viva, aún hay un latido, aún hay amor, aquí, en el fondo, mi corazón late, late un bosque muy pequeño, late un caballo, una golondrina, una lágrima, un cielo, late un mar, todo un oceano, late verde y azul, late rosado, late libre, late vivo, solo y unicamente solo porque el amor es cierto.

martes, 12 de julio de 2011

martes, 5 de julio de 2011

Como una sombra arrastrada se desdibujaba entre los otros, ellos la veían alta y resplandeciente.

lunes, 4 de julio de 2011

Puta y también profana, y triste como todas las putas, porque se les veda el amor, porque no son sino carne, sino usables, prescindibles, olvidables. Puta ella y con alma de paloma, vulnerable, quería volarse, siempre, pero entre más desplegaba las alas, más fuerte era el viento, más cercano lo inquerible, más obvio lo humano. Puta ella y también poeta, dejaba que se le escaparan las verdades en palabras endulzadas con la esperanza de la desesperanza, dejaba que se le regaran por el suelo las caricias y los sueños, y los recojía despacio uno a uno, mientras los contaba y de paso se le dibujaban en los alrededores, pero ella siempre fuera de ellos, como si sus sueños no fueran suyos sino de los otros, como si sus bellezas no le pertenecieran y le fueran dadas por entero a otros. Pobre puta pintada, pensaba yo cuando la miraba, y me gustaba componerle versos cortitos para susurrarle, para que se le sonrieran los labios y se le humedeciera el alma, para que su soledad no fuera tan sola y la compartiera un poquito conmigo, pero ella en realidad no estaba tan lejos de ella misma, estaba era lejos de los otros, de los que la veían y la querían así solo entre los huesos, de los que se preguntaban por el olor de sus entrañas y el color de su piel allí donde la ropa no deja verlo, ella no le concedía demasiada importancia a dejarselos conocer, luego se sentía mal hasta casi el arrepentimiento, pero luego se reía, porque se acordaba que finalmente eran ellos los torpes y los ingenuos, los sucios, los inconexos, los que no reconocian ni tenían el valor de sacar de tripas corazón y quedarse a amarla, eran ellos los asustados y pasajeros, ella en cambio los guardó uno a uno, les dejo un lugarcito allá en lo profundo, a todos, a los 75, a los 80 a los de todos los días y las noches, a los que les había dejado gozar de la gloría de su cuerpo, despues de aprender mucho se había cansado, se cansó de los juegos persecutorios, de las mismas palabras repetidas una y otra vez para llegar al mismo sitio, la cama, de los movimientos programados para seducir que ya conocía y le eran tan simples e insignificantes, conocía esos viejos caminos transitados tantas veces, en cambio, la vida era para ella amable, porque le traía sorpresas de vez en cuando donde ella no podía ni imaginarlas, de vez en cuando algún hombre soprendente se acercaba y no sabía como hacerlo y ella se sorprendía contenta de descubrirse como él, perpleja y queriendo reconocer otro cuento, pero también eran pasajeros, ¿por qué? bien no lo sabía, tal vez se había acostumbrado tanto a ese juego que también para los otros era evidente, que triste, cuando ella solo quería rosas por tres años, cuando ella solo quería que alguno entendiera que más allá de esa carne y ese cuerpo, estaba ella toda llena de flores y alegrías, estaba ella dispuesta, para darle la vuelta al mundo, para caminar los caminos más difíciles si así fuera necesario, estaba ella con las manos llenas de caricias innombrables y besos completos y verdades, por sobre todo eso, verdades. Podría ser también que se conociera muy poco, tal vez en vez de ser la blanca esperadora del buen amor era despues de todo solo una pobre puta pintada, aunque en realidad no se pintaba nada, por alguna extraña razón su deseo no era como el de las otras, no consistia en el estar arreglada, en el cabello peinado, en los zapatos de tacón, en el maquillaje perfecto, era puta desde adentro, se le notaba en la piel esa lujuria contenída, se le notaba en las sonrisas todos los sordidos movimientos para el deleite, se le notaba en la voz esa firmeza efímera de sucumbir ante el otro y al mismo tiempo controlar el segundo en que el otro sucumbiera en su centro, no necesitaba más que ser así sencillamente para que fuera deseada, y era, con todo y todo era mucho más que solo eso, porque había aprendido y con los años supo que los hombre no son todos iguales, hay algunos que están más locos que otros, hay algunos que adoran el teatro, hay algunos que saben que el amor es exactamente eso que no sabemos que es, y también aprendió que hay muy pocos que sepan reconocerla, pensaba que ellos pensaban de ella pobre puta pintada. Un buen día cogio su maleta, le sacó todos los recuerdos, le metió tres pantalones dos camisas y todos los cachibaches que una vieja le mete a una maleta y se largó radiante.

lunes, 27 de junio de 2011

Persígueme, perdóname.

