Lo verdaderamente difícil de alcanzar no es el hastío es la plenitud.
No quiero otorgarle más poder sobre mis emociones a aquellos que no saben ni manejar las suyas, ni valorar las mías, es más, se lo retiro, sin que eso afecte para nada el cariño.
jueves, 1 de marzo de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
Nado Sincronizado
En contra de todos los pronósticos, el sábado fue completamente extraordinario.
Atrevida! Esa claridad que te traes despreocupada.
Como si lo tuvieras todo resuelto.
Como si fueras feliz a pesar de todo.
Como si todo fuera completamente desordenado y perfecto.
Y yo toda inocente y atontada,
Riéndome como si estuviera enamorada,
Jugando como si fuera una niña de seis años,
Libre, como si nadie más hubiera allí.
¿Será porque eras tú la que si estaba?
¿Porque jugabas conmigo y te reías?
¿Porque eres larga y lila como una mariposa?
Y ahora me laten los oídos,
Se me fugan los dedos,
Tengo el alma confusa y floreciente, como una selva.
Los miedos alborotados son derrotados por las sonrisas.
Se me alan los hombros,
Me salen florecitas por el ombligo.
Al corazón (loco) le toca controlarse.
¿Quién eres?
Belleza venida de otra parte!
Real y misteriosa como los emperadores.
Frutal y caminable, como la playa.
Compleja e infinita, como el fin del universo.
¿Quién eres?
¿Animal?
¿Horizonte?
¿Blanca miniatura?
¿Perversa enredadera y perfume de ligera primavera?
El anillo
Me niego rotundamente a perdonarte, y no porque no quiera concederte mi perdón, sino porque no hay perdón verdadero hasta que hay olvido, y no voy a perdonarte las columpiadas junto al lago, las sonrisas en los rosales, los amores de amaneceres y atardeceres, la llave de tu corazón y de todo el firmamento, el amor que se nos escapaba con cada respiro, la cocina, la tele, el sueño, los corazones, los dibujos, las cartas, los dragones, no voy a perdonarte nunca que me hayas amado tanto, que fueras el sol de todos mis días y de todas mis noches, que iluminaras cada rincón de mi alma y abrieras todas las ventanas, no voy a perdonarte que solo existieras tu entre todo este océano de gentes, no voy a perdonarte las caricias ni las canciones, ni esas promesas que nos hicimos de amarnos para siempre, aunque ese siempre haya sido solo un par de años, no te perdono porque espero que tu tampoco me perdones amarte cuando siempre y todavía.
Lo que es extraño es que casi no puedo acordarme porque carajos es que nos fuimos tan lejos, y sin embargo a pesar de ese olvido, se que estamos exactamente donde queremos.
jueves, 19 de enero de 2012
Recordatorio
Se le recuerda a todo el público leyente que, aunque tiene su derecho de juzgar, criticar, desamar, desdeñar, olvidar, pensar, recordar, profanar, copiar, divulgar, vender, distorsionar, modificar, en fin de hacer lo que bien le parezca con las letras aquí publicadas, se le recuerda a todo el público leyente que:
Pa' escribirlas hubo que dejar la vergüenza y el miedo que eran muchos,
hubo que vivir a veces cosas invivibles,
hubo que profanar más de un cuerpo,
hubo que aprender que no hay nada más importante que el cariño,
hubo que hacerse responsable de los sentimientos, los pensamientos y los actos,
hubo que ser mujer y todo eso otro que soy yo misma,
hubo que pelear de vez en cuando con el demonio y con dios casi todos los días,
Así que, antes de hacer lo que bien le parezca con estas letras, piénselo!!!
