martes, 12 de julio de 2011

martes, 5 de julio de 2011

Como una sombra arrastrada se desdibujaba entre los otros, ellos la veían alta y resplandeciente.

lunes, 4 de julio de 2011

Puta y también profana, y triste como todas las putas, porque se les veda el amor, porque no son sino carne, sino usables, prescindibles, olvidables. Puta ella y con alma de paloma, vulnerable, quería volarse, siempre, pero entre más desplegaba las alas, más fuerte era el viento, más cercano lo inquerible, más obvio lo humano. Puta ella y también poeta, dejaba que se le escaparan las verdades en palabras endulzadas con la esperanza de la desesperanza, dejaba que se le regaran por el suelo las caricias y los sueños, y los recojía despacio uno a uno, mientras los contaba y de paso se le dibujaban en los alrededores, pero ella siempre fuera de ellos, como si sus sueños no fueran suyos sino de los otros, como si sus bellezas no le pertenecieran y le fueran dadas por entero a otros. Pobre puta pintada, pensaba yo cuando la miraba, y me gustaba componerle versos cortitos para susurrarle, para que se le sonrieran los labios y se le humedeciera el alma, para que su soledad no fuera tan sola y la compartiera un poquito conmigo, pero ella en realidad no estaba tan lejos de ella misma, estaba era lejos de los otros, de los que la veían y la querían así solo entre los huesos, de los que se preguntaban por el olor de sus entrañas y el color de su piel allí donde la ropa no deja verlo, ella no le concedía demasiada importancia a dejarselos conocer, luego se sentía mal hasta casi el arrepentimiento, pero luego se reía, porque se acordaba que finalmente eran ellos los torpes y los ingenuos, los sucios, los inconexos, los que no reconocian ni tenían el valor de sacar de tripas corazón y quedarse a amarla, eran ellos los asustados y pasajeros, ella en cambio los guardó uno a uno, les dejo un lugarcito allá en lo profundo, a todos, a los 75, a los 80 a los de todos los días y las noches, a los que les había dejado gozar de la gloría de su cuerpo, despues de aprender mucho se había cansado, se cansó de los juegos persecutorios, de las mismas palabras repetidas una y otra vez para llegar al mismo sitio, la cama, de los movimientos programados para seducir que ya conocía y le eran tan simples e insignificantes, conocía esos viejos caminos transitados tantas veces, en cambio, la vida era para ella amable, porque le traía sorpresas de vez en cuando donde ella no podía ni imaginarlas, de vez en cuando algún hombre soprendente se acercaba y no sabía como hacerlo y ella se sorprendía contenta de descubrirse como él, perpleja y queriendo reconocer otro cuento, pero también eran pasajeros, ¿por qué? bien no lo sabía, tal vez se había acostumbrado tanto a ese juego que también para los otros era evidente, que triste, cuando ella solo quería rosas por tres años, cuando ella solo quería que alguno entendiera que más allá de esa carne y ese cuerpo, estaba ella toda llena de flores y alegrías, estaba ella dispuesta, para darle la vuelta al mundo, para caminar los caminos más difíciles si así fuera necesario, estaba ella con las manos llenas de caricias innombrables y besos completos y verdades, por sobre todo eso, verdades. Podría ser también que se conociera muy poco, tal vez en vez de ser la blanca esperadora del buen amor era despues de todo solo una pobre puta pintada, aunque en realidad no se pintaba nada, por alguna extraña razón su deseo no era como el de las otras, no consistia en el estar arreglada, en el cabello peinado, en los zapatos de tacón, en el maquillaje perfecto, era puta desde adentro, se le notaba en la piel esa lujuria contenída, se le notaba en las sonrisas todos los sordidos movimientos para el deleite, se le notaba en la voz esa firmeza efímera de sucumbir ante el otro y al mismo tiempo controlar el segundo en que el otro sucumbiera en su centro, no necesitaba más que ser así sencillamente para que fuera deseada, y era, con todo y todo era mucho más que solo eso, porque había aprendido y con los años supo que los hombre no son todos iguales, hay algunos que están más locos que otros, hay algunos que adoran el teatro, hay algunos que saben que el amor es exactamente eso que no sabemos que es, y también aprendió que hay muy pocos que sepan reconocerla, pensaba que ellos pensaban de ella pobre puta pintada. Un buen día cogio su maleta, le sacó todos los recuerdos, le metió tres pantalones dos camisas y todos los cachibaches que una vieja le mete a una maleta y se largó radiante.

lunes, 27 de junio de 2011

Persígueme, perdóname.

