jueves, 27 de febrero de 2014

Este pedazo

Nací a las 2 de la mañana de un 28 de febrero de un año bisiesto, mañana habrá sido de eso 30 años. Yo, que no esperaba vivir tanto y sumo 30 todavía con los dedos como cuando le preguntaban a uno ¿cuántos años tienes? y uno contestaba mostrando la mano y tratando de no equivocarse en mostrar los dedos que correspondían. Sumo 30, caray si estoy vieja! y no vieja de vejez porque esa siempre está allá adelante sino vieja inesperada ¿a qué hora fueron todos esos? claro que si no contara los años que he perdido me ahorraría un par por ahí pero esos también cuentan, digo, como el año pasado, que difícil! Y a pesar de y por pasar por ellos también finalmente vine hasta hoy, o hasta mañana :), a estar en el momento preciso en el lugar adecuado, mañana haré exactamente lo que me place, discutiré de ciencia, extraeré ADN, escribiré un par de cosas sobre ambos y hablaré de esto y de lo otro. Con el tiempo, es decir con estos 30 años andados he aprendido que uno aprende y aprende, y que así es la cosa porque también olvida y tiene esa facultad humana de repetir los mismos errores pero con otros nombres y entre otras gentes, y también tiene mil y una posibilidades de corregirlos. Con este tiempo sé que hay aún algunos humanos que valen la pena el seguir respirando, el no haberse muerto cuando se pretendía, sino darse y recibir la oportunidad de seguir andando ¿dolor? si claro, con eso viene la vida ¿alegrías? también, muchas, las de correr, las de leer, las de escribir, y bueno la de creer en el amor ya con falta de evidencias. Me celebro, porque aún con todos los rincones oscuros que se me forman en el alma hay en ella lugares inmensos donde me crecen las plantas y se florecen, donde anidan los colibríes y ponen dos huevos, donde los musgos llenos de agua huelen a tierra y campanean, lugarcitos alegres en que me queda espacio para dejar escapar uno que otro grave pensamiento sobre lo que eres o lo que no tengo, donde dormir es un placer compartido con una gata y los artículos son dulces para pasar la mañana. Llego a estos 30 con todas las arterias, las rodillas y las vértebras y eso ya cuenta como triunfo, llego a estos 30 con una tesis deliciosa que me espera y una maratón a la vuelta de la esquina y hasta aquí... no menciono a la gente, porque los quiero mucho, con todo el cariño, pero a veces mejor que no lo sepan. Yo juro que no quería vivir, yo no quería, pero ni de un solo segundo me arrepiento, es más ¿que he de ser mañana? es la mejor de las preguntas.

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