martes, 10 de marzo de 2015

Deliciosa misantropía

Tener un hijo es tan admirable como estúpido!
Como hacer un deporte extremo, admirable! o estúpido!
Eso es lo que siento. 
Es más, lo fácil es tener hijos.
Es la única cosa para la que uno esta biológicamente diseñado.
Cómo será de fácil tener hijos que lo raro es que uno no los tenga!
O que no pueda tenerlos!
Y no falta el que me sale con que: aiichhh si tus papás no hubieran querido tenerte no estarías aquí.
Pues sí! obvio, es cierto. 
Y la de malos ratos que su hubieran evitado!
Pero, quien los mando?
Por eso no tengo nada por lo que felicitar a alguien que ha tenido un hijo.
No me nace.
Si eso es de lo más fácil.
Lo difícil es criarlo bien, eso si!
Cuando el chino haya crecido y usted lo haya logrado criar bien ahí sí que lo felicito!
Antes no.
Antes de eso, usted no ha hecho nada memorable.

lunes, 16 de febrero de 2015

Felipe

Ve, que estoy enamorada, hoy caí en cuenta, así como conclusión de no entender porque me estaba sintiendo tan asustada, de tener mucho miedo de que te aburras de mí, de que no me quieras, digo, tanto. Y sentir ese pánico que se va formando en el estómago y se extiende por todo el cuerpo y no deja respirar bien, ni pensar. Ahhhh esto no es normal, dije, ¿qué me pasa? La frase esa de "el amor ha hecho héroes pero también ha hecho idiotas" se me vino a la cabeza. Enamorada idiota, dije. Y todo tomó forma concreta y clara, aahhh era eso, no más, no menos. Por poquito. Y bueno, así es, hoy y de ti. Estoy enamorada y no sé lo que eso significa ni que límites tiene ni hasta donde se extiende ni cuánto dura. Estoy aquí que si mal no entiendo es lo importante.

