domingo, 9 de abril de 2017

Otra vez


Tanto silencio, tanto no decir y esperar a ver cómo se van dando las cosas, tanto contenerse y tener cuidado con lo que va sucediendo, tanto no poner letras que mencionen lo amores o los odios solo para darse tiempo a masticarlos, a entenderlos, a perdonarlos y perdonármelos. Y en esas va corriendo la vida sin que se llegue a ninguna parte, sin que haya paradas o descansos. Va corriendo más rápido, por fortuna. Otra vez la incertidumbre viene a retumbar en las entrañas, otra vez la no certeza de nada me tiempla los huesos, me duele la mandíbula, soy yo? otra vez? soy yo? tan intolerablemente equivocada? tan orgullosa y despiadada? tan irracional y básica? soy yo? y entonces todos los otros son inocentes, entonces tienen LA razón y los argumentos, entonces todo lo que he aprendido hasta ahora y todo lo que soy y valgo es apenas nada, ni siquiera polvo, ni siquiera aire. O como siempre otra vez soy yo y estoy exagerando y no es para tanto? Otra vez me pongo ante el filo de la espada? otra vez me conduzco hasta la soga? otra vez me arrojo al río? me atravieso ante la fiera y dejo que me destroce con todas y cada una de sus afiladas palabras. Soy yo en serio tan ciegamente equivocada? según parece. Y esta endemoniada terquedad que se me pega entre los músculos, que está adherida a cada una de mis neuronas, esta maldita terquedad absurda y exagerada que no se va y que no me deja inclinar la cabeza, quedarme callada, hacer caso. De qué sirve todo esto? para qué tanta angustia y tanto drama? para qué tanto y tanto concentrado? para un final feliz? y qué del cuento? qué del recorrido y el camino? es que solo importa la medalla? es que definitivamente es imposible llegar a la meta sin haberse desgarrado los gemelos, roto las rodillas, quebrado las caderas? es entonces imposible ser feliz por el camino? solo se puede al final? Yo no sé hacer eso. Por supuesto que me importa el resultado, por supuesto, pero no estoy segura de sí me importa más que el proceso, no lo creo. No me importa más la composición genética de las especies actuales como me importa el proceso que las ha traído hasta ahora y que las llevará hasta luego. Siempre prefiero el proceso, la continuidad, el camino. Pero según parece estoy terriblemente equivocada. Estúpidamente equivocada. No ayuda, tanta selección resulta deletérea. Ah cierto, se me olvida que no se trata de mí, se me olvida que no es para mí, que soy solo un individuo, que para la naturaleza no cuento. Entonces? entonces todo está perdido, hasta lo último? entonces qué haré conmigo? en donde pondré este cuerpo que no sabe sino hacer ciencia? a donde llevaré este cerebro que no sabe sino preguntar cómo? donde me pondré después del doctorado? malditas sean las promesas. Cuanto poder te di y no sé cómo quitarte. Como estoy segura de que luego dirás 'si ve que si se podía' como si eso lo remediara todo, como si eso lo sanara todo y lo resolviera, como si ese fuera el premio más grande, la razón de la existencia. Como estoy segura del rencor que sentiré entonces, de saber que nunca he dudado de que pueda hacerlo y la duda siempre es como, pero en serio debo estar putamente equivocada porque el cómo según resulta ser lo de menos, no importa si te partiste las rodillas, si vomitaste sangre, solo importa la medalla. Me ahogo.

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