Por ser, solo esto. Por haber creío cuando ya no quedaba nada en que creer, esa maña antigüa de desafiar a la muerte, no con esa intensión insulsa de la vida eterna, sino con el coraje de saber que aún no es hora, y mucho menos este es el modo. Debe ser posible de algún modo no morir triste, no irse insatisfecho, sino en ese instante infinito de la desvanecencia, tener en la última conciencia, ha sido suficiente, todo lo que he sido y lo que no, ha sido más que suficiente. Ahora no, tal vez mañana. Todavía hay que hacer, mañana será otro día, hay pasos que dar, personas que conocer, montañas que caminar, estupideces que decir, errores que cometer y por sobre todo, aun debe quedar algo de tiempo y de ganas para el amor, el que sea, el podrído, el querido, el florido, el logrado, el macabro y ojala, ojala el bonito. Tantas cosas tenemos entre los dedos de la vida, toda el agua que recorre las entrañas en el silencio de la tarde, cuando todos lo otros están allí, y tu solo tu buscas donde meter la cabeza, y buscas no tener nada que no puedas cargar en las manos, es porque te vas, siempre te vas, te vas lejos y olvidas, pero no perdonas, y el efecto es que vuelves a lo mismo, entre otras gentes con otros nombres y otros colores, pero lo mismo, no quieres ser lo que no eres y sin embargo eres, no quieres ser ni la una ni la otra y en esa lucha interminable no eres nadie, porque no puedes aceptarte, por qué no puede aceptarte? solitaria y sin plumas. Te preguntas tanto, te desesperas, das razones y razones y sentimientos y compasiones y te pierdes.

domingo, 19 de junio de 2011

Que derrota, que angustia sonora y derruida, que rabia inmesurable, consumible, que calambre en el alma y las arterias, que noche decididamente oscura y perdurable, todo esto que se repite inconstante, a latigazos y ponzoñas, que mierda, borrasca olorosa a caldo y podredumbre, que fatiga de no ser, de ser a medias, de necesitar estas letras para el desapego, para seguir, un poco miserable, un algo insuficiente, no respondo lector por lo inutilizable, ya es solo esto lo que se sostiene, ¿de donde vino el silencio y este abismo? ¿en qué momento equivoque el camino? o es solo el ahora el que me agota, o es solo el nombre de esa dama subrrogada y enmohecida que es hermana de la blanca muerte, la oscura, la prolongada, la soledad indomesticable, la acaba todo, la traga mundos, la que corroe desde el hueso hasta la carne y llega hasta la escencia, soledad se que eres huerfana, se que te escondes en el silencio, se que no se serte ni ser contigo, no puedo, no soy si no hay otros, lo lamento, porque se que no hay otros suficientes, que en este ahora que se prolonga hacia el futuro eres tu la maldita que me hace el camino, soledad moneda sin cambio y vagabunda, duradera, botella del diablo, pasajera, de este tren en que viaja mi vida, no te quiero soledad y sé que debería, porque no piensas irte, porque cuando viniste prometiste acompañarme, cobarde, más que eso, distraída, yo procure no acunarte demasiado, segun parece ya era tarde, ya te habias quedado, ¿te amañaste? ¿qué encontraste aquí que te gusto tanto? ¿qué fue lo que viste un mi que te quedaste a verlo y me procuras estas letras?

sábado, 28 de mayo de 2011

Solo para empezar

Había una vez un muerto, con sangre seca y cuervos que rodeaban,
Había una vez una rabia que no se iba y que se traía todas las palabras,
Había una vez un alma basura y mucha mucha más basura en el alma,
Había una vez toda la porquería que no se quería adentro y que tenía que salir,
Y para salir y no decir más sino lo que saliera, y para no probar, ni aprobar, ni complacer, ni amar, ni recordar, ni nada sino silencio y ausencia, se vino para aca.