domingo, 10 de mayo de 2015

jueves, 30 de abril de 2015

Vas?

Si tuviera palabras! si tuviera que decir! pero hay tan pocas cosas que poner aquí! Son tan claras y sencillas las existencias, los segundos que transcurren tal y cual son y deberían, sin tener más opción que este ahora.
Este corazón que no tiene como quedarse tranquilo, “que no tiene traidor que lo asesine”.
Este corazón que late como corren los ríos, como rota la tierra, como alumbra el sol, como florece la tierra.
Esta yo que no se cansa de dar otro paso, de seguir el rumbo, de buscar otros sitios y otros horizontes.
Esta yo con este amor profundo y largo por una piel que se estremece, por la belleza de un ser sin nombre y sin futuro y que sin embargo vive.
Esta yo sin nombre ni futuro.
Esta yo larga y externa, puntiaguda.
Esta yo suave y amable, con el cariño azul en la yema de los dedos y la claridad de saber lo que vendrá mañana en el cariño blanco.
Esta yo que me he venido haciendo gota a gota, ojo a ojo, limbo a limbo.
Cómo no estar agradecida con la vida?
Cómo no perdonarme a mí misma por haber venido?
Cómo no quererme si en medio de los ires y todos los venires vengo siendo lo que queriendo he sido.
Sin arrepentirse demasiado, sin darse tampoco demasiado crédito.
Sin tener nada resuelto y preguntándose con cuidado cada día.
Tejiendo encuentros y desencuentros.
Amantes que duran apenas un parpadeo y que se quedaran por mucho tiempo incrustados en el alma.
Amantes que por no querer se aman así apenas de corrido.
Hombres hermosos en quienes he naufragado.
En cuya piel me he perdido para siempre, para no regresar nunca.
Y a quienes no he vuelto a ver desde hace siglos.
Esos con los que me encontraré en otra vida.
Hombres hermosos de mirada profunda.
De brazos firmes y seguros.
Desnudos como dioses y frágiles como niños.
Sabios como la tierra húmeda y efímeros con el día.
Amores de ambos sexos que se han ido.
Honores que me han hecho esta piel que no se pudre y no se muere, todavía.
Y esta seguridad intacta del amor inacabable.
Esta seguridad muda de que todo queda todavía.
De que falta.
De que el aire es apenas, apenas si acaso suficiente.
Pero falta.
Larga espera para tanta suerte.
Y que será de ti amiga muerte?
Vendrás cuando ya todo haya sido?
O sin embargo sabré que aún no es tu momento.
Que tengo un día más, otro segundo.
Otro cuerpo al que asaltar cansada y firme.
Sin excusas y sin mucho que esperar.
Todas las veces se falla.
Y solo es necesario una en que no.
Pero habiendo tanta gente en este mundo
Dónde estarás tu amor de mi vida?
Habrás nacido?
O eres como dios, inexistente?
Yo, esta yo estoy aquí humana.
Sin agua entre las manos.
Sin apuros, sin tristezas.
Sin cómo decir sí o decir no,
Sin hijos, sin promesas.
Ay letra, te he tenido por tanto tiempo contenida.
Solo para no dejar registro de mi existencia.
Del sol que me roza la piel y las angustias.
Del color de esos ojos que me pierden en la delicia de no tener mañana y ser tan solo ser aquí y ahora
Y ahora?
Qué será de nosotros?
Del que al otro lado del mundo guarda en secreto el nombre de quien reafirmará su vida.
De ese que se estuvo conmigo por tres noches y tres vidas.
De ese que no es para mí y sin embargo a dormido entre mis piernas los brazos.
De aquél que tiene en el alma una sonrisa.
Y quien un árbol protege de todas las angustias.
Mi vida es solo esto que palpita.
Mi vida es desear para aquellos a quien amo un día más de felicidad y compañía.
Amor, amor querido, no tardes demasiado que es muy corta la vida.

martes, 10 de marzo de 2015

Deliciosa misantropía

Tener un hijo es tan admirable como estúpido!
Como hacer un deporte extremo, admirable! o estúpido!
Eso es lo que siento. 
Es más, lo fácil es tener hijos.
Es la única cosa para la que uno esta biológicamente diseñado.
Cómo será de fácil tener hijos que lo raro es que uno no los tenga!
O que no pueda tenerlos!
Y no falta el que me sale con que: aiichhh si tus papás no hubieran querido tenerte no estarías aquí.
Pues sí! obvio, es cierto. 
Y la de malos ratos que su hubieran evitado!
Pero, quien los mando?
Por eso no tengo nada por lo que felicitar a alguien que ha tenido un hijo.
No me nace.
Si eso es de lo más fácil.
Lo difícil es criarlo bien, eso si!
Cuando el chino haya crecido y usted lo haya logrado criar bien ahí sí que lo felicito!
Antes no.
Antes de eso, usted no ha hecho nada memorable.

lunes, 16 de febrero de 2015

Felipe

Ve, que estoy enamorada, hoy caí en cuenta, así como conclusión de no entender porque me estaba sintiendo tan asustada, de tener mucho miedo de que te aburras de mí, de que no me quieras, digo, tanto. Y sentir ese pánico que se va formando en el estómago y se extiende por todo el cuerpo y no deja respirar bien, ni pensar. Ahhhh esto no es normal, dije, ¿qué me pasa? La frase esa de "el amor ha hecho héroes pero también ha hecho idiotas" se me vino a la cabeza. Enamorada idiota, dije. Y todo tomó forma concreta y clara, aahhh era eso, no más, no menos. Por poquito. Y bueno, así es, hoy y de ti. Estoy enamorada y no sé lo que eso significa ni que límites tiene ni hasta donde se extiende ni cuánto dura. Estoy aquí que si mal no entiendo es lo importante.

lunes, 9 de febrero de 2015

Ya

Ando corta de palabras, no porque no tenga que decir, sino porque temo nombrar y no nombrar, decir todo lo que se viene de repente y olvidarme de lo más valioso, son tantas cosas...
La rabia con todo su poderío anda recorriéndome las arterias.
La rabia de no haber sabido decir No, y tampoco Si y estar ahora enfrentando las consecuencias de no ser más crítica y más amable conmigo misma.
La rabia de no reconocer en el otro lo que es y lo que vale, sino simplemente querer derretirle las entrañas, aplastarle el cráneo, cortarle en rodajas las piernas. Y casi inmediatamente se viene el miedo a ser tan horrible, tan mezquina y tan rencorosa de no perdonarles el ser como son y no como yo he querido. Y la tristeza se me filtra entre los sueños cuando sueño que Atticus ha muerto apenas hace un par de días y que nadie ha querido contarme y que yo no entiendo lo que pasa y me echo a llorar de manera inconsolable por no haberle dicho nada más, nada más nunca más. Y sin embargo, no le voy a decir nada, que se pudra entre las elecciones que hizo que eso hago yo en las mías. Igual con el Daniel que se siente tan lejos como ningún otro nombre, porque le asigné mal los valores a priori y es responsabilidad mía. Si él ha respondido de una forma o de otra es lo de menos, he sido yo quien no ha sabido decir las cosas claras y con tiempo. Y en esas se me está la rabia condensándose gota a gota, veneno a veneno. Hay definitivamente cosas para las que no estoy hecha. Igual en algún punto los mando a todos a la mierda cuando no son lo que yo creo ser para ellos.
Y por otro lado se me viene el cumpleaños 31 y el corte del cabello para andar más ligera. Y para celebrar he elegido la imaginación, esa que nos hace posibles todos los imposibles y que nos hace habitar en todo menos en lo que es cierto y sin embargo es quien nos provee los futuros y nos permite hacer lo que no se ha hecho. La imaginación esa loca que corre por la casa. Y cómo si no fuera suficiente está Felipe... que decir de él? tan poco sé! en cualquier caso y de todos modos, así estas sean demasiadas palabras, Felipe me refresca los rincones, me trae sonrisas y orgasmos en la piel y en el cerebro, me reta a saber más y al mismo tiempo no me pide nada, no me deja hacer drama de ningún tipo, bendito sea! y se me cuela en los segundos asfixiándome los todavías. Felipe, que no hace sino parte de los imposibles y que está basado en lo que deja ver una pantalla y en cuando no nos falla el internet, es al mismo tiempo todo deseable y querido, está presente más que ausente y sin prometerme nada cuando le pregunto si me quiere me dice que sí. Así, nada más quiero que ese si en cuando se pueda y este te quiero un poquito cuando yo se lo digo, además de sabernos piel, saliva, cuerdas y juguetes y cómo lo disfrutamos!
Y está el doctorado, la ciencia, el correr... como los quiero carajo! como no quiero sucumbir a cuando todo anda desabrido e insípido y me pide que ya no siga, yo quiero seguir, porque amo esta vaina, amo la ciencia y sus resultados, aunque la academia y sus sistemas y estas horrorosas construcciones humanas y encasillamientos y miserablezas de no dejarlo a uno ser feliz quieran ponérmela difícil. Estoy triste porque no sabe rico tanto esfuerzo, y pareciera que no sabrá por algún tiempo, pero creo que lo que hago es bonito y vale la pena que yo ande metida en esto. Aquí estaremos dando todo lo que se pueda, procurando descorrerle la cortina de difícil a esta tarea y poniendo el corazón para darle color al paisaje de los genes de los pajaritos y de su sistema inmune.
Así vas viniéndote año 2015, con el corazón en la mano latiendo fuertemente y con los reaprendizajes y certezas de cuáles son las cosas que nos gustan y cuáles son las que nos hacen daño.
Este año un poco como el pasado, no le regalo nada a nadie, no le doy a nadie nada de más porque no se lo merecen, en cambio, yo me merezco que me ponga mucha atención y mucho cariño, yo me merezco darle cariño a quien como Felipe se sabe estar ahí en el corazón y en las entrañas, mientras que se vayan a la mierda y al infierno todos esos que se creen demasiada cosa y no saben ni siquiera reconocer sus propias debilidades. Claro, yo de clara no tengo nada, pero procuro dejar que el agua corra y lave las heridas y limpie los pozos, y que el viento de colores mantenga el calor, la tranquilidad y me separe del mundo.