Es simple: todo es enemígo.
El dolor no tienen nombre ni lugar, es infinito hasta la insensibilidad.
Este cuerpo no es mío y lo observo desde lejos.
A los pulmones a pesar del esfuerzo del diafragma, no entra nada.
Si es que acaso el corazón está ahí adentro, no hace ruido cuando se mueve.
La distancia entre mis ojos y mis dedos es todo lo definido.
Yo no estoy y eso me duele.
Estoy atrapada en un espacio sin tiempo y sin secuelas.
Mi cuerpo está más solo que yo misma y anda por ahí de un lado al otro.
¿Dónde estás cerebro mío? ¿Dónde está ese punto de ecuentro entre tu y yo? ¿la realidad?
Ni siquiera el dolor tiene poder ahora.
lunes, 12 de agosto de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
De la crueldad
Entre la locura y la media locura debe ser menos dolorosa la primera. Lo
digo solo porque padezco de la segunda, de estar en ese límite silencioso donde
de un lado está el mundo con todos sus colores y del otro las sombras inexactas
y simples que lo representan. Lo digo solo porque padezco la media locura. En
realidad no solo la padezco, también la odio, la respeto, la temo, la
acepto, la acuno, la niego, la reconozco y la lucho. Por sobre todo esto
último, la lucho, porque es grave, porque se cae hacia la locura completa,
hacia la inconsciencia infinita. Y yo la lucho con todas mis fuerzas para mantenerme
humana. Hoy es uno de esos días, de esos milenios, en que ella es más fuerte que
todas nosotras, en que se planta al frente y me mira a la cara con esa
expresión inequívoca de "no voy a irme", de "estas al borde, tan al borde", de "¿qué
es lo que te hace falta para dar el salto?". Me hace falta lo de siempre locura,
me hacen falta un suelo de cal con lágrimas y una ventana donde esperar
espumas, me hace falta la certeza, o más bien no es lo que me falta magra locura,
es lo que me sobra lo que me sostiene. Es la razón, la lógica, es la certeza de
que hay algunos y algunas que aún me esperan, que aguardan por mi regreso para
un artículo, para un proyecto, para buscar en el infinito de los genes los
rastros de ese proceso claro y simple que nos ha traído hasta ahora, es solo
eso horrenda locura, la mínima y pequeña opción de hacer un descubrimiento, de
ver un alelo, de explicar una especie. Somos pobres locura, eres demasiado
fuerte y demasiado astuta, tienes mucho poder, sabes torcer muy bien los
argumentos, reacomodarlos, reivindicarlos, tienes el tiempo a tu favor y la
miseria de tu lado. Yo tengo poco, tengo un remo, un recuerdo, unos cuantos
miedos y tal vez solo tal vez un par de amigos y amigas. Tu voz es una voz
omnipotente, suprema, que se esparce por todo lo que soy y me deslíe, nimia
media locura. Tu voz es esa voz que condena, que me socaba y me estremece. Mi
única arma contra tu fuerza es la paciencia, mi único poder contra tu poder es el
respiro, mi única magia contra tu codicia es la ciencia bienamada. Una vez más
ustedes perdonen tanta angustia y tanta letra, mi única raíz contra la media
locura es la escritura.
Abominaciones
Prefiero un árbol que un hijo y prefiero un libro que un árbol, pero por sobre todo, sacrificaría el libro y el árbol por garantizar el no hijo.
miércoles, 31 de julio de 2013
Busqueda
La
poesía me hace tanta falta como ese bálsamo infalible de aminorar heridas,
ahondar soledades, prevenir desperfectos y sublimar amores.
Las heridas se han
venido de tanto que uno usa el cuerpo y el alma para andar por un mundo que aún
joven no contiene sus animosos impulsos de darse contra uno.
Las soledades son
esas que se han quedado clavadas en los sueños en las noches en que los lobos
no aúllan y los amores se despiden por no considerar futuros.
Los desperfectos
no son más que el espejo claro que revela esta condición humana de ser único y
equívoco y del aprendizaje a punta de fallar muchas veces antes de acertar
con miedo.
Y los amores sublimados son la angustia infinita de recordar lo
bueno y decantar lo no tanto para que como los muertos las amantes sean siempre
añorados, siempre benditos, siempre queridos, siempre perdonados.
La poesía me
hace falta para que la realidad sea menos pesada y más cierta, menos mentira y
más concreta, me hace falta la poesía para acercarme al mundo desde ese lugar
en mí que se muere de miedo porque reconoce que el espejismo de todos no es
para nada un espejismo y es tan vil y vulgar, tan cuero y diente, tan sed y
sudor, tan callo y saliva, tan cuerpo y presencia como lo soy yo misma y yo
misma siendo tan vaga y visceral, tan mínima e infinita, así yo sin la poesía
no tengo ni pies en la tierra, ni brazos al cielo, ni mirada al horizonte.
martes, 23 de julio de 2013
Secundando Politomía
El mayor terror,
aún por encima de la muerte,
el terror puro y supremo,
lo más perecido a la locura,
la perdición más grande y desconsoladora
es la mísera posibilidad de que estos genes míos
alcancen la siguiente generación.
Contrarío a muchos otros humanos para los que es su mayor anhelo,
o para los que es simplemente normal,
o solo es el llamado natural de sus hormonas;
trascender, continuarse o perpetuarse en
esos seres que llevan la mitad de sus genes
a los que llaman hijos,
y sentir que su vida existe por ellos,
o que su vida vale la pena por ellos,
o que su vida tiene sentido por ellos.
Contrario a todo eso
mi vida solo vale porque no hay nadie que se me continúe,
mi vida solo existe por esa deliciosa ausencia de que nadie se
lleve nada,
ni un solo rasgo hereditario mío,
mi vida solo tiene sentido porque no sea posible de ninguna forma
esa "maravilla" que serían los humanos esos que
resultarían de mis óvulos.
Mamá estará muy triste por ello,
que finalmente soy la niña de sus ojos,
y no tengo como hacerle ver que ha sido mejor de lo decible.
A pesar de su ejemplo yo no solo me niego sino que estoy en
contra,
no solo me rehúso sino que despotrico,
no solo digo no! sino que digo nunca!
y más aún tomo acciones al respecto...
viernes, 19 de julio de 2013
jueves, 11 de julio de 2013
De los secretos
Proteger a los demás de mi sexualidad cuando he tenido que protegerlos toda mi vida de mi locura, no solo se me hace innecesario sino supremamente desgastante.
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