viernes, 28 de octubre de 2016

La Vieja

Vieja.
No tanto como el océano o la tortuga.
No tanto como algunos árboles de la selva o el hielo en los glaciales.
Vieja.
Más que antes.
Más que cuando se sabía menos del mundo.
Que cuando se acababa de dar el primer respiro.
Vieja y con ganas.
Todavía, por fortuna.
Ganas de hacer lo que no se ha hecho.
De saber lo que no se sabe.
Conocer donde no se ha ido.
Vieja.
Con rastros de amores y descorazonada.
Con arrugas entre los ojos y las orejas.
Con gustos exquisitos y sin con que pagarlos.
Con pieles que se escurrieron por entre las angustias.
Con miedos que me persiguen y me persiguen y me persiguen.
Pero yo corro.
Y ahora nado.
Y los pulmones no dan para tanto con estos años encima.
Y también debajo.
Todavía sintiendo como cuando era joven.
Con la esperanza de sentir así cuando tenga 80.
Si es que llego a tanto.
Vieja y todavía sin patria.
Pues con patria que no se bien que significa.
Con un si y un no que nos divide y nos enfrenta.
Con unos muertos que no se olvidan y unos vivos que se quieren vivos y libres.
Jóvenes ellos.
Yo vieja.
Vieja de querer las cosas en el lugar exacto cuando se les busca.
De no dejar que nadie me doble las medias.
De no entender porque las puntas no están en la esquina
Y los tubos los guardan en gradillas y no en las cajas donde están seguros.
Vieja.
De empezar a dormir mucho menos.
De necesitar levantarse más temprano y acostarse tranquila.
De no lograr sacarse de la cabeza el trabajo los domingos.
Y querer hacerlo.
Ay cariño, que haremos contigo en este reconocimiento abrupto de no tener a quien dárselo?
Quédate todavía, aunque molestes!
Quédate todavía que tengo planeado darte uso cuanto antes.
No sé con quién ni cómo ni en qué circunstancias
Pero ya veremos.
La vejez todavía no se nos ha llevado la esperanza.
Ni los recuerdos.
Esos, los innombrables.
Los de recordar entre sonrisas y pieles.
Entre deseos inoportunos.
Sin pensar demasiado.
Sin darles demasiada importancia.
Y los de ahora?
Qué será de ellos?
Que carajos vamos a saberlo!
Ahhh no no no.
Viaja pero tonta tampoco.
O bueno, tal vez a veces.
Cuando uno cree que ya se las sabe y le salen con pajaritos.
Con sorpresas inesperadas de esto qué o cuándo
Con este cerebro que me sigue engañando
Con los años perdidos y los meses
Con la angustia prematura de qué vamos a hacer ahora?

viernes, 14 de octubre de 2016

Interocepción

Pregúnteme,
Dígame,
Piénseme,
Despacito.
Como si quisiera saber.
Como si fuera importante.
Como si tuviera nombre y apellido.
Pero no se vaya hasta tan lejos para encontrar lo que está aquí.
Solo
Recurro a la sangre
A los ríos que me corren adentro
A la laguna que riegan en mi cerebro
A los guerreros que la habitan
A los obreros que las restauran
A los portadores del aire.
Recurro a cada uno, a cada una
A las que son yo siendo ellas cada una en su infinito
A la que no duran sino 5 minutos
Y las que cambian cada 6 años, el corazón.
A las que se colorean espoteándome la piel
A las que se calcifican
A las que aguardan en los rincones
A las que van lento comiéndose lo que encuentran
Y las que se van muriendo para dejarle paso a las que se renuevan
A todas ellas
Que me hacen lo que soy toda completa
A esas que me tientan el ambiente
Que se comunican con el afuera
Y luego responden
A las que trabajan con corriente
Que liberan y recaptan
Que modulan y ahora mismo dirigen estas letras
A las que oyen, hablan, saben, huelen, sienten.
A las que se reconocen, a las que no.
A las que están húmedas todo el tiempo, entre la boca, 
A las que se estiran y se recogen para permitir el movimiento.
A las que tienen forma de rectángulo, de cono, de dona, de estrella,
A las porosas que dejan pasar todo y las cerradas
A las que perdieron el núcleo para ser más eficientes
A las que cuidan su ADN con esmero, y lo reparan y lo reparan
A las que se encargan de filtrar lo que no sirve y otras que lo guardan.
A las que limpian y limpian y limpian.
A las granulosas que secretan.
Esas que en grupitos y bajo ciertas órdenes liberan de todo,
Las que modulan la rabia, el miedo, el amor, el placer, las ganas
A las de cada uno de los rincones del cerebro que nunca ven la luz pero la imaginan
Incluso a esas que se pierden todos los meses porque no van a reproducirse
A todas las que luego de tanto tiempo - millones de años - han logrado ponerse de acuerdo
Y funcionar en equipo para ser lo que soy en un solo conjunto andando por la vida.