lunes, 15 de abril de 2013

Atrofia

Necesito escribir, como una urgencia, como respirar, así de urgente, necesito escribir porque me pesa, porque no sé, porque me desespero y me desesperanzo, porque abro mi boca y no hay palabras, porque se desequilibra el delicado equilibrio y ¿quién carajos lo recupera?. Necesito escribir, como una urgencia, como la sangre que me fluye desde el borde de los labios hasta las neuronas y los dedos, como si no hubiera otra posibilidad, otra armonía. Necesito escribir justo ahora, en este segundo en que el corazón me late por fuera, en el horizonte, en ese otro que no soy yo ni reconozco, en ese otro que es apenas. Escribo sin muchas otras opciones disponibles, sin saber que hacer con esta sensación que me recorre desde la traquea hasta el higado y me baja hasta las rodillas y se me expande hasta el cerebro, sin preguntar mucho, así como una vena. Te necesito letra, porque la realidad me embiste con su realidad escueta, matando todas las posibilidades y los sueños, masacrando las ilusiones y los devenires, diluyendo voces y tardes de domingo. Las necesito, puntuación, ortografía, gramática... las necesito para expresar esta cosa que se me ebulle en el corazón, en la garganta y no alcanza a ser fonética, las necesito, porque no sé como diluir este cariño solitario que se me crece como cancer y no tiene dueño que le guíe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario