Se me desborda la tristeza por cada poro,
Se me desploma desde los ojos.
Yo tratando de no hacerlo cierto,
Pero se vive.
Así una quiera darle menos importancia,
Igual se vive,
Y está aquí despierta la tristeza.
¿Habrá sido cariño?
¿Cómo se mide?
¿Qué tan fuerte o importante?
Una no sabe.
Fue cómodo, como la seda.
Como una camisa fresca en el verano.
Como andar descalza entre el mar y la arena.
Pero era explícitamente limitado,
Agresivamente contenido.
Otra vez, se me olvido tener cuidado con mis deseos,
Y aquí estoy, triste, triste, arrastrando la tristeza.
Estaré bien, lo sé, me lo figuro.
A peores cosas hemos por supuesto sobrevivido.
Pero está el luto,
Y hay que hacer el consecuente duelo.
¿En qué me metí?
¿Para qué vine?
Se me olvidó tener cuidado.
Con migo
Con el otro.
Habrá que sentir y pensar lo pesado
Habrá que pensar y pesar lo sentido.
Es un dolor ahí todo malgastado.
Sin cimientos y sin olvidos.
Un dolor largo y delgado.
Como de aguja o de frío.
Es la tristeza de no estar equivocado.
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