¿Será posible que me esté mintiendo otra vez?
¿Que me esté ocultando la humanidad, los
miedos?
Me sigue haciendo falta un abrazo, un
contacto con la tierra, algo que me recuerde para que carajos es que está una
viva, algo real, tangible, reconocible.
No es esa agonía de la desconexión
cerebral, del silencio de las neuronas.
Es más bien simplemente la soledad, la falta de
contacto, de alguien que sepa acariciarme el alma.
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