miércoles, 26 de abril de 2017

Primavera

Sálvame otra vez, te lo suplico.
Sálvame otra vez de ser yo misma, de ser humana, y de todos los otros, de su humanidad imperdonable.
En esas agüitas está toda mi esperanza, en esas agüitas tan poquitas que tienen adentro lo que debe ser el genoma de dos especies hermosas de dinosaurios nectarívoros.
Sálvame que no conozco nada más a que aferrarme y el agua se me escurre desde los ojos hasta el cuello.
Que la garganta se estremece con dolor y odio de todo lo que no puede decir y quisiera.
Sálvame querida ciencia que nada hay en mí que tenga más valor que lo que tú eres.
Esa vez que en vez de morir decidí que tenías razón y que tu lógica era más poderosa que lo que yo sentía.
Esa vez me diste desde entonces y hasta ahora una segunda oportunidad.
La de un día más, sin promesas y sin excusas.
Me diste bajo la premisa de que había que considerar diferentes posibilidades una nueva oportunidad.
Yo la tomé mientras mi sangre empezaba a correr demasiado rápido y el oxígeno no alcanzaba a entrar a mis otras células. Me salvaste.
Hoy sálvame también querida ciencia.
Hoy también necesito que seas tú la que llene el universo.
Otra vez necesito que seas tú la que conduce el camino.
La que asegura que hay cosas que vale la pena conocer.
Porque aquí adentro, en esta humanidad inocua y descontrolada se me confunden las razones.
Tú, lógica.
Yo, insegura.
Descolorida, furiosa.
Con esta rabia que no alcanza ni siquiera a nombrarse.
Ven a mi encuentro.
Recuérdame que allá afuera hay unas aves que vuelan incesantes.
Que conducen sus genes hacia nuevas generaciones.
Que, como nosotros, son filtradas por la selección.
Y luego algunas ¿afortunadas ellas? sobreviven.
Ay ciencia.
A cuanta cosa simple nos aferramos los humanos.
Sin ti, yo no soy, ni valgo.
Pero tu sin mi sigues intacta.
Tú has estado siempre y estarás después.
Y mientras yo existo me prestas tus ideas para hacerme una vida.
Gracias.
Desde todo lo que soy, desde cada una de mis células y mis lagunas, gracias.
Quédate conmigo.
Déjame darle sentido a mi vida contigo.
Déjame pensar que porque hago en ti valgo la pena.
Porque fuera de ti no tengo nada.
Fuera de esas largas secuencias de bases nitrogenadas que explican la divergencia de dos especies cercanas, no soy nada.
Porque tu independiente de mí y de todos los otros,
Tú, independiente de él y de ellas.
Permites.
Permites conocer un poco más, abrir un nuevo camino.
Andar, correr, nadar, volar, soñar.
Sostenme.
En estos días en que no creo en mi misma y menos en los otros.
Estos días en que la rabia inexplicable me desgarra la piel desde adentro.
Y se come mis huesos, mis dientes y mis parpados.
Estos días en que las acciones humanas son lógicas pero egoístas.
Son explicables pero injustas.
Son éticas pero insensibles.
En estos días es cuando más te necesito.
Cuando es tu compañía la única defensa.
El único escondite.
El único alimento.
El único amor.

