La asesina.
La que deslíe los metales y sublima los diamantes.
La rabia pura de la injusticia simple.
Sin equivocaciones o arrepentimientos.
La rabia en su función verdadera.
Que, si me mandan al infierno, vamos todas.
Pero al troll no hay que darle de comer.
A las cercanas se les dice lo que es.
Se les explican los experimentos.
Se les comunican los sentimientos.
Al troll no se le gasta una palabra.
Solo el aguante y el olvido.
Queridas amigas.
Estoy muy vieja para defender causas perdidas.
Este barco es de Teseo, y no es el mío.
Lo mío son los genes que se deslizan en el cielo,
Mi reino diminuto se mide en hebras de ADN.
Mi aspiración es contar con alguien.
Contar de verás, hasta la médula.
Y que alguien cuente conmigo.
Todos los números.
El cariño es el mismo.
La altura no.
Los palos, las plumas, y las piedras no son gratis.
Me cuestan a mí.
Les cuestan a ustedes.
El cariño, la libertad, y la lealtad no son negociables.