El amor se desvanece en el segundo que dura y pregunta
La cobardía heredada desde el comienzo me mira avergonzada
La lengua se me entumece entre la boca húmeda y suave
Es tan fácil huir
Culpar al otro
Encontrar una excusa suficientemente válida
En cambio
Lo que debe ser en serio el amor
Es tan difícil
No esa felicidad abrumadora del comienzo
Ni la sonrisa ignorante de la belleza inminente
Sino la constancia
La valentía de levantarse cada mañana
De no salir corriendo a la primera señal del desacuerdo
La voluntad diaria de seguir adelante
Cuanto haber corrido me ha entumecido la entereza
No sé que hacer
No me conozco en estos terrenos imprevistos
Siempre me he escudado en la independencia
Y no sé compartir las voces ni los sueños
Presiento una agonía larga
Camino despacio.