El mayor terror,
aún por encima de la muerte,
el terror puro y supremo,
lo más perecido a la locura,
la perdición más grande y desconsoladora
es la mísera posibilidad de que estos genes míos
alcancen la siguiente generación.
Contrarío a muchos otros humanos para los que es su mayor anhelo,
o para los que es simplemente normal,
o solo es el llamado natural de sus hormonas;
trascender, continuarse o perpetuarse en
esos seres que llevan la mitad de sus genes
a los que llaman hijos,
y sentir que su vida existe por ellos,
o que su vida vale la pena por ellos,
o que su vida tiene sentido por ellos.
Contrario a todo eso
mi vida solo vale porque no hay nadie que se me continúe,
mi vida solo existe por esa deliciosa ausencia de que nadie se
lleve nada,
ni un solo rasgo hereditario mío,
mi vida solo tiene sentido porque no sea posible de ninguna forma
esa "maravilla" que serían los humanos esos que
resultarían de mis óvulos.
Mamá estará muy triste por ello,
que finalmente soy la niña de sus ojos,
y no tengo como hacerle ver que ha sido mejor de lo decible.
A pesar de su ejemplo yo no solo me niego sino que estoy en
contra,
no solo me rehúso sino que despotrico,
no solo digo no! sino que digo nunca!
y más aún tomo acciones al respecto...
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