Lentamente la rabia arrasadora se va transformando en una tristeza resignada.Lentamente voy aceptando que nuestro tiempo se ha acabado.
Que lo que fue ya no es y no volverá a ser.
Está bien.
La vida se cobra sus deudas.
"Tú me pierdes a mí, yo te doy por perdida".
Tal vez me aferraba a la posibilidad de que pudiéramos resolverlo.
Porque no quería perderte, perder todo el cariño y la amistad que habíamos construido.
Fuiste un pilar, un punto de contacto, un ejemplo.
Fuiste en algún momento a quien hubiera protegido con mi vida.
La vida se cobra sus favores.
Ya no eres.
Duele la que has sido en el último año.
Duele la desidia, el silencio, la ausencia, el desdén.
Yo hice, hasta donde puedo reconocerlo, todo lo que correspondía.
Pero ya estaba destinado al fracaso.
Quedará otro artículo como testigo ciego.
Quedará otra vez oculto el proceso.
Solo queda cerrar la puerta.
Todo lo que soy tiembla,
La confianza se desborona y desaparece en el vacío.
Drama, dices.
Como don Toribio de Caceres y Virtudes.
Como el jefe.
Nos alejamos.
Aquí va lo que me queda de cariño:
Que te vaya bien.
Que no te falten la paciencia y el cariño.
Que el tiempo te sea amable.
No más drama,
No más cariño.