A veces se me olvida que ya aprendí y empieza a doler.
Para mi fortuna siempre hay algo que me lo recuerda.
lunes, 30 de abril de 2018
miércoles, 4 de abril de 2018
Olvido
Preferiría que no te fueras
Pero te vas
Escogería una y mil veces irme contigo
Pero me quedo
No te has ido aún
No has siquiera llegado
Y ya me haces falta como si hubiera sido una eternidad
Como si no me quedaran de ti ni los girones de los recuerdos
Y verte duele
Y reconocer la belleza que te habita duele
Y saberme sin tí duele
Y ese dolor quisiera hacerme suplicarte
Buscarte en lugares donde no estás
Hallarte en pieles que no son tuyas
Seguirte en caminos que no has andado
Pesa el aire al entrar en los pulmones
No hay calma ni paz
Hay la profundidad de la ausencia
La soledad y el silencio
Y yo quisiera agonicamente suplicarte
Más no hay palabras para eso
No hay gestos ni posiciones para pedir nada
No hay en mí además de la intensión de suplicarte
Ni la voz, ni el paso, ni la acción
De pedirte lo que no tienes
Ya el tiempo se hará cargo del cariño
Y de cerrarme las heridas ilusiones
No mires atrás que soy solo estatua de sal
Pero te vas
Escogería una y mil veces irme contigo
Pero me quedo
No te has ido aún
No has siquiera llegado
Y ya me haces falta como si hubiera sido una eternidad
Como si no me quedaran de ti ni los girones de los recuerdos
Y verte duele
Y reconocer la belleza que te habita duele
Y saberme sin tí duele
Y ese dolor quisiera hacerme suplicarte
Buscarte en lugares donde no estás
Hallarte en pieles que no son tuyas
Seguirte en caminos que no has andado
Pesa el aire al entrar en los pulmones
No hay calma ni paz
Hay la profundidad de la ausencia
La soledad y el silencio
Y yo quisiera agonicamente suplicarte
Más no hay palabras para eso
No hay gestos ni posiciones para pedir nada
No hay en mí además de la intensión de suplicarte
Ni la voz, ni el paso, ni la acción
De pedirte lo que no tienes
Ya el tiempo se hará cargo del cariño
Y de cerrarme las heridas ilusiones
No mires atrás que soy solo estatua de sal
miércoles, 21 de marzo de 2018
Oh letra, ven aquí y ayúdame a disolver las lágrimas.
Tanto ensueño y tanta ausencia son tanto insostenible.
Tengo entre las arrugas de los sueños los abrazos.
Tengo entre las angustias cotidianas sus sonrisas.
Tengo, desesperadamente, que entender y que soltar.
Inconsolable.
Pero tú, tú animal desesperado.
Tú, asesino sublimado.
Tú, inconstante y pasajera.
Tú y esa sutileza amarga de no anunciarse,
De llegar de pronto con dulces y manzanas y venenos.
Yo te acuso sin astucia y sin que haya corte que te juzgue y te condene.
Yo, vida mía, te tengo entre las manos y te perdono.
Pero ¿qué me haces cada día vida mía?
¿Para qué me traes estos seres efímeros y adorables?
¿Para qué sus voces que se clavan en la memoria como astillas bajo las uñas?
¿Para qué esas historias ancestrales y bien tejidas?
¿Para qué esos cuentos de amores y desamores y de honores y deshonores?
¿Para qué esos cuerpos con olor a tierra y a rocío sobre las hojas en la mañana?
Ay, ay, ay, ay... ¡Como me duele!
Aquí entre la espalda y el pecho, en los latidos, en los pulmones.
Como me duele este tener que ser fuerte y contener la voluntad de puta que siempre he tenido.
Como se me retuercen los ensueños y se me tergiversan los escondites.
Como, luego de haber vivido lo que tú me has traído, haya sido cuanto haya sido, tengo que andar con cuidado.
Como, reconozco entre los ahoras y los ayeres y los porvenires ese camino angosto que me corresponde.
Ese desfiladero delgado y pedregoso que es el único de los posibles.
Todos los demás son aire y vacío.
Todos ellos que me traes y me muestras al frente como en una pasarela.
Son humo.
Intocables, imposibles, inalcanzables.
Cual instantes perfectos, al otro lado del vidrio, del espejo, al otro lado del mundo, de la vida.
¡Vida! tú, con ese afán de tentarme con sortilegios.
Y yo con este dolor agudo y continuo de ser lo que tú y yo somos.
Yo aquí con está fragilidad salvaje del cariño.
Yo con este no-sé-bien-qué ahogándoseme en la garganta y al filo infinito de mis neuronas.
Yo con esta resignación aprendida en la experiencia
de ¡ya no! gastar el alma,
de ¡ya no! perder el tiempo,
de ¡ya no! morirse de amor,
de ¡ya no! temblar de deseo,
de ¡ya no! arriesgar la cordura,
de ¡ya no, querida mía! jugarse la vida.
La experiencia, la madurez, esa cosa sea lo que sea de ya haber vivido un poco,
tiene el sabor amargo de la resignación sonora sin haber entrado al campo de batalla,
El sabor amargo de estar vivo, pero ser inútil.
Tanto ensueño y tanta ausencia son tanto insostenible.
Tengo entre las arrugas de los sueños los abrazos.
Tengo entre las angustias cotidianas sus sonrisas.
Tengo, desesperadamente, que entender y que soltar.
Inconsolable.
Pero tú, tú animal desesperado.
Tú, asesino sublimado.
Tú, inconstante y pasajera.
