Déjame
perdonarme al borde del desespero, porque el miedo no se ha ido y la
posibilidad de tu alegría no me es permitida. Déjame creer a pesar de todo lo
oponible y lo inconmensurable, porque tu voz, esa voz tuya se me cuela entre
los sueños, no para hablarme de amores o encantos, sino de genes y plumas, de
lo que falta y ya debería estar hecho, de lo que quiero y a pesar mío no he
logrado. Todavía las lágrimas se aparecen fácil en mis ojos y el año no me ha
sido bienamado. Este es el precio que pago por ser demasiado humana. Y sin
lograr desprenderme del pánico de tu silencio, de los sueños en que me dices
nunca más y no solo tu sino también los otros. Sin lograr separar mi alma del
miedo a haber fallado hasta el último momento, quisiera si fuera posible perdonarme.
No quedarme enterrada en este barro que me llega hasta los hombros, sino
seguir, con las alas lastimadas y el ego destruido, con el no saber que es
justo o merecido, con el no saber cómo decirte que por favor, que por favor,
que otra vez por favor. Cómo hago eso? no sé hacerlo, no sé porque me cuesta
creer que lo merezco. Yo solo sé en medio de esta angustia, yo solo sé en medio
de esta desazón de no haber sido suficiente, solo sé que todo lo que soy, todo
lo que quiero, todo cuanto puedo y lo mejor que tengo para dar en la vida es
esto: unos genes que se expresan, unas especies que se separan, unos genomas
que se replican, unas alas que se agitan. Si de algo valgo, si algo se hacer
bien y quiero hacerlo, es esto, es una revisión, un artículo, un experimento,
una tesis, una pregunta que tenga que ver con la evolución micro de los inmunes
y macro de las especies de ese grupo infinitamente interesante que reúne a colibríes,
vencejos y gallinas ciegas. No me quites eso, por favor, no me quites esta
oportunidad de llegar a ello, por favor, dame aún otra oportunidad, y otra si
es necesaria. No puedo decirte nada más que esto porque no sé que más decir, no
sé cómo explicar que justo ahora no puedo comprometerme a no fallarte más
porque dudo de mi misma. Porque todavía la vida no sabe suficiente. Pero si
sigo, si tengo otro paso otro minuto, créeme que va hacia allá, hacia ello, no hacia
nada más, no renunciaría, no lo haría, pero me asusta en el alma que me digas
que no más. Porque no solo soy yo, porque estás tú y hay otros de por medio,
pero por favor déjame seguir, déjame hacer lo que amo, déjame extraer esos
ácidos y secuenciarlos, alinearlos y estudiarlos y saber si llevan en ellos la
explicación de por qué son tan diferentes dos especies tan cercanas, déjame por
favor, dame todavía la posibilidad de hacerlo.
lunes, 23 de diciembre de 2013
viernes, 6 de diciembre de 2013
martes, 3 de diciembre de 2013
Qué tal ahhh?
Tú estás muy bueno en la vida y eres una persona muy linda,
amable, inteligente e interesante.
Pero para que yo me enamorara de ti te haría
falta:
Querer (de corazón) pasar el resto de tu vida conmigo y
habérmelo dicho.
Ser un polvo impresionante y un tierno hasta el hastío.
No preocuparte por mi locura pero abrazarme cuando aparezca.
Considerar al género un continuo y a la Naturaleza sagrada.
Y por último, que no te importe que la gata duerma entre las
cobijas de la cama y coma encima de la mesa.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Triste
De polluelo le dijeron que no había nacido para volar. Él no les creyó, y lo intentó toda su vida. Al final solamente se quebró las alas.
Trade-off
Si no hiciera lo que hago seguramente viviría más tranquila. Y sería completamente infeliz. Ya vendran la tranquilidad y la felicidad juntas. Eso es lo que creo. Que es posible estar tranquila mientra se hace lo que se ama.
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