jueves, 12 de enero de 2012

Hermosa Venganza: Gives you hell

Hagamos una fiesta, una parranda, tumbemos la casa, portémonos mal, derribemos recuerdos, echemos al inodoro los besos, bailemos un fandango con los fantasmas, quebremos todas las flores del jardín, robémonos las sonrisas de las fotos, despellejemos una a una las mariposas, cacemos colibríes, perforemos las orejas de los burros, soltemos a los ratones, no cozamos los murciélagos, amarrémosle los cordones a los amigos, seámosle infieles hasta a las cobijas, rayemos todas las paredes, los pisos, los techos, llenemos de jabón los corredores, pongamos pintura sobre todas las puertas, arranquemos todas las señales, desordenemos todos los archivos, comámonos todos los almuerzos, corramos, démosle la vuelta al mundo, patas arriba, que se caigan las cosas, pateemos los balones por fuera de la cancha, tiremos piedras al río, reguemos toda la basura, besemos a todos los porteros, paguémosle de más a todos los taxistas, columpiémonos al frente del lago, es más, metámonos al lago, dejémonos todos los bigotes, bajémonos los pantalones, es más es más, no nos pongamos pantalones, andemos descalzos por las calles y por todos los océanos, desordenemos las letras del teclado, echémosle sal al tinto y azúcar a la sopa, dejemos que se nos pudra el queso, levantémosle la falda a las vecinas, démosle revistas porno a todos los menores, quebremos todos los cristales, pongámonos en cuatro, arranquemos las hojas de los libros, pintemos caritas felices en las puertas de los laboratorios, hagámosle huequitos a la punta de los condones, abramos de par en par las ventanas del tercer piso, lancemos a los gatos por las ventanas, saquemos a los perros sin correas, ladrémosle a la gente en las esquinas, orinémonos al lado de los árboles del parque, dejemos botada la bicicleta, digámosle adiós, arranquémonos de la piel los besos, de la médula los orgasmos, emborrachémonos, fumémonos una cajetilla y un par de porros, bebámonos hasta el etanol 100%, paguémosle a las putas y premiemos a los proxenetas, regañemos a los profesores y quitémosle el uniforme a los policías hasta dejarlos desnudos, démosle de comer a los ladrones, hagámosle zancadilla a las viejitas que cruzan por las calles, quitémosle los dulces a los niños, pintémosle los números a los dados de los amigos, pellizquémosle la cola a las novias de blanco, dejémosle morados en el cuello a los amantes, digámosle que no al médico y a las medicinas, cocinemos mal, no aprendamos nada, bailemos una ronda en el Paraguay, clavémonos una estaca en el corazón y salgamos a plena luz del día, quememos todos los árboles del bosque, comámonos las uñas, brinquemos por encima de las rejas, olvidémonos de todos los cuentos para niños, salgamos en patineta a lanzarnos de los puentes, pinchémosle las ruedas a los buses, pidámosle al hígado que se joda, al cerebro que se derrita, al estómago que se pudra, a los codos que rompan los vidrios, a los jefes que se lo metan por donde les quepa, crucemos el río a nado, cantemos a grito entero con toda la intensión de despertar a los vecinos, tomémonos el agua de los floreros, metamos pasto en medio de las hamburguesas, tirémonos, el uno al otro, digámonos hasta de qué coño vamos a morirnos, echémonos la madre, la suya, y también la abuela, putiémonos como los pavos, arranquemos los botones de todas las chaquetas, comámonos las uvas, hagámonos tatuajes, otra vez, mantengámonos despiertos, cosámosle el borde a las mangas de los sacos, mesclemos la sal y la panela, la mayonesa y el bocadillo, el ají con las donas, comamos pollo y vegetales, botemos las medias entre la caneca, desarmemos todas las figuras de origami, dejemos abandonada en el baño la llave del cielo, partámonos los huesos, no tomemos chocolate, démosle besos a los primos y esperanzas a los mendigos, digámonos radiantes "ya no tengas miedo", vámonos solos para cine, tejamos con la izquierda, cuidemos las garrapatas y las pulgas, dejémonos crecer el cabello, es más casémonos, perra, y lo escribo sonriendo, tengamos hijos, es más abortémoslos, dejémoslos tirados en medio de la pradera, que no nazcan nunca, que también tengan miedo, cubrámonos de polvo, atravesémonos en medio de los carros, andemos de la mano, abalancémonos, regalémonos flores de papel plateado, veamos televisión todas las tardes, dejemos de vivir, ya que carajos, cambiémosle los cables a los electrodomésticos, que conecten el computador y se prenda la nevera, lancemos anones a los carros desde la ventana, pintemos de amarillo los coladores, pongámosle letreros a las cosas: estabilizador, no apagar! purguémonos, armemos carpas, desarmémoslas, persigamos serpientes por la noche en las quebradas, vistámonos de colores, compremos ropa de segunda, demos discursos que no aporten nada, hagamos congresos de cosas improbables, graduémonos de científicos, dejemos de soñar, hagamos caso, adelgacemos, vámonos de salida con la peor enemigo, o la mejor? una no sabe. Perdamos las materias, abandonemos las becas, dejemos de ordeñar las vacas, volvamos al cementerio y a la clínica, gastémonos la plata del arriendo en dulces, en papas fritas, en flores de cinco pétalos azules, recolectemos plumas, cojamos palos, carguemos piedras. Anda, amor mío púdrete entre las ramas, igual hoy, después de todo, hoy ya no estarás nunca conmigo. Adiós, amor, también te quiero, pero eso sí, tu ya estás muerto, y muerto te quedas.

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