martes, 13 de mayo de 2025

Tres Veces

La rabia siempre.
La asesina.
La que deslíe los metales y sublima los diamantes.
La rabia pura de la injusticia simple.
Sin equivocaciones o arrepentimientos.
La rabia en su función verdadera.
Que, si me mandan al infierno, vamos todas.
Pero al troll no hay que darle de comer.
A las cercanas se les dice lo que es.
Se les explican los experimentos.
Se les comunican los sentimientos.
Al troll no se le gasta una palabra.
Solo el aguante y el olvido.
Queridas amigas.
Estoy muy vieja para defender causas perdidas.
Este barco es de Teseo, y no es el mío.
Lo mío son los genes que se deslizan en el cielo,
Mi reino diminuto se mide en hebras de ADN.
Mi aspiración es contar con alguien.
Contar de verás, hasta la médula.
Y que alguien cuente conmigo.
Todos los números.
El cariño es el mismo.
La altura no.
Los palos, las plumas, y las piedras no son gratis.
Me cuestan a mí.
Les cuestan a ustedes.
El cariño, la libertad, y la lealtad no son negociables.

martes, 22 de abril de 2025

De los días buenos

Es un buen día.
Los buenos días no son buenos días para la escritura,
Como si escribir necesitara de algún sufrimiento continuo,
De algún dolor permanente,
De alguna angustia sublimada,
He de suponer que no es así toda la escritura,
Que la maldición de la escritora es solo un cuento,
Y sin embargo de los buenos días no queda mucha letra.
Estaré acaso tan acostumbrada al desespero?
Ha sido tan presente la agonía en mi cotidianidad?
Me es tan corriente la tortura?
No hay que confundirse.
No es que todo esté bien, ni mucho menos.
Por el contrario, afuera el mundo arde.
Y adentro otro tanto.
Que no es gratis esta dermatitis que se me come el cuello.
Pero hoy es un buen día.

Hay un hombre al que amo y que me ama.
Así sencillamente.
Sin augurios, sin promesas, sin complicaciones más allá de las reales.
Así, sin un amor idealizado e imposible.
Con un amor bonito y presente.
Hay, existe, este hombre que me induce la sonrisa.
Me tranquiliza los despropósitos.
Me desordena la ropa.
Y yo lo amo.
Con todo lo que soy.
Cada segundo.
Que siga en mi vida, por favor!

Hay un trabajo que está hoy y no promete mucho tiempo.
Pero son tan amables los días de laboratorio,
Tan exquisitos los colores de las muestras fecales de los pajaritos,
Tan satisfactorio el orden de los tubos,
Tan preciso el volumen de los reactivos en las pipetas,
El movimiento fluido entre una muestra y otra, 
Como una danza en la que soy virtuosa y experimentada.
Que la precisión no es por la pipeta sino por mi mano.
Es tan lindo trabajar con ADN,
Sabiendo que está allí sin verlo,
Apreciando cada hebra suspendida.

Hay una gente que está bien.
Que no les falte a las amigas el cariño.
Que no les sobren los buenos problemas.
Que no las interrumpa el desamparo.
Que disfruten este segundo y el siguiente.

No sé bien como creer en este bienestar cotidiano.
Pretendo atormentarme pensando que algo terrible viene pronto a destrozarlo.
Tal vez en ello mismo persiste la tortura.
No es la incertidumbre la que hace daño.
Es la falta de cariño y de propósito.
Y como tengo ambos es un buen día.

martes, 18 de marzo de 2025

Potato

¿Quién puede huir de esta felicidad clara y abrazadora?
¿De esta belleza aguda y atropellada?
¿Cómo?
Es una cosa horrenda permitirse la felicidad.
La sensación distorsionada de irrealidad que la acompaña es abrumadora.
El infinito miedo subsecuente a que se desvanezca es intolerable.
Ese frío lineal y paralelo a la espina dorsal es permanente.
Los remolinos entre las vísceras sin luz se atropellan entre ellos.
Estas lágrimas de goterones pesados se esconden tras los ojos.
Este cariño desbordado e inmortal me habita y me defiende.
Las sonrisas una tras otra se replican a borbotones.
No es en vano que quiera detener el tiempo en el momento más importante.
Detenerlo allí en cada fragmento de segundo en que están ustedes.
La felicidad me inunda.
Pero no está hecha para ser estática la felicidad,
Se siente líquida, mutable, transitoria,
Como la lluvia,
Me lava la felicidad y sigue de largo,
Es una ahora y es otra luego,
Que vaya cambiando,
Hay que admirar el movimiento.
Que no se detenga,
Que me siga.