Por ser, solo esto. Por haber creío cuando ya no quedaba nada en que creer, esa maña antigüa de desafiar a la muerte, no con esa intensión insulsa de la vida eterna, sino con el coraje de saber que aún no es hora, y mucho menos este es el modo. Debe ser posible de algún modo no morir triste, no irse insatisfecho, sino en ese instante infinito de la desvanecencia, tener en la última conciencia, ha sido suficiente, todo lo que he sido y lo que no, ha sido más que suficiente. Ahora no, tal vez mañana. Todavía hay que hacer, mañana será otro día, hay pasos que dar, personas que conocer, montañas que caminar, estupideces que decir, errores que cometer y por sobre todo, aun debe quedar algo de tiempo y de ganas para el amor, el que sea, el podrído, el querido, el florido, el logrado, el macabro y ojala, ojala el bonito. Tantas cosas tenemos entre los dedos de la vida, toda el agua que recorre las entrañas en el silencio de la tarde, cuando todos lo otros están allí, y tu solo tu buscas donde meter la cabeza, y buscas no tener nada que no puedas cargar en las manos, es porque te vas, siempre te vas, te vas lejos y olvidas, pero no perdonas, y el efecto es que vuelves a lo mismo, entre otras gentes con otros nombres y otros colores, pero lo mismo, no quieres ser lo que no eres y sin embargo eres, no quieres ser ni la una ni la otra y en esa lucha interminable no eres nadie, porque no puedes aceptarte, por qué no puede aceptarte? solitaria y sin plumas. Te preguntas tanto, te desesperas, das razones y razones y sentimientos y compasiones y te pierdes.

domingo, 19 de junio de 2011

Que derrota, que angustia sonora y derruida, que rabia inmesurable, consumible, que calambre en el alma y las arterias, que noche decididamente oscura y perdurable, todo esto que se repite inconstante, a latigazos y ponzoñas, que mierda, borrasca olorosa a caldo y podredumbre, que fatiga de no ser, de ser a medias, de necesitar estas letras para el desapego, para seguir, un poco miserable, un algo insuficiente, no respondo lector por lo inutilizable, ya es solo esto lo que se sostiene, ¿de donde vino el silencio y este abismo? ¿en qué momento equivoque el camino? o es solo el ahora el que me agota, o es solo el nombre de esa dama subrrogada y enmohecida que es hermana de la blanca muerte, la oscura, la prolongada, la soledad indomesticable, la acaba todo, la traga mundos, la que corroe desde el hueso hasta la carne y llega hasta la escencia, soledad se que eres huerfana, se que te escondes en el silencio, se que no se serte ni ser contigo, no puedo, no soy si no hay otros, lo lamento, porque se que no hay otros suficientes, que en este ahora que se prolonga hacia el futuro eres tu la maldita que me hace el camino, soledad moneda sin cambio y vagabunda, duradera, botella del diablo, pasajera, de este tren en que viaja mi vida, no te quiero soledad y sé que debería, porque no piensas irte, porque cuando viniste prometiste acompañarme, cobarde, más que eso, distraída, yo procure no acunarte demasiado, segun parece ya era tarde, ya te habias quedado, ¿te amañaste? ¿qué encontraste aquí que te gusto tanto? ¿qué fue lo que viste un mi que te quedaste a verlo y me procuras estas letras?

sábado, 28 de mayo de 2011

Solo para empezar

Había una vez un muerto, con sangre seca y cuervos que rodeaban,
Había una vez una rabia que no se iba y que se traía todas las palabras,
Había una vez un alma basura y mucha mucha más basura en el alma,
Había una vez toda la porquería que no se quería adentro y que tenía que salir,
Y para salir y no decir más sino lo que saliera, y para no probar, ni aprobar, ni complacer, ni amar, ni recordar, ni nada sino silencio y ausencia, se vino para aca.