lunes, 27 de enero de 2014

"Y que fluyan las savias y descansen los cuerpos"

Y como si no fuera suficiente, con esta agonía lenta de procurar sonrisas, de no ser demasiado y de no ser tan poco ¿Cómo me calmo yo estas ganas sombrías?

Tengo aquí en medio del estomago una ganas oscuras que no sé como sacarme además de estas letras.

Y tengo ese miedo infinito de que lean, de haberles dado acceso a lo más recóndito de mi sedienta cabeza.

Pero este es mi espacio, mi nombre, mi segundo y no hay tiempo para el miedo. Si ustedes (solo) leen ese es su problema, que no digan luego que no se les hizo la correspondiente advertencia.

Y como para esconderme, como para no decirme que es cierto, me voy corriendo a buscar a Jattin (que escribió tantos versos como pudo mientras sentía a la muerte vigilándole los pasos), a revolcar entre sus letras todo ese desvarío hermoso de las pieles y los cuerpos, de el sexo y el amor, cada uno en cada tanto y sin embargo queridos, porque por estos días nos juegan malas pasadas las míseras hormonas y nos preguntan cuándo y cuándo y cuándo cada tanto y no nos dejan libres los pensamientos y las huellas.

Las manos andan inquietas por entre los bolsillos y hay que invertir mucho en no querer desnudarse. En qué lúgubre luna decidí estas ausencias? no volver a perderse en el laberinto eterno de un cuerpo desconocido sin importar el género, sino esperar con calma el devenir absurdo de un alguien que merezca las mieles y los sueños? 

Y espero y desespero conteniendo estas ganas de deslizar los dedos por un espalda eterna que termina en andrajos y embriagos y tormentas. La piel se me avolcana y me tiritan los huesos y sin otra alternativa que mantener la conciencia prefiero la escritura para escupir las ansias y contener el instinto, el olfato, la fuerza, los susurros, el grito, los misterios al borde del abismo de carne y desencuentros. 

No había otra manera, sino escribir, aún pienso.


domingo, 26 de enero de 2014

Escritura

Tengo una prosa larga esperando ser escrita, doce palabras, 18 párrafos, 33 errores de ortografía, y 42 líneas que concluyan. Tengo una letra de canción que no es canción y menos mucho menos poesía, más parece carta acusatoria con índice y agradecimientos. Tengo resguardado entre los pulmones todo un repertorio de historias que son y que no son, que tienen nombre y apellido y son huérfanas de padre y de linaje. Tengo los dedos acelerados sobre el teclado y las neuronas en sinapsis despiertas que se habían dormido. Hay que tener cuidado! Sí, pero no hoy, tal vez mañana. Tengo aquí entre la garganta y la médula agazapado un cuento, un tributo, un sortilegio, la novena novela, el décimo parpado, la quincuagésima tormenta, el último suspiro.

martes, 21 de enero de 2014

Que será de ti 2014?

Comienzo el año un poco huerfana de sonrisas, más bien con preocupaciones y los miedos esos que se extienden desde abríl del pasado.
Recuerdo con inpaciencia que al 2013 en el comienzo le había pedido todo y todo lo querido, le había pedido ser amable y volar alto.
Hoy me contengo, no quiero pedirle al 2014 porque que tal si, o que tal no.
Me cotengo, no quiero correr más rápido porque hay que correr lejos, no quiero darle alas a las ideas y sueños al doctorado.
Y sé que no es mi estructura natural, que cuando termine estos pendientes (hoy), empezaré a soñar y sobre todo a hacer, lo sé como el que sabe que siente hambre o sed o sueño o ganas.
Tengo hambre de hipótesis, sed de secuencias, sueño de datos y ganas de análisis.
Pero todavía por estos días, ayuno.
También sé que es un año para lo concreto, para dos artículos, una proyecto de tesis, algunas propuestas de financiación, los contactos para la pasantía y la programación. Estos amores cotidianos.

De los otros amores en cambio la certeza en simple e inhumana, que finalmente el único propósito que me he hecho este año es no darle a nadie nada que no se merezcan, que mi tiempo y mi energía valen todo el tiempo y la energía del universo, que no estoy dispuesta a regalar ni un cuarto de sonrisa y menos mucho menos espacio en mis neuronas, que se lo ganen, que yo ya he invertido mucho en llegar hasta ahora, y por eso, porque seguramente no tengo yo mejores letras sino que estás dicen todo lo que quiero, anexo un poema:

"Después de un tiempo,
Uno aprende la sutil diferencia
Entre sostener una mano
Y abrazar un alma, 

Y uno aprende
Que el amor no significa acostarse
Y una compañía no significa seguridad
Y uno empieza a aprender ...
Que los besos no son contratos
Y los regalos no son promesas
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
Con la cabeza alta y los ojos abiertos 

Y uno aprende a construir
Todos sus caminos en el hoy,
Porque el terreno de mañana
Es demasiado inseguro para planes ...
Y los futuros tienen una forma de
Caerse en la mitad. 
Y después de un tiempo
Uno aprende que si es demasiado
Hasta el calorcito del sol quema. 

Así que uno planta su propio jardín
Y decora su propia alma,
En lugar de esperar a que alguien
Le traiga flores.
Y uno aprende que
Realmente puede aguantar,
Que uno realmente es fuerte,
Que uno realmente vale,
Y uno aprende y aprende...
Y con cada día uno aprende."