Y ahora ¿Qué hago?
¿Dónde pongo todos estos recuerdos diminutos que se me escurren entre los segundos atormentándome?
¿Qué hago con cada minúsculo detalle del tiempo que compartimos?
¿Cómo sobrevivo a este reconocimiento ridículo y vacío de que eras lo que quería y lo que necesitaba?
¿Cómo saber?
¿Cómo ayudarse a que este dolor no se profundice más y se extienda más allá de lo que me alcanza el cariño?
Dime
Di algo
¡No!
Mejor que no hables
Si el poquito de amor que sentiste se ha acabado mejor que no te acerques
Ya no sé quién eres
Ya no sabría como acercarme a ti
Si el pedacito de amor que me tenías se ha acabado mejor no vuelvas
Porque no podría abrazarte
No podría tocarte sin destrozarte
No podría ser inmune a la tristeza y la rabia de que haya durado tan poco
Aquí el amor que yo siento sigue vivo y ardiente
Me consume preguntándome por ti
Trayéndome cada instante todo lo que fuimos
Suplicándome que te busque
Ya he caído
Tengo que descubrir como levantarme
Sin ti
Era mejor contigo
La vida
Yo
Éramos mejor contigo
Tal vez ese fue exactamente el problema
Aunque la verdad creo simplemente que la vida es una mierda
Digo, perdóneseme el vocabulario
No toda la vida, me refiero
Sino esa línea precisa de traerte a mi vida como burlándose de mi compostura
Y advertirme desde el comienzo que no me enamorara
Sabiendo que era irremediable
Y tener la indecencia de advertirme que se acabaría y hasta cómo
Sin que yo pudiera cambiar absolutamente nada
Viéndome ser en esa felicidad absurda que fuiste
Viéndome avanzar paso a paso en el pasillo ciego del laberinto que eres
Y ahora me toca devolverme
Recoger los despojos que es mi corazón ahora
Sin ti.
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