Soy mas débil de lo que piensas, pero más fuerte de lo que puedes imaginar.
I'm weaker than you think, but stronger than you can imagine.
lunes, 7 de mayo de 2018
jueves, 3 de mayo de 2018
Secundando Olvido
Ninguno tengo,
Son agua y arena,
El uno no está y la otra
tampoco,
No son,
Y yo en mi cabeza los condenso,
Las proyecto en los infinitos
futuros,
Con ellas,
Sin ellos,
Como si fueran posibles,
Y no los son,
Arena y agua son,
La una es el reflejo del pasado
El otro el deseo del futuro,
No están,
Y yo hilo,
Aprendo,
Los veo hacer.
¡Que cariño tan cierto les tengo
Señores!
Y ustedes queridas mías,
¿estarán?
¿Alguna?
Creo que no.
Creo que es claro que son
efímeros.
Por favor amores no me busquen
luego.
Que no seré la misma con
ustedes.
Que tengo hoy lo que les tengo,
pero no les guardaré.
La vida es muy cortita y se me
va corriendo.
A ti, tú,
Esto es lo que soy en toda mi
humanidad y mi proceso.
Esta soy lo que es después del
tiempo que he vivido y el que me falta.
Así soy yo y así amor te
quiero.
Después de todo bastante
ambiciosa diría yo.
Pero no se tiene todo lo que
uno quiere,
Sino lo que está disponible.
Eres – sencillamente – muy
importante.
Aunque eso no exprese nada ni
represente ninguna acción.
Te veré y eso será todo.
El cariño que hay es el que ya hay.
Y se perderá cuando tenga que
perderse.
No antes, no después.
Tampoco pienses, demasiado, que ya lo hemos hecho, mucho.
A ambas les deseo el buen
sueño.
Cierro las manos.
lunes, 30 de abril de 2018
Cuanto valgo
A veces se me olvida que ya aprendí y empieza a doler.
Para mi fortuna siempre hay algo que me lo recuerda.
Para mi fortuna siempre hay algo que me lo recuerda.
miércoles, 4 de abril de 2018
Olvido
Preferiría que no te fueras
Pero te vas
Escogería una y mil veces irme contigo
Pero me quedo
No te has ido aún
No has siquiera llegado
Y ya me haces falta como si hubiera sido una eternidad
Como si no me quedaran de ti ni los girones de los recuerdos
Y verte duele
Y reconocer la belleza que te habita duele
Y saberme sin tí duele
Y ese dolor quisiera hacerme suplicarte
Buscarte en lugares donde no estás
Hallarte en pieles que no son tuyas
Seguirte en caminos que no has andado
Pesa el aire al entrar en los pulmones
No hay calma ni paz
Hay la profundidad de la ausencia
La soledad y el silencio
Y yo quisiera agonicamente suplicarte
Más no hay palabras para eso
No hay gestos ni posiciones para pedir nada
No hay en mí además de la intensión de suplicarte
Ni la voz, ni el paso, ni la acción
De pedirte lo que no tienes
Ya el tiempo se hará cargo del cariño
Y de cerrarme las heridas ilusiones
No mires atrás que soy solo estatua de sal
Pero te vas
Escogería una y mil veces irme contigo
Pero me quedo
No te has ido aún
No has siquiera llegado
Y ya me haces falta como si hubiera sido una eternidad
Como si no me quedaran de ti ni los girones de los recuerdos
Y verte duele
Y reconocer la belleza que te habita duele
Y saberme sin tí duele
Y ese dolor quisiera hacerme suplicarte
Buscarte en lugares donde no estás
Hallarte en pieles que no son tuyas
Seguirte en caminos que no has andado
Pesa el aire al entrar en los pulmones
No hay calma ni paz
Hay la profundidad de la ausencia
La soledad y el silencio
Y yo quisiera agonicamente suplicarte
Más no hay palabras para eso
No hay gestos ni posiciones para pedir nada
No hay en mí además de la intensión de suplicarte
Ni la voz, ni el paso, ni la acción
De pedirte lo que no tienes
Ya el tiempo se hará cargo del cariño
Y de cerrarme las heridas ilusiones
No mires atrás que soy solo estatua de sal
miércoles, 21 de marzo de 2018
Oh letra, ven aquí y ayúdame a disolver las lágrimas.
Tanto ensueño y tanta ausencia son tanto insostenible.
Tengo entre las arrugas de los sueños los abrazos.
Tengo entre las angustias cotidianas sus sonrisas.
Tengo, desesperadamente, que entender y que soltar.
Inconsolable.
Pero tú, tú animal desesperado.
Tú, asesino sublimado.
Tú, inconstante y pasajera.
Tú y esa sutileza amarga de no anunciarse,
De llegar de pronto con dulces y manzanas y venenos.
Yo te acuso sin astucia y sin que haya corte que te juzgue y te condene.
Yo, vida mía, te tengo entre las manos y te perdono.
Pero ¿qué me haces cada día vida mía?
¿Para qué me traes estos seres efímeros y adorables?
¿Para qué sus voces que se clavan en la memoria como astillas bajo las uñas?
¿Para qué esas historias ancestrales y bien tejidas?
¿Para qué esos cuentos de amores y desamores y de honores y deshonores?
¿Para qué esos cuerpos con olor a tierra y a rocío sobre las hojas en la mañana?
Ay, ay, ay, ay... ¡Como me duele!
Aquí entre la espalda y el pecho, en los latidos, en los pulmones.
Como me duele este tener que ser fuerte y contener la voluntad de puta que siempre he tenido.
Como se me retuercen los ensueños y se me tergiversan los escondites.
Como, luego de haber vivido lo que tú me has traído, haya sido cuanto haya sido, tengo que andar con cuidado.
Como, reconozco entre los ahoras y los ayeres y los porvenires ese camino angosto que me corresponde.
Ese desfiladero delgado y pedregoso que es el único de los posibles.
Todos los demás son aire y vacío.
Todos ellos que me traes y me muestras al frente como en una pasarela.
Son humo.
Intocables, imposibles, inalcanzables.
Cual instantes perfectos, al otro lado del vidrio, del espejo, al otro lado del mundo, de la vida.
¡Vida! tú, con ese afán de tentarme con sortilegios.
Y yo con este dolor agudo y continuo de ser lo que tú y yo somos.
Yo aquí con está fragilidad salvaje del cariño.
Yo con este no-sé-bien-qué ahogándoseme en la garganta y al filo infinito de mis neuronas.
Yo con esta resignación aprendida en la experiencia
de ¡ya no! gastar el alma,
de ¡ya no! perder el tiempo,
de ¡ya no! morirse de amor,
de ¡ya no! temblar de deseo,
de ¡ya no! arriesgar la cordura,
de ¡ya no, querida mía! jugarse la vida.
La experiencia, la madurez, esa cosa sea lo que sea de ya haber vivido un poco,
tiene el sabor amargo de la resignación sonora sin haber entrado al campo de batalla,
El sabor amargo de estar vivo, pero ser inútil.
Tanto ensueño y tanta ausencia son tanto insostenible.
Tengo entre las arrugas de los sueños los abrazos.
Tengo entre las angustias cotidianas sus sonrisas.
Tengo, desesperadamente, que entender y que soltar.
Inconsolable.
Pero tú, tú animal desesperado.
Tú, asesino sublimado.
Tú, inconstante y pasajera.
Tú y esa sutileza amarga de no anunciarse,
De llegar de pronto con dulces y manzanas y venenos.
Tú, vida mía ¿qué me has hecho?
Yo te nombro con el miedo intacto.Yo te acuso sin astucia y sin que haya corte que te juzgue y te condene.
Yo, vida mía, te tengo entre las manos y te perdono.
Pero ¿qué me haces cada día vida mía?
¿Para qué me traes estos seres efímeros y adorables?
¿Para qué sus voces que se clavan en la memoria como astillas bajo las uñas?
¿Para qué esas historias ancestrales y bien tejidas?
¿Para qué esos cuentos de amores y desamores y de honores y deshonores?
¿Para qué esos cuerpos con olor a tierra y a rocío sobre las hojas en la mañana?
Ay, ay, ay, ay... ¡Como me duele!
Aquí entre la espalda y el pecho, en los latidos, en los pulmones.
Como me duele este tener que ser fuerte y contener la voluntad de puta que siempre he tenido.
Como se me retuercen los ensueños y se me tergiversan los escondites.
Como, luego de haber vivido lo que tú me has traído, haya sido cuanto haya sido, tengo que andar con cuidado.
Como, reconozco entre los ahoras y los ayeres y los porvenires ese camino angosto que me corresponde.
Ese desfiladero delgado y pedregoso que es el único de los posibles.
Todos los demás son aire y vacío.
Todos ellos que me traes y me muestras al frente como en una pasarela.
Son humo.
Intocables, imposibles, inalcanzables.
Cual instantes perfectos, al otro lado del vidrio, del espejo, al otro lado del mundo, de la vida.
¡Vida! tú, con ese afán de tentarme con sortilegios.
Y yo con este dolor agudo y continuo de ser lo que tú y yo somos.
Yo aquí con está fragilidad salvaje del cariño.
Yo con este no-sé-bien-qué ahogándoseme en la garganta y al filo infinito de mis neuronas.
Yo con esta resignación aprendida en la experiencia
de ¡ya no! gastar el alma,
de ¡ya no! perder el tiempo,
de ¡ya no! morirse de amor,
de ¡ya no! temblar de deseo,
de ¡ya no! arriesgar la cordura,
de ¡ya no, querida mía! jugarse la vida.
La experiencia, la madurez, esa cosa sea lo que sea de ya haber vivido un poco,
tiene el sabor amargo de la resignación sonora sin haber entrado al campo de batalla,
El sabor amargo de estar vivo, pero ser inútil.
lunes, 26 de febrero de 2018
Dolor
La belleza de los recuerdos se me está diluyendo en la severidad del silencio.
No quiero perderte, no quiero olvidarte, no te vayas por favor.
The beauty of memories is becoming blurring in the severity of silence.
I don't want to lose you, I don't want to forget, please don't go.
No quiero perderte, no quiero olvidarte, no te vayas por favor.
The beauty of memories is becoming blurring in the severity of silence.
I don't want to lose you, I don't want to forget, please don't go.
jueves, 15 de febrero de 2018
Extraño
El amor es una cosa muy rara... a una le dicen que no y sin embargo está una bien, cuando se les tiene como toooooodo el cariño en el universo... que cosa más rara.
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