jueves, 6 de marzo de 2025

Alt 168

Piensa,
Dos veces piensa.
¿Quién está?
Nos seducen los pasados idealizados.
Las lagunas no reflejan el cielo.
Las mujeres otra vez callamos mientras observamos al mundo desbaratarse.
Nos ha costado tanto armarlo y ahora lo vemos, otra vez, desbaratarse.
No podemos hacer otra cosa sino quedarnos mirando.
Sabemos que no hay violencia que sirva,
No hay palabra que alcance,
No hay garantías.
Las libertades están a la venta.
Lo importante se aleja de nosotras.
Las cosas son solo un reflejo de nuestros sueños.
La casa,
Los amigos,
Los hermanos,
Los hijos,
Todos y sobre todo todas se desvanecen.
Es tan fácil perderlos.
Nos las arrebatan los otros,
Los iracundos,
Los desmedidos,
Los insaciables,
Los billonarios,
No son muchos, pero son poderosos.
Somos nosotras, como hemos sido siempre, las culpables,
Las de la manzana,
Las de la serpiente,
Las del conjuro,
Las de la belleza,
Las del amor.
Somos nosotras las que insistimos en no matarnos.
En entender la vida,
En perdonar,
En dar otro paso,
En construir,
En hablar.
Ellos hacen de manera desenfrenada,
Sin consideraciones,
Sin cuestionarse,
Sin consecuencias,
Sin miedos.
Ellos confiados y ciegos,
Van haciendo,
Sin negociaciones, sin dolor.
A nosotras nos duelen hasta ellos,
Y por eso no podemos hacer más que acudir a la bondad,
Por eso no podemos hacer más que ver como el mundo se desbarata otra vez,
Como unos hombres consideran a otros innecesarios,
Como unos hombres, y no pocos, nos consideran posesiones.
Nosotras, otra vez nos preguntamos:
¿Otra vez?
¿No lo habíamos ya resulto?
Pero no, no lo habíamos ya resuelto.
Porque se desvanece la memoria en el tiempo.
Y tenemos que enseñarles a los nuevos otra vez todo.
Y ellos piensan que la vida es fácil.
Que pueden tomar lo que quieran sin pensarlo.
Y lo toman, y se lo llevan, y lo usan, y nos van matando.
Hasta que son demasiados y ya no hay civilización que aguante.
No nos queda demasiado.
Pero nosotras, algunas, ojalá no pocas, ojalá no pocos,
Insistimos en la palabra, en la consideración, en el cariño.
¡Háblame, Abogado!

miércoles, 19 de febrero de 2025

Tempestad

Presiento los pasos largos e inagotables de la tempestad que se avecina sobre mi sombra.
No es el último día.
La continuidad se lleva todo por delante.
Las dichas, las amarguras, los entumecimientos.
La continuación se traga todo hacía el olvido.
No hay detenerse.
No hay descanso, ni tiempo.
Solo la continuidad del movimiento.
Abrumadora y concatenada.
Avasallante y extendida.
No duran las certezas.
No alcanzan las precisiones.
Solo el camino.
Y andar se anda a cada rato
A los "treinta minutos por segundo,
paso, a paso".
Sin detenerse, se sigue andando.
Ando yo aquí, corro, hacia tu casa.
Hacía tu cuerpo, hacia tu sonrisa embrujada.
No hay detenimiento.
No hay parada.
No es posible sostenerse inquieto.
Solo la andada.
Y en este avance inagotable y perfumado coincidimos.
Nos rozamos por segundos las manos y las vidas.
Tratamos de aferrarnos por un instante al otro.
Yo suplico, que nos alcance la vida.


miércoles, 5 de febrero de 2025

Concilio

Te escribo
Desde la misma silla en que de niña resolvia los problemas del algebra de Baldor
Los binomios cuadrados perfectos que luego volverian en el modo de frecuencias alelicas y genotípicas
Desde la casa donde creció la única mujer que he amado
Donde sus fotos sonrientes en las paredes me inundan los sentidos y toda la imaginación
Desde la ciudad donde empecé a correr tratando de llegar a esta casa luego del colegio
En donde está la plaza con la basílica inmortal e inmoral frente a la cual nos sentabamos a tomar
En donde está el parque Julio Flores con su homenaje al poeta que en esos dos poemas me sentenció la vida
Te escribo
Desde esta mezcla inalcanzable de mi pasado y mi presente
Donde lo que fui me inquiere y me absuelve
Afilando los bordes agudos de las heridas eternas
No soy de aquí tampoco
No pertenezco a esta silla, a esta casa, a esta ciudad.
La mujer que amé ya no me habita.
Recoger los pasos también es un largo camino.
La imprecisión y la incertidumbre nos abordan.
Me pregunto si también nos hacen posibles.
Y sin que puedas realmente probar nada de lo que aquí te digo.
Eres tu el dueño de estas letras.

___________

I write to you
From the same chair where I solved Baldor's algebra problems as a child
The perfect square binomials that would later come back to me as allelic and genotypic frequencies
From the house where grew up the only woman I have ever loved 
Where her smiling photos on the walls flood my senses and my entire imagination
From the city where I started running trying to get to this house after school
Where is the square with the immortal and immoral basilica in front of which we sat to drink
Where is Julio Flores Park with its tribute to the poet who in those two poems sentenced my fate
I write to you
From this unattainable mixture of my past and my present
Where what I was inquires me and absolves me
Sharpening the glassy edges of these eternal wounds
I am not from here either
I do not belong to this chair, to this house, to this city.
The woman I loved no longer leaves in me.
Retracing the steps is also a long road.
Imprecision and uncertainty overflow us.
I wonder if they also make us possible.
And you, unable to really taste anything I tell you here, are the owner of these letters.

miércoles, 8 de enero de 2025

Promesa

La vida no se hace más simple,
No es más fácil vivir con el tiempo o con la experiencia,
Los niveles son cada vez más inalcanzables, más imposibles.
La terquedad hereditaria que me ha tocado me empuja,
Me avasalla a insistir, 
Un día más, un año más, una vida más,
A pesar de los desamparos, de las carencias, de los dolores, de las alergias,
La terquedad irreemplazable y obstinada me sostiene,
Ante el estómago revuelto, ante la piel escamada, ante el cerebro detenido,
Frente a las deudas impagables, frente a los científicos abominables.
No todavía!
La testarudez de hacer posible lo indomable,
De hacer amable lo innombrable,
De hacer cierto el cariño.

Nada sería de mí sin ustedes,
Mis amigas, mis amigos,
Ni rastro quedaría de mí sin ustedes,
Heroínas cotidianas,
Diosas terrenales,
Andariegas de pasados usurpados,
Corredoras de sonrisas estelares,
Medidoras del valor preciso del cariño,
De la energía necesaria para mover al mundo,
Sostenedoras de las plumas que caemos.
Traedoras del verde, de la calidez, de la frescura.
Tejedoras de voces, movimientos, letras.
Hacedoras de instantes, de saberes, de futuros.
Ustedes, las continuas, la presentes, las infinitas,
Tania, María José, Camila, Valentina...
Y todos ustedes todas, las que no nombro.
Ya va, dosmilveinticinco, ya va. Que hay que querer!

Y aquí estás tú,
Idiota!
En medio de la incertidumbre
Al borde de lo inalcanzable
Cuando viene la mañana,
Al despedirse el día,
A la hora del dragón, de la cenicienta.
Estás tu.
En el encuentro entre la cama y la tormenta,
El gato dentro de la caja,
El observador del evento que se modifica,
En las uvas, en las velas, en los caballos al viento,
En las uñas, en lo húmedo, en los besos,
En todos mis errores, mis rencores, mis falencias,
En el equilibrio dinámico del desequilibrio sostenido.
Mi cuerda floja, mi tornillo refundido,
La razón, la belleza,
El rastro del amor,
La promesa.
El augurio.