lunes, 9 de febrero de 2015

Ya

Ando corta de palabras, no porque no tenga que decir, sino porque temo nombrar y no nombrar, decir todo lo que se viene de repente y olvidarme de lo más valioso, son tantas cosas...
La rabia con todo su poderío anda recorriéndome las arterias.
La rabia de no haber sabido decir No, y tampoco Si y estar ahora enfrentando las consecuencias de no ser más crítica y más amable conmigo misma.
La rabia de no reconocer en el otro lo que es y lo que vale, sino simplemente querer derretirle las entrañas, aplastarle el cráneo, cortarle en rodajas las piernas. Y casi inmediatamente se viene el miedo a ser tan horrible, tan mezquina y tan rencorosa de no perdonarles el ser como son y no como yo he querido. Y la tristeza se me filtra entre los sueños cuando sueño que Atticus ha muerto apenas hace un par de días y que nadie ha querido contarme y que yo no entiendo lo que pasa y me echo a llorar de manera inconsolable por no haberle dicho nada más, nada más nunca más. Y sin embargo, no le voy a decir nada, que se pudra entre las elecciones que hizo que eso hago yo en las mías. Igual con el Daniel que se siente tan lejos como ningún otro nombre, porque le asigné mal los valores a priori y es responsabilidad mía. Si él ha respondido de una forma o de otra es lo de menos, he sido yo quien no ha sabido decir las cosas claras y con tiempo. Y en esas se me está la rabia condensándose gota a gota, veneno a veneno. Hay definitivamente cosas para las que no estoy hecha. Igual en algún punto los mando a todos a la mierda cuando no son lo que yo creo ser para ellos.
Y por otro lado se me viene el cumpleaños 31 y el corte del cabello para andar más ligera. Y para celebrar he elegido la imaginación, esa que nos hace posibles todos los imposibles y que nos hace habitar en todo menos en lo que es cierto y sin embargo es quien nos provee los futuros y nos permite hacer lo que no se ha hecho. La imaginación esa loca que corre por la casa. Y cómo si no fuera suficiente está Felipe... que decir de él? tan poco sé! en cualquier caso y de todos modos, así estas sean demasiadas palabras, Felipe me refresca los rincones, me trae sonrisas y orgasmos en la piel y en el cerebro, me reta a saber más y al mismo tiempo no me pide nada, no me deja hacer drama de ningún tipo, bendito sea! y se me cuela en los segundos asfixiándome los todavías. Felipe, que no hace sino parte de los imposibles y que está basado en lo que deja ver una pantalla y en cuando no nos falla el internet, es al mismo tiempo todo deseable y querido, está presente más que ausente y sin prometerme nada cuando le pregunto si me quiere me dice que sí. Así, nada más quiero que ese si en cuando se pueda y este te quiero un poquito cuando yo se lo digo, además de sabernos piel, saliva, cuerdas y juguetes y cómo lo disfrutamos!
Y está el doctorado, la ciencia, el correr... como los quiero carajo! como no quiero sucumbir a cuando todo anda desabrido e insípido y me pide que ya no siga, yo quiero seguir, porque amo esta vaina, amo la ciencia y sus resultados, aunque la academia y sus sistemas y estas horrorosas construcciones humanas y encasillamientos y miserablezas de no dejarlo a uno ser feliz quieran ponérmela difícil. Estoy triste porque no sabe rico tanto esfuerzo, y pareciera que no sabrá por algún tiempo, pero creo que lo que hago es bonito y vale la pena que yo ande metida en esto. Aquí estaremos dando todo lo que se pueda, procurando descorrerle la cortina de difícil a esta tarea y poniendo el corazón para darle color al paisaje de los genes de los pajaritos y de su sistema inmune.
Así vas viniéndote año 2015, con el corazón en la mano latiendo fuertemente y con los reaprendizajes y certezas de cuáles son las cosas que nos gustan y cuáles son las que nos hacen daño.
Este año un poco como el pasado, no le regalo nada a nadie, no le doy a nadie nada de más porque no se lo merecen, en cambio, yo me merezco que me ponga mucha atención y mucho cariño, yo me merezco darle cariño a quien como Felipe se sabe estar ahí en el corazón y en las entrañas, mientras que se vayan a la mierda y al infierno todos esos que se creen demasiada cosa y no saben ni siquiera reconocer sus propias debilidades. Claro, yo de clara no tengo nada, pero procuro dejar que el agua corra y lave las heridas y limpie los pozos, y que el viento de colores mantenga el calor, la tranquilidad y me separe del mundo.

jueves, 5 de febrero de 2015

Extinción

Lo malo de no tenerle fé a la humanidad es que una termina buscandose un trabajo en el que no le ayude para nada a esa gente... lo malo es que de esos trabajos no hay muchos y los pocos que hay no son muy bien pagos!

viernes, 30 de enero de 2015

viernes, 26 de diciembre de 2014

Borrador

Vuelven los lunáticos, los amenazados, las noches sin insomnio, los días sin gloría, vuelven las lunas de diciembre con sus secretos y sus escombros, las heridas vuelven a abrirse suavemente y con dolor, no ese dolor agudo y visceral de las heridas de batalla, sino ese dolor pausado y subterráneo de las heridas que no sanaron nunca, que se infectaron por dentro mientras afuera la piel no mostraba ningún signo de alarma, solo una cicatriz plana para recordar el sitio, eso trae diciembre con sus luces y sus alborotos, noches largas y solitarias rodeadas de gente que sonríe y que por dentro también carga sus propias angustias. El sufrimiento de diciembre es leve para la mayoría, las nostalgias vienen como olas a traernos los restos de amores y cariños que se pudrieron en el lodo al fondo de los remolinos. No es que quede demasiado. No es que queme demasiado. Es solo estos días del fin de año que como todo los fines hacen recapitular y asignar valores, esto fue bueno, esto no tanto, esto otra vez quedó pendiente, a por cierto, te quiero, sin tener ni la más remota idea de lo que eso significa. Vuelven los poetas y sus voces profundas y vagas, sus decires que nada dicen y contienen como el Aleph todo el universo. Vienen las letras de sus poemas a rasgar el aire y quebrantar los quejidos, a derramar en las heridas ese bálsamo espeso que arde pero que cura, ya que no hay manos que vengan a corroer el miedo. Hablo de mí, por supuesto, por egoísmo supongo o porque sé tan poco de los otros.