Más bien pareciera que espera agazapado para saltar a la garganta
Se llena el cuerpo de inseguridades y desesperanzas
Se plantean pasados inhóspitos y futuros desolados
El ego juega en contra de sí mismo
Pide demasiado y como es imposible
Apuesta por la miseria y el fracaso
Pobre espíritu derruido y traumatizado
Que se creyó la historia de lo perfecto
De lo limpio, de lo acabado
Pobre ser atrapado en sus limites ideales
Que de lavarse tanto se queda sin piel
Que de limarse tanto se queda sin uñas
Que de medir tanto no da ni un paso
La parálisis de la perfección
Pobre anatomía mía que no se ajusta
Sin saber siquiera cual es el molde
O quién lo hizo
Tendré de nuevo que bajarme de este ego sordo e incisivo
Necesito para sobrevivir volver a recordar lo que es importante
Nada es constante además del cambio
No estoy terminada, soy siempre un proceso
Hay, corazón mío, que moverse
Volver a aprender a perdonarse
Que no somos culpables ni inocentes
El horror de las dicotomías
Que el error sea también bienvenido
Y si acaso afortunado
Que no pretendamos - como pretende el revisor tres -
Que la historia sea simple
O ignorar los datos que no se ajustan a la explicación que nos soñamos
Otra vez queridos huesos míos
No hemos terminado
Aún estamos en medio de la carrera y hay que dar otro paso
Otro paso no más
Uno solo
Como cualquier otro
No el único, no el último, no el acabado,
Sino la letra continua que se extiende y continúa
Que se replica.