¿Qué me hiciste?
¿Tú? Sol.
¿Yo? Aquí.
Ya no estás.
Eres un punto de partida
Eres también un punto de llegada.
Una referencia.
Importante.
Un antes y después.
Un ahora.
Antes de ti.
Después de ti.
La que yo era no es más la que ahora soy.
Y la que era yo no es la que seré.
- "Mi voz busca el viento para tocar tu oído" -
Entre las certezas está esa de que no tengas como quedarte.
De que no sea posible los dos juntos.
De no ser el uno para el otro lo que el otro requiere.
Y sin embargo, eres una marca, un escudo, un estandarte.
Saber bien por qué es difícil.
Habrá que ir decantando lo que quede con el tiempo.
Pero en la piel y en las neuronas la memoria vibra sobre tu existencia.
En los huesos y en los músculos resuena el eco de tu presencia.
En la sangre y la saliva se preserva fluida tu conciencia intacta.
Te trajo la vida con una sorpresa cuando yo no preguntaba.
Y te lleva ahora la vida con una certeza cuando tengo un mundo de preguntas.
Reconocer que tienes resueltas situaciones que yo ni siquiera he conocido,
Y al mismo tiempo entender que requieres sentir que lo has logrado,
Me hacen apenas observadora externa de la bondad de tu belleza.
Como un honor y un privilegio he hablado contigo.
Como un honor y un privilegio ha sido entre iguales.
Nadie hay como tú en el universo.
Como tú en el universo no hay nadie.
Y sin embargo, eres un hombre, una piel, un cerebro, un amor.
Y como tal, siendo lo que soy,
He sido a tu lado una mujer, un cuerpo, una mente, un cariño.
No hubo necesidad de bajar la mirada,
De esconder los deseos,
De ser lo que no soy.
Hablamos - si no me equivoco - desde la verdad que somos cada uno.
De ahí el honor y el privilegio.
Todavía no sé bien que quedará en mí de nosotros.
Todavía no sé que de ello se reflejará en el futuro.
Aún no sé que será de los sentimientos que hay en mí por ti.
Pero hay tiempo, todavía.
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