jueves, 12 de enero de 2012
Hermosa Venganza: Gives you hell
Hagamos una fiesta, una parranda, tumbemos la casa, portémonos mal, derribemos recuerdos, echemos al inodoro los besos, bailemos un fandango con los fantasmas, quebremos todas las flores del jardín, robémonos las sonrisas de las fotos, despellejemos una a una las mariposas, cacemos colibríes, perforemos las orejas de los burros, soltemos a los ratones, no cozamos los murciélagos, amarrémosle los cordones a los amigos, seámosle infieles hasta a las cobijas, rayemos todas las paredes, los pisos, los techos, llenemos de jabón los corredores, pongamos pintura sobre todas las puertas, arranquemos todas las señales, desordenemos todos los archivos, comámonos todos los almuerzos, corramos, démosle la vuelta al mundo, patas arriba, que se caigan las cosas, pateemos los balones por fuera de la cancha, tiremos piedras al río, reguemos toda la basura, besemos a todos los porteros, paguémosle de más a todos los taxistas, columpiémonos al frente del lago, es más, metámonos al lago, dejémonos todos los bigotes, bajémonos los pantalones, es más es más, no nos pongamos pantalones, andemos descalzos por las calles y por todos los océanos, desordenemos las letras del teclado, echémosle sal al tinto y azúcar a la sopa, dejemos que se nos pudra el queso, levantémosle la falda a las vecinas, démosle revistas porno a todos los menores, quebremos todos los cristales, pongámonos en cuatro, arranquemos las hojas de los libros, pintemos caritas felices en las puertas de los laboratorios, hagámosle huequitos a la punta de los condones, abramos de par en par las ventanas del tercer piso, lancemos a los gatos por las ventanas, saquemos a los perros sin correas, ladrémosle a la gente en las esquinas, orinémonos al lado de los árboles del parque, dejemos botada la bicicleta, digámosle adiós, arranquémonos de la piel los besos, de la médula los orgasmos, emborrachémonos, fumémonos una cajetilla y un par de porros, bebámonos hasta el etanol 100%, paguémosle a las putas y premiemos a los proxenetas, regañemos a los profesores y quitémosle el uniforme a los policías hasta dejarlos desnudos, démosle de comer a los ladrones, hagámosle zancadilla a las viejitas que cruzan por las calles, quitémosle los dulces a los niños, pintémosle los números a los dados de los amigos, pellizquémosle la cola a las novias de blanco, dejémosle morados en el cuello a los amantes, digámosle que no al médico y a las medicinas, cocinemos mal, no aprendamos nada, bailemos una ronda en el Paraguay, clavémonos una estaca en el corazón y salgamos a plena luz del día, quememos todos los árboles del bosque, comámonos las uñas, brinquemos por encima de las rejas, olvidémonos de todos los cuentos para niños, salgamos en patineta a lanzarnos de los puentes, pinchémosle las ruedas a los buses, pidámosle al hígado que se joda, al cerebro que se derrita, al estómago que se pudra, a los codos que rompan los vidrios, a los jefes que se lo metan por donde les quepa, crucemos el río a nado, cantemos a grito entero con toda la intensión de despertar a los vecinos, tomémonos el agua de los floreros, metamos pasto en medio de las hamburguesas, tirémonos, el uno al otro, digámonos hasta de qué coño vamos a morirnos, echémonos la madre, la suya, y también la abuela, putiémonos como los pavos, arranquemos los botones de todas las chaquetas, comámonos las uvas, hagámonos tatuajes, otra vez, mantengámonos despiertos, cosámosle el borde a las mangas de los sacos, mesclemos la sal y la panela, la mayonesa y el bocadillo, el ají con las donas, comamos pollo y vegetales, botemos las medias entre la caneca, desarmemos todas las figuras de origami, dejemos abandonada en el baño la llave del cielo, partámonos los huesos, no tomemos chocolate, démosle besos a los primos y esperanzas a los mendigos, digámonos radiantes "ya no tengas miedo", vámonos solos para cine, tejamos con la izquierda, cuidemos las garrapatas y las pulgas, dejémonos crecer el cabello, es más casémonos, perra, y lo escribo sonriendo, tengamos hijos, es más abortémoslos, dejémoslos tirados en medio de la pradera, que no nazcan nunca, que también tengan miedo, cubrámonos de polvo, atravesémonos en medio de los carros, andemos de la mano, abalancémonos, regalémonos flores de papel plateado, veamos televisión todas las tardes, dejemos de vivir, ya que carajos, cambiémosle los cables a los electrodomésticos, que conecten el computador y se prenda la nevera, lancemos anones a los carros desde la ventana, pintemos de amarillo los coladores, pongámosle letreros a las cosas: estabilizador, no apagar! purguémonos, armemos carpas, desarmémoslas, persigamos serpientes por la noche en las quebradas, vistámonos de colores, compremos ropa de segunda, demos discursos que no aporten nada, hagamos congresos de cosas improbables, graduémonos de científicos, dejemos de soñar, hagamos caso, adelgacemos, vámonos de salida con la peor enemigo, o la mejor? una no sabe. Perdamos las materias, abandonemos las becas, dejemos de ordeñar las vacas, volvamos al cementerio y a la clínica, gastémonos la plata del arriendo en dulces, en papas fritas, en flores de cinco pétalos azules, recolectemos plumas, cojamos palos, carguemos piedras. Anda, amor mío púdrete entre las ramas, igual hoy, después de todo, hoy ya no estarás nunca conmigo. Adiós, amor, también te quiero, pero eso sí, tu ya estás muerto, y muerto te quedas.
miércoles, 11 de enero de 2012
La más bella flor
La escama verde cae sobre la tierra húmeda y negra, los colores se derrumban entre los escombros que dejan los caballitos del diablo al borde del pantano, los huesos se reúsan a levantarse después de tantas resurrecciones, las transformaciones suplican: no más dolor, no más rabia, no más tristezas. Se provocan las bienaventuras, viene un año par, un burro camina por entre la hierba en el campo, el aroma del chocolate inspira cada mañana, el titilar de las estrellas asegura que aún queda luz en el universo, Dios susurra en mis oídos esas promesas humanas, los amigos se van y destruyen con sus voces el extraño cariño que les quedaba, la rabia se despliega, como hongos, como los círculos de brujas, pero esos durarán poco, apenas lo necesario. Hay problemas que es mejor no resolver, porque no tienen respuesta, dediquémonos a los que la tienen, que soy en medio de esta rabia? quien soy en medio del llanto? de ese ser amado que fue el sol de tantos días y tantas tinieblas? Me amó, estoy segura, y lo amé como no he amado a nadie. El tiempo tiene siempre todas las ventajas, y no hay nada más peligroso que el azar, porque del azar siempre, siempre resulta algo, siempre surge vida del azar, siempre otra forma, otra manera, otro individuo, otra maleza. No le dije todo lo que le debía y seguramente le dije demasiado. En fin, todos vamos para el mismo sitio, todos nos encontramos por el camino y siempre al final. Ahora hay que arrancarse las mariposas, dejar correr los ríos de lava que me vienen a la boca, dejar galopar en ese sonido infinito a mi corazón cuando toda esta historia me vibra en las entrañas, perdonar, perdonarme por haber amado tanto y no haber sido suficiente. Perdonarme desde lo más profundo de los bosques, desde el interior de cada célula que tirita y se modifica en las enzimas que se aglomeran, perdonarme por todo lo que hice y lo que no, por los errores cometidos y también por los aciertos, el perdón debe ser unánime, impredecible, completo, no vale quedarse con el fondo del barril, hay que limpiar el interior de cada muela, hay que pulir hasta el último milímetro de cristal, irse lejos, pero perdonada, olvidar que la felicidad depende de los otros, ellos son eso, yo soy esto, aquí, este cuerpo delimitado por un espacio y esta mente delimitada por un tiempo y el contexto eterno, un pedacito de verdad, eso soy, al otro lado del río. Me perdono, lentamente porque de afán es imposible, me perdono con la intensión de salir adelante, al otro lado, a ese lugar prometido en que las frutas resplandecen y los odios se diluyen en la brisa de las alas de los pájaros al galope del sueño. Un solo día no es bastante, tengo a mi favor los segundos, y sobre todo, por sobre todo y todo, tengo el cariño, ese que de ser también se me iba envenenando, pero el cariño debería ser mío, para mí, por mí, sin retrospectivas. Edifico, construyo ese hilo suave y húmedo de la telaraña, traigo con cuidado y rodando los pensamientos que formarán el navío para corresponder al mapa, la rabia vive adentro mío, una energía como ninguna otra, y sin embargo, me tomo el tiempo y la paciencia para tomarla, para moldearla, para destejerla, para despellejarla y liberarla, me perdono, por sentir rabia, me perdono por querer de esta forma injusta e insostenible, me contengo antes de hacer más daño y agregar más miedo al miedo, más envidia a la envidia, más celos al estómago que lo recibe todo, libero, lentamente y con precaución de no ser átomo en fisión, de no ser atea, giro, como el manto indio que se mece al viento, como el colibrí en pleno vuelo, torno la rabia, al menos en negociación, al menos en torpe esperanza, torno la rabia, pero la rabia se sostiene intacta, ya seremos, ya podremos destrozar el miedo que nos acompaña ausentes, rabia mía te bebo, como esa copa oscura de mandatos, como ese poeta muerto, como la pestilencia de la carne que se pudre y se seca sobre el hueso, rabia aunque te anido también te desanido, te dejo ser adentro para que no consumas como el fuego a los queridos, y te suelto despacito como perro, como huérfano mal educado, como pesadilla, te suelto en los vericuetos del naufragio de mi cariño maltrecho, malogrado, maltenido, te paro rabia y en el parir te sufro, las lágrimas no son suficientes. Solo, queridas míos, solo al amor le está permitido bañarse dos veces en el mismo río.
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