lunes, 4 de marzo de 2019

Antes

A veces sé las cosas antes de que sucedan.
A veces en la escritura se me figuran los futuros.
No a modo de adivinanza o de sortilegio.
Sino, más bien, a modo de saber en lo profundo pero ignorar en lo cotidiano,
A modo de conocerme y dados mis propios lineamientos predecir lo que haré,
Pero en el presente pretender mirar a un lado y esperar otros rumbos.
Esperar que el agua corra hacia otros caminos.
Pero el agua sigue su curso.
En el fluir del universo y en el tiempo.
En la ilusión que es la continuidad y la separación.
Quisiera extraviarme de lo que he aprendido.
Pero el conocimiento está allí entre mis letras.
Entre las palabras que dejo que se rieguen desde los dedos hasta la pantalla.
El saber está presente y se pronuncia.
En su misma esencia no me apresura.
Se queda sobre las letras y paciente espera.
Espera que yo en mi estar le de el valor que le es debido.
Espera que yo en mi andar asigne a lo que es y a lo que hago el valor exacto que ya le conocía pero que inclemente quería distorsionar para mi pretendido beneficio.
La certeza de la incertidumbre es imperturbable.
Yo en mi negación cotidiana de la naturaleza humana quisiera quedarme en silencio.
No traer aquí lo que es.
Darnos más tiempo.
Pero el tiempo, amor mío, ya no es nuestro.
Y hace mucho que yo ya lo sabía.
Fue como he sido por tantas veces una fantasía más.
Y la realidad en lo que es, en la simplicidad de su belleza, se ha hecho presente en mi y me ha dado el beneficio del reconocimiento.
Hay una bastedad que desconozco.
Hay un sin fin de aprendizajes que no he vivido.
Pero esto,
Tú,
Yo,
Lo nuestro.
Ya lo sé.
Ya está hecho y terminado.
Ya está acabado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario