Tengo por
principio
La libertad
de la pluma
El amor del
árbol
La lealtad
de la piedra
Ya aprendí.
Ya sé que tanto
la felicidad y tanto la tristeza hacen parte de la vida.
Sé que la
belleza es un estado de ánimo que dura poco y depende del cariño.
También sé
que soy buena a veces y cuando soy mala lo soy principalmente conmigo.
Sé que
padezco de males inevitables:
La
paciencia ciega sin propósito ni esperanza
La
imaginación incontrolable que propone todos los imposibles
La rabia
que se entierra adentro y produce hemorragias internas
La razón
intransigente que plantea todos los posibles
La
determinación silenciosa que le da sentido a la paciencia y esta sesgada hacia
el fracaso y por tanto cuando dice no es no para nunca más
El miedo de
perder que se traduce en miedo de encontrar porque no se puede perder lo que no
se ha ganado.
La
nostalgia… del río, del ave, del bosque, de la piedra.
La realidad…
del hombre, de la muerte, de la miseria.
Y el amor... el loco, el que gira la vida, cura todas las heridas y abre caminos.
Tengo por
fortuna la fortuna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario