jueves, 11 de enero de 2024

Un lugar seguro para llorar

Ese lugar en el mundo al que una puede venir a llorar sin contenerse
Sin consideración por los juicios o los sentimientos de los otros
Sin necesidad de esconder los sollozos y los lamentos
Sin culpas o arrepentimientos por el dolor universal incorregible
Sin valor alguno de ser un doctor, un profesor, un científico, un adulto responsable
Dejando salir en lágrimas todas las sinrazones y los inacabados
Habrá quienes usen otras formas para drenar el alma
Para calmar las angustias y para sopesar los valores
Aquí son las lágrimas el ejercicio natural
Aquí es el llanto el procedimiento
Pero ante la humanidad sostenida el llanto es una afrenta
Y la libertad de llorar en público se va perdiendo con los años
Otro engaño furtivo de la adultez
Así que hubo la necesidad específica de ubicar el llanto en un lugar
Y de profesionalizar los presentes ¡Gracias Pedro!
De localizar las emociones y los sentimientos en unidades espaciales específicas
De contenerlos hasta el momento de llegar a ese espacio seguro
Recostada contra la corteza a los pies de un árbol.
Con la espalda sobre una inmensa piedra mirando al cielo.
Sobre un sofá en frente de la noche estrellada
En el espacio pequeño sobre la alfombra entre una mesa y una silla.
Con la cabeza hundida entre el pelo de una cabra, de un perro, de un caballo, de una gata, de un yeti.
Un lugar para llorar sin ustedes, un lugar para dolerse sin ustedes
Para que a ustedes les toquen las sonrisas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario