Oiga!
¿A usted qué le pasa?
¿Qué derecho cree que tiene de venir a
meterse entre mis dudas?
¿No le parece suficientemente complicado?
¿No le bastan acaso las suyas propias y
todos los detalles?
¿No le incomoda la luz que me va creciendo
desde adentro?
¿No se preocupa por los sueños en los que
se me cuela y por los chocolates?
¿No teme acaso que cometamos un error
incorregible?
¿Es que en serio no se asusta de que
alguien escuche mi corazón acelerado cuando está usted cerca?
¿¿No??
¡Ah qué bueno! yo tampoco.
ps. La verdad si! sobretodo me asusto de
que a usted no le pase lo mismo. Que le hacemos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario