martes, 22 de marzo de 2022

Oda al ausente

Cerebro mío
Te escribo estas letras mientras no estás
Como un acto de amor profundo y personal
¡Te extraño!
No sé cómo o cuándo se fracturo el espacio entre nosotros
Ahora - casi - entiendo que a veces necesitas irte
Que te desvaneces en lo que debe no ser el universo
Esa estancia que no conozco y en la que te hundes sin ningún aviso
O con anuncios que solo reconozco cuando ya es tarde, cuando ya te has ido
Y mientras no estás yo procuro cuidar de lo que dejas
De este cuerpo humano que se desequilibra sin tu presencia
De esta carne que no reconoce la temperatura ni el cariño
De los músculos que desconfiados se niegan a moverse
Los ojos que miran desde sus oscuras cuencas un difuso presente
El diafragma atónito que olvida por completo su ritmo y su oficio
El vacío brusco y seco de la imaginación truncada y los sentidos anulados
La cabeza que sobre los hombros está hueca
En lo que como no hay sabor alguno
No hay aromas en ninguna especia
Es plano el infinito e infinito es el silencio
Se deshilachan los sonidos sin llegar a los oídos
El amor es una cosa que sé que está, pero no siento
Si no estás no siento nada
No hay en lo que hago ni placer ni agonías
En el espacio que dejas en mi cabeza
No vienen las ideas fluyendo a borbotones
Se desdibujan por completo los planes y los colores
No puedo ubicar los lugares, los genes, las intenciones
No soy consciente del tiempo que transcurre
Refundo las palabras y cambio las letras sin darme cuenta
Olvido lo importante sin percatarme olvido
No puedo generar memorias o recuerdos
Se van de mí todos los posibles con tu partida
En otros tiempos caer en tu ausencia era - casi - la muerte
La media locura, el desespero
En otros tiempos era tal el afán de golpearse contra el mundo
Ese huracán agónico de buscar un sentido
De requerir una conexión con los vivos
Esa necesidad de herir a los otros para - al menos- ser heridos
Y con esa herida y ese dolor reconocerse vivo
Nunca fue de ningún modo suficiente
No estaba afuera el acertijo
Todavía a veces se me filtran con impotencia ataques como esos
El olor del cigarrillo se hace apetecible
El no permitirse dormir como castigo
El someterse a largas jornadas de cosas repetitivas
Sin descanso, sin perdón, sin descanso, sin sentido
No hay hambre, no hay miedo, no hay sueño, no hay cariño 
No se siente el aire que entra y sale de los pulmones
¿Cómo así sigo vivo?
No había en otros tiempos respuesta a esta pregunta
Ahora hay una: sigo
Estoy aquí, esto soy
Sin ti soy nada y sin embargo yo te espero
Cuido de lo que dejas lo mejor que puedo
Dejo que el cuerpo exprese tu ausencia
Permito las lágrimas y los quejidos
Busco anidarme en un lugar seguro
Procuro dejar tranquilos e intactos a los otros
Tú el ausente que no sé donde deambula
¿Vagas entre fantasmas y guerras?
¿Caminas al atardecer entre limones?
¿O solo estás solo en la inexistencia?
Sé, confío que en algún momento regresas
De donde sea que no estuviste regresas distraído
Estas aquí de nuevo
Cuando vuelves tienes que enfrentar el desastre
Recoger los pedazos
Volver a armar lo que éramos, lo que somos, seguir adelante
Regresas y contigo regresa el sentido, el último y el cercano
Tiene sabor lo que pongo en mi boca
La música vuelve a vibrar en los oídos y en la lengua
Vuelven las ideas a borbotones y el hacer amable de lo querido
Vuelven el cariño y el respeto por los otros y la otras
Volvemos tú y yo a ser una sola
Comprometidos
Amigas y amigos legión de ángeles clandestinos
Si alguno ha visto a mi cerebro díganle que lo extraño

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