Vieja.
No tanto como el océano o la
tortuga.
No tanto como algunos árboles de la
selva o el hielo en los glaciales.
Vieja.
Más que antes.
Más que cuando se sabía menos del
mundo.
Que cuando se acababa de dar el
primer respiro.
Vieja y con ganas.
Todavía, por fortuna.
Ganas de hacer lo que no se ha
hecho.
De saber lo que no se sabe.
Conocer donde no se ha ido.
Vieja.
Con rastros de amores y
descorazonada.
Con arrugas entre los ojos y las
orejas.
Con gustos exquisitos y sin con que
pagarlos.
Con pieles que se escurrieron por
entre las angustias.
Con miedos que me persiguen y me
persiguen y me persiguen.
Pero yo corro.
Y ahora nado.
Y los pulmones no dan para tanto con
estos años encima.
Y también debajo.
Todavía sintiendo como cuando era joven.
Con la esperanza de sentir así
cuando tenga 80.
Si es que llego a tanto.
Vieja y todavía sin patria.
Pues con patria que no se bien que
significa.
Con un si y un no que nos divide y
nos enfrenta.
Con unos muertos que no se olvidan y
unos vivos que se quieren vivos y libres.
Jóvenes ellos.
Yo vieja.
Vieja de querer las cosas en el
lugar exacto cuando se les busca.
De no dejar que nadie me doble las
medias.
De no entender porque las puntas no
están en la esquina
Y los tubos los guardan en gradillas
y no en las cajas donde están seguros.
Vieja.
De empezar a dormir mucho menos.
De necesitar levantarse más temprano
y acostarse tranquila.
De no lograr sacarse de la cabeza el
trabajo los domingos.
Y querer hacerlo.
Ay cariño, que haremos contigo en
este reconocimiento abrupto de no tener a quien dárselo?
Quédate todavía, aunque molestes!
Quédate todavía que tengo planeado
darte uso cuanto antes.
No sé con quién ni cómo ni en qué
circunstancias
Pero ya veremos.
La vejez todavía no se nos ha
llevado la esperanza.
Ni los recuerdos.
Esos, los innombrables.
Los de recordar entre sonrisas y
pieles.
Entre deseos inoportunos.
Sin pensar demasiado.
Sin darles demasiada importancia.
Y los de ahora?
Qué será de ellos?
Que carajos vamos a saberlo!
Ahhh no no no.
Viaja pero tonta tampoco.
O bueno, tal vez a veces.
Cuando uno cree que ya se las sabe y
le salen con pajaritos.
Con sorpresas inesperadas de esto
qué o cuándo
Con este cerebro que me sigue
engañando
Con los años perdidos y los meses
Con la angustia prematura de qué vamos a hacer
ahora?