domingo, 9 de abril de 2017

Otra vez


Tanto silencio, tanto no decir y esperar a ver cómo se van dando las cosas, tanto contenerse y tener cuidado con lo que va sucediendo, tanto no poner letras que mencionen lo amores o los odios solo para darse tiempo a masticarlos, a entenderlos, a perdonarlos y perdonármelos. Y en esas va corriendo la vida sin que se llegue a ninguna parte, sin que haya paradas o descansos. Va corriendo más rápido, por fortuna. Otra vez la incertidumbre viene a retumbar en las entrañas, otra vez la no certeza de nada me tiempla los huesos, me duele la mandíbula, soy yo? otra vez? soy yo? tan intolerablemente equivocada? tan orgullosa y despiadada? tan irracional y básica? soy yo? y entonces todos los otros son inocentes, entonces tienen LA razón y los argumentos, entonces todo lo que he aprendido hasta ahora y todo lo que soy y valgo es apenas nada, ni siquiera polvo, ni siquiera aire. O como siempre otra vez soy yo y estoy exagerando y no es para tanto? Otra vez me pongo ante el filo de la espada? otra vez me conduzco hasta la soga? otra vez me arrojo al río? me atravieso ante la fiera y dejo que me destroce con todas y cada una de sus afiladas palabras. Soy yo en serio tan ciegamente equivocada? según parece. Y esta endemoniada terquedad que se me pega entre los músculos, que está adherida a cada una de mis neuronas, esta maldita terquedad absurda y exagerada que no se va y que no me deja inclinar la cabeza, quedarme callada, hacer caso. De qué sirve todo esto? para qué tanta angustia y tanto drama? para qué tanto y tanto concentrado? para un final feliz? y qué del cuento? qué del recorrido y el camino? es que solo importa la medalla? es que definitivamente es imposible llegar a la meta sin haberse desgarrado los gemelos, roto las rodillas, quebrado las caderas? es entonces imposible ser feliz por el camino? solo se puede al final? Yo no sé hacer eso. Por supuesto que me importa el resultado, por supuesto, pero no estoy segura de sí me importa más que el proceso, no lo creo. No me importa más la composición genética de las especies actuales como me importa el proceso que las ha traído hasta ahora y que las llevará hasta luego. Siempre prefiero el proceso, la continuidad, el camino. Pero según parece estoy terriblemente equivocada. Estúpidamente equivocada. No ayuda, tanta selección resulta deletérea. Ah cierto, se me olvida que no se trata de mí, se me olvida que no es para mí, que soy solo un individuo, que para la naturaleza no cuento. Entonces? entonces todo está perdido, hasta lo último? entonces qué haré conmigo? en donde pondré este cuerpo que no sabe sino hacer ciencia? a donde llevaré este cerebro que no sabe sino preguntar cómo? donde me pondré después del doctorado? malditas sean las promesas. Cuanto poder te di y no sé cómo quitarte. Como estoy segura de que luego dirás 'si ve que si se podía' como si eso lo remediara todo, como si eso lo sanara todo y lo resolviera, como si ese fuera el premio más grande, la razón de la existencia. Como estoy segura del rencor que sentiré entonces, de saber que nunca he dudado de que pueda hacerlo y la duda siempre es como, pero en serio debo estar putamente equivocada porque el cómo según resulta ser lo de menos, no importa si te partiste las rodillas, si vomitaste sangre, solo importa la medalla. Me ahogo.

viernes, 24 de febrero de 2017

su-jeta

Cuándo llegué aquí?
Cómo he caminado todo este camino hasta el ahora?
En que estaba yo pensando cuando me permití apoyarlos?
Qué carajos hago yo siendo un soporte para otros?
Yo, que apenas si a veces puedo conmigo misma
Yo que no se reconocerme lo valioso y menos lo valeroso
Yo que me pierdo tan fácilmente entre lo que es y lo que no es
Qué hago yo tratando de ser humana?
De sobrevivir?
Queriendo que los otros no sufran como yo he sufrido cuando viven cosas como las que he vivido?
Con que derecho me creo?
Tan errada siempre?
Qué hago yo hablando de lo debido?
En qué condición me creo como para sugerir, o propiciar, o inspirar o incendiar?
Dónde otra vez, dónde equivoqué el camino?
Qué hice para merecer esto?
O aquello o todo lo demás?
Lo "bueno" y lo no tanto?
Quién soy yo para estar aquí ahora con esta vida?
Intento reconocerme en lo que soy para mi misma
Este siempre de reconocerse en cada segundo
Esta intención profunda de seguirme los pasos
De encontrarme en lo más profundo
En donde soy toda yo y nadie más sino esto
Pero qué?
Cómo?
Cuándo?
Yo, con esta historia pesada y simple
Sin nada misterioso ni meritorio, sin dramas oscuros y memorables
En esta singularidad simple de ser un ser humano como cualquiera
Como ninguno
Yo y yo y esta
La misma, la de nunca... esta...
La resignación tiene ese agridulce sabor de las nuevas posibilidades
De no fue eso pero será otro
Mientras haya tiempo habrá algo en que ser.

martes, 7 de febrero de 2017

Indiscutible

Rabia y tristeza, de entender y no entender la diferencia
No esa rabia bruta y desquiciada que rasga arterias y destroza rostros
Sino esa rabia suave, silenciosa y descolorida
La rabia de saber que hay que ser diferente porque los otros

La rabia de creer que la gente sigue siendo buena
Porque eso piensan y eso creen
Pero estamos todos demasiado sesgados
La rabia simple de la inconsecuencia
De no poder responder todas las preguntas
De no tener todas las respuestas
De no saber
La rabia aguda y monárquica de las generalizaciones

Tal vez estás mintiendo
Tal vez eres exactamente eso que los demás opinan
Tal vez eres hombre, inocente y malvado
De ser así entonces otra vez me condeno
Otra vez pongo mis manos al fuego hasta perderlas
Otra vez apuesto sin letras en las cartas
Una vez más me dolerá en el alma
Habrá heridas oscuras y supurantes abiertas
Habrá lágrimas ácidas y gusanos en las venas
Otra vez

¿Será posible entonces equivocarse tanto?
¡Siempre es posible!
Y terca igual doy otro paso
¿Se abrirá la tierra?
¿Será lava ardiente hacia mis plantas?
¿Me quemará el hielo como agujas?
¿Me romperé los huesos?
¿Se incendiarán mis alas?

Sigo preguntándome quien eres
¿Cómo voy a saberlo?

Yo sigo sin saber lo mismo de mi misma
Yo soy esto simplemente
Un mar de dudas
Un pequeño error evolutivo
Una sola y larga angustia
Solo una

Yo que he cometido todos los errores
Que he caído en todas las trampas
Que he seguido todos los falsos ideales
Yo que sigo creyendo más allá de toda certeza en lo posible
En no tener que huir ciegamente por entre los laberintos
En hallarme así sencilla mirándote a los ojos

No me siento de esta sociedad inmaculada
Donde hasta los colores son enemigos
Donde no importa lo que se sea pero hay que ser de algún bando
Donde tener una opinión intermedia es el mayor de los crímenes
Donde no llevar bandera y no ponerse un nombre es la mayor de las rebeldías

En esta humanidad generalizante entre todas las generalizaciones
Creer aún en las particularidades es el mayor de los caprichos
Creer que no puedes juzgar a alguien porque sí con tan poca evidencia es subversivo
En esta humanidad cruel donde no hay que permitir que el otro tenga dudas o miedos
Que exige ser categórico y definido
Apostar por lo incierto es mal augurio

¿Qué hicimos? ¿En dónde nos equivocamos?
¿Fuiste tú? ¿Fui yo?
Fuimos los dos, los dos quisimos

Tal vez eso no nos exime de la culpa ante los otros
¿Pero y nosotros mismos?
¿También nos juzgaremos, nos condenaremos y nos ejecutaremos?

No estoy diciendo que seas inocente
Estoy diciendo que también soy culpable

No estoy diciendo que yo haga lo correcto
Estoy diciendo que tengo derecho a equivocarme

No estoy diciendo que este bien
Estoy diciendo que hay que intentarlo

Que no se aprende a decir la verdad si el otro no quiere escucharla
Que no se puede negociar si el otro no está dispuesto
Que…

“Pero que te pueda ver”
Decía Nicolás y yo le creo
Por eso te pregunto
Por eso te digo la verdad que yo misma me creo

Ya estoy muy vieja para defender causas perdidas
Allá ellos con sus propias angustias
Allá ellos con sus coherencias e incoherencias
Con sus conceptos y sus razones

Allá ellas con sus visiones amplias o angostas
Allá ellas con su necesidad imperiosa de saberlo todo
Yo corazón mío soy solo un pedacito
Un pedacito pequeño que titila
Que busca bruscamente donde volar tranquila
Cielos abiertos y altos donde extender las alas

Allá ellos con su seguridad inamovible
Yo tengo muchas dudas

Yo no sé qué haremos ni qué somos
Yo no sé si tendremos otro segundo

Eso sí procuro por sobre todo no hacer daño
Ya hay demasiado dolor en el universo
Procuro no agregar demasiado
Pero soy lo que soy, una bestia salvaje
Soy solo un animal que sabe ser fiera y sangre
Y suave y amable con quien en mí confía

Yo ya no estoy de fiesta
  
Yo no quiero creer eso

Yo creo en ti como en mi misma
Y somos solo tú y yo en lo que somos

jueves, 5 de enero de 2017

martes, 13 de diciembre de 2016

Profesión

Tengo un pregrado en hacerme pajaritos en el aire,
Y una maestría en bajarmelos a bala.
Quiero hacer un doctorado en dejarlos volar libres! :)

lunes, 12 de diciembre de 2016

Imprudente

La rabia, brutal y despiadada
La rabia asesina que desgarra, que rasga arterias y destroza rostros
La rabia inmunda de la estupidez humana
La ira huracán que desmiembra cuerpos, que hace vomitar a cada célula
La rabia indescriptible y profunda, desde la raíz de todos los siglos
La rabia oscura y pútrida del haber sabido y saber aún y ver pasar
La rabia visceral de la impotencia, de la sangre que hierve y se evapora a través de la piel
La rabia del aire caliente que entra y sale de los pulmones
La raaaaaaaaaabiiiiaaaaa, ulcerante y convulsiva
De arrancar la uñas despacito
De arrancar uno a uno los dientes, sin anestesia
De romper uno a uno los huesos, todos, uno a uno, macerados
La rabia lucida de saberse inteligente y no importar
La rabia más allá de su mismo origen
Antes incluso del amor y el universo
Antes de la vida y la cordura
La rabia generadora de movimiento
La que salta
La que corre
La que hace hacer
La que no puede quedarse quieta
Esa que cuando aparece transformo en una implosión insonora que se vuelca sobre mis músculos, mis neuronas y mi corazón, antes de que pueda alcanzar a alguien más, esa que sobre todo a mí sabe hacer daño.