Tú y esa sutileza amarga de no anunciarse,
De llegar de pronto con dulces y manzanas y venenos.
Tú, vida mía ¿qué me has hecho?
Yo te nombro con el miedo intacto.Yo te acuso sin astucia y sin que haya corte que te juzgue y te condene.
Yo, vida mía, te tengo entre las manos y te perdono.
Pero ¿qué me haces cada día vida mía?
¿Para qué me traes estos seres efímeros y adorables?
¿Para qué sus voces que se clavan en la memoria como astillas bajo las uñas?
¿Para qué esas historias ancestrales y bien tejidas?
¿Para qué esos cuentos de amores y desamores y de honores y deshonores?
¿Para qué esos cuerpos con olor a tierra y a rocío sobre las hojas en la mañana?
Ay, ay, ay, ay... ¡Como me duele!
Aquí entre la espalda y el pecho, en los latidos, en los pulmones.
Como me duele este tener que ser fuerte y contener la voluntad de puta que siempre he tenido.
Como se me retuercen los ensueños y se me tergiversan los escondites.
Como, luego de haber vivido lo que tú me has traído, haya sido cuanto haya sido, tengo que andar con cuidado.
Como, reconozco entre los ahoras y los ayeres y los porvenires ese camino angosto que me corresponde.
Ese desfiladero delgado y pedregoso que es el único de los posibles.
Todos los demás son aire y vacío.
Todos ellos que me traes y me muestras al frente como en una pasarela.
Son humo.
Intocables, imposibles, inalcanzables.
Cual instantes perfectos, al otro lado del vidrio, del espejo, al otro lado del mundo, de la vida.
¡Vida! tú, con ese afán de tentarme con sortilegios.
Y yo con este dolor agudo y continuo de ser lo que tú y yo somos.
Yo aquí con está fragilidad salvaje del cariño.
Yo con este no-sé-bien-qué ahogándoseme en la garganta y al filo infinito de mis neuronas.
Yo con esta resignación aprendida en la experiencia
de ¡ya no! gastar el alma,
de ¡ya no! perder el tiempo,
de ¡ya no! morirse de amor,
de ¡ya no! temblar de deseo,
de ¡ya no! arriesgar la cordura,
de ¡ya no, querida mía! jugarse la vida.
La experiencia, la madurez, esa cosa sea lo que sea de ya haber vivido un poco,
tiene el sabor amargo de la resignación sonora sin haber entrado al campo de batalla,
El sabor amargo de estar vivo, pero ser inútil.
lunes, 26 de febrero de 2018
Dolor
La belleza de los recuerdos se me está diluyendo en la severidad del silencio.
No quiero perderte, no quiero olvidarte, no te vayas por favor.
The beauty of memories is becoming blurring in the severity of silence.
I don't want to lose you, I don't want to forget, please don't go.
No quiero perderte, no quiero olvidarte, no te vayas por favor.
The beauty of memories is becoming blurring in the severity of silence.
I don't want to lose you, I don't want to forget, please don't go.
jueves, 15 de febrero de 2018
Extraño
El amor es una cosa muy rara... a una le dicen que no y sin embargo está una bien, cuando se les tiene como toooooodo el cariño en el universo... que cosa más rara.
miércoles, 14 de febrero de 2018
My favorite chapter
Siento una tristeza inmensa y suave que se me desnuda por
entre los rincones.
Esa tristeza pura y fresca de los buenos amores perdidos.
De los que se diluyeron en los segundos y en los latidos.
No tuve tiempo de aprender a amarte.
No tuve como llegar a enamorarte.
Tengo estas manos de casi 34 años abiertas y disponibles.
Tengo la voz quebrada y las lágrimas contenidas.
Tengo el pecho abierto y los pulmones colmados.
Tengo este cariño agónico, pero bien habido.
Nadie hay en el universo como tú.
No hay como tú nadie en el universo.
Busco entre mi memoria los segundos en que estuvimos.
¿De dónde viene esta felicidad tan triste?
¿Qué fortuna enloquecida me trajo hasta tu cuerpo?
¿Cuánta suerte hay que tener en la vida para haberte
encontrado?
¿Cuán efímera es la plenitud?
Lo cierto es que te quiero
Con este cariño suave y pasajero que solo puede tenerse al
reconocer en alguien lo mejor de la vida
Y saber que no hay como quedarse.
Lo cierto es que no me arrepiento
Que sin haber tenido demasiado de ti, me inundo de sonrisas
y de belleza cuando te pienso
Y nada cambiaría de lo que vivimos.
Lo cierto es que hemos crecido
Que cuando me miro y te pienso sé que no fue ni casualidad
ni accidente haberte encontrado
Fuiste para mí por cuatro días y te amé más que al mundo
mientras fui tuya.
No sé qué será de nosotros ahora.
No sé si volveré a encontrarte en las mareas del tiempo
No sé si al volver a vernos coincidamos de nuevo
Sé que dejaste en mi corazón jardines y bosques y colibríes
Que llegaste inesperado y me creciste las alas.
Se que cuando dormimos juntos
Al despertarme en medio de la noche
Al escucharte a mi lado
Aprendí lo que es tener muy buena suerte
Y dormí feliz y tranquila como tal vez nunca más lo he
hecho.
Ojalá la vida te colme de cariño.
martes, 13 de febrero de 2018
Dear me!
Don't mess with my head! my brain.
Don't bet with my time! my life.
Don't tamper with my place! my world.
Don't play with my heart! my soul.
Don't bet with my time! my life.
Don't tamper with my place! my world.
Don't play with my heart! my soul.
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