miércoles, 19 de febrero de 2025

Tempestad

Presiento los pasos largos e inagotables de la tempestad que se avecina sobre mi sombra.
No es el último día.
La continuidad se lleva todo por delante.
Las dichas, las amarguras, los entumecimientos.
La continuación se traga todo hacía el olvido.
No hay detenerse.
No hay descanso, ni tiempo.
Solo la continuidad del movimiento.
Abrumadora y concatenada.
Avasallante y extendida.
No duran las certezas.
No alcanzan las precisiones.
Solo el camino.
Y andar se anda a cada rato
A los "treinta minutos por segundo,
paso, a paso".
Sin detenerse, se sigue andando.
Ando yo aquí, corro, hacia tu casa.
Hacía tu cuerpo, hacia tu sonrisa embrujada.
No hay detenimiento.
No hay parada.
No es posible sostenerse inquieto.
Solo la andada.
Y en este avance inagotable y perfumado coincidimos.
Nos rozamos por segundos las manos y las vidas.
Tratamos de aferrarnos por un instante al otro.
Yo suplico, que nos alcance la vida.


miércoles, 5 de febrero de 2025

Concilio

Te escribo
Desde la misma silla en que de niña resolvia los problemas del algebra de Baldor
Los binomios cuadrados perfectos que luego volverian en el modo de frecuencias alelicas y genotípicas
Desde la casa donde creció la única mujer que he amado
Donde sus fotos sonrientes en las paredes me inundan los sentidos y toda la imaginación
Desde la ciudad donde empecé a correr tratando de llegar a esta casa luego del colegio
En donde está la plaza con la basílica inmortal e inmoral frente a la cual nos sentabamos a tomar
En donde está el parque Julio Flores con su homenaje al poeta que en esos dos poemas me sentenció la vida
Te escribo
Desde esta mezcla inalcanzable de mi pasado y mi presente
Donde lo que fui me inquiere y me absuelve
Afilando los bordes agudos de las heridas eternas
No soy de aquí tampoco
No pertenezco a esta silla, a esta casa, a esta ciudad.
La mujer que amé ya no me habita.
Recoger los pasos también es un largo camino.
La imprecisión y la incertidumbre nos abordan.
Me pregunto si también nos hacen posibles.
Y sin que puedas realmente probar nada de lo que aquí te digo.
Eres tu el dueño de estas letras.

___________

I write to you
From the same chair where I solved Baldor's algebra problems as a child
The perfect square binomials that would later come back to me as allelic and genotypic frequencies
From the house where grew up the only woman I have ever loved 
Where her smiling photos on the walls flood my senses and my entire imagination
From the city where I started running trying to get to this house after school
Where is the square with the immortal and immoral basilica in front of which we sat to drink
Where is Julio Flores Park with its tribute to the poet who in those two poems sentenced my fate
I write to you
From this unattainable mixture of my past and my present
Where what I was inquires me and absolves me
Sharpening the glassy edges of these eternal wounds
I am not from here either
I do not belong to this chair, to this house, to this city.
The woman I loved no longer leaves in me.
Retracing the steps is also a long road.
Imprecision and uncertainty overflow us.
I wonder if they also make us possible.
And you, unable to really taste anything I tell you here, are the owner of these letters.

miércoles, 8 de enero de 2025

Promesa

La vida no se hace más simple,
No es más fácil vivir con el tiempo o con la experiencia,
Los niveles son cada vez más inalcanzables, más imposibles.
La terquedad hereditaria que me ha tocado me empuja,
Me avasalla a insistir, 
Un día más, un año más, una vida más,
A pesar de los desamparos, de las carencias, de los dolores, de las alergias,
La terquedad irreemplazable y obstinada me sostiene,
Ante el estómago revuelto, ante la piel escamada, ante el cerebro detenido,
Frente a las deudas impagables, frente a los científicos abominables.
No todavía!
La testarudez de hacer posible lo indomable,
De hacer amable lo innombrable,
De hacer cierto el cariño.

Nada sería de mí sin ustedes,
Mis amigas, mis amigos,
Ni rastro quedaría de mí sin ustedes,
Heroínas cotidianas,
Diosas terrenales,
Andariegas de pasados usurpados,
Corredoras de sonrisas estelares,
Medidoras del valor preciso del cariño,
De la energía necesaria para mover al mundo,
Sostenedoras de las plumas que caemos.
Traedoras del verde, de la calidez, de la frescura.
Tejedoras de voces, movimientos, letras.
Hacedoras de instantes, de saberes, de futuros.
Ustedes, las continuas, la presentes, las infinitas,
Tania, María José, Camila, Valentina...
Y todos ustedes todas, las que no nombro.
Ya va, dosmilveinticinco, ya va. Que hay que querer!

Y aquí estás tú,
Idiota!
En medio de la incertidumbre
Al borde de lo inalcanzable
Cuando viene la mañana,
Al despedirse el día,
A la hora del dragón, de la cenicienta.
Estás tu.
En el encuentro entre la cama y la tormenta,
El gato dentro de la caja,
El observador del evento que se modifica,
En las uvas, en las velas, en los caballos al viento,
En las uñas, en lo húmedo, en los besos,
En todos mis errores, mis rencores, mis falencias,
En el equilibrio dinámico del desequilibrio sostenido.
Mi cuerda floja, mi tornillo refundido,
La razón, la belleza,
El rastro del amor,
La promesa.
El augurio.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Estruendo

This year was a slap,
I broke up with someone that I love,
I had to stand up against an advisor with questionable ethical behavior,
And my country decided to charge me for my PhD and left me in a debt that means bankruptcy.
But after so much worry and tears, I laugh.
I have solve neither, but I laugh.
Because my friends and family are here and well, and they are with me in each step.
I laugh,
Because I have a lawyer that is willing to take my case and we will fight,
I laugh,
Because I defended the integrity of my students and my science,
I laugh,
Because the person that I love forgave me, and I will see him again.
I may laugh.

martes, 5 de noviembre de 2024

Aferro

El problema con dejar que la sea la vida la que se traiga las cosas es que la vida me ha enseñado que no necesariamente se trae cosas buenas. Ya entonces me trajo la depresión y me la estalló en el alma para el resto del tiempo. ¿Qué hace uno con eso? Si hubiera dejado que la vida decidiera por mí ya se habría acabado, no sería esta que soy ahora, hubiera tenido unos hijos indolentes y miserables, no me hubiera graduado de nada, no hubiera ido a ninguna parte. Si hubiera dejado que la vida decidiera por mí no sería yo sino otra que no admiro ni reconozco. Esa otra no necesariamente sería menos feliz de lo que soy ahora, que esta guerra continua contra el destino no es más amable. No sería yo. Yo, la que soy, tuvo que entender que la suerte que le toco es medio sínica. Una suerte perversa que me va arrancando pedacitos lentamente y en silencio, sin que se note demasiado, mientras que todo pareciera que fuera bien, y sin embargo adentro me va carcomiendo. Una suerte ilícita que pareciera que me privilegia, mientras me socaba el cariño, la paciencia, la sonrisa. Esta guerra contra el destino es, señoras y señores, para que la vida no se me acabe tan pronto, para que haya alguna forma de seguir viviendo, alguna, posiblemente un poco más amable. Es por eso que continuo, porque todavía creo que es posible. Que existe un futuro en el que el dolor no es permanente, en que las necesidades básicas están cubiertas, en que alguien anda conmigo y sonríe. Pero la vida insiste en los insoportables, en el desamor, en la soledad abrumadora, en ganarse el pan de cada día sin tener un día de descanso, en el sugerir que pido demasiado mientras los otros también, en los que mienten, en los que callan. La guerra contra la vida es para la vida, la guerra contra lo que hay es por lo que quisiera, la batalla de cada día es por la libertad de decidir y no acomodarse a las decisiones miserables de lo que se trae lo cotidiano. Esta guerra es para no dejarse corromper por la miseria, y la vida no ayuda a ese respecto, al contrario, se trae historias de horror y hombres malvados, de heridas abiertas, de futuros desolados. Es por eso que no puedo dejar que pase, es por eso que requiero los valores, y el hablar, hablar harto, decir lo que pienso y lo que siento. Es por eso que en medio de estar destruida me niego a rendirme, terca, incesantemente terca en continuar, en no quedarme tirada en medio del camino, en no hacerle caso a los pensamientos asesinos que se pasean por mi cabeza, en no darