Una que está rota de tantas
maneras
Que
tiene el corazón cocido a retazos
Que
tiene por pasado un nube oscura cargada de errores
Que
tiene por certeza la incertidumbre
Que
tiene por bandera las manos abiertas.
Una
que apenas se sostiene de pie en las tinieblas
Que
ha estado al frente en tantas batallas
A
la que apenas le alcanza lo que tiene para vivir al día
Que
no puede del miedo a comprometerse a pensar en futuros
Que
tiene la piel fusionada a las neuronas
Que
no mira atrás
Que
apenas si logra perdonarse a ella misma.
Y dice él que él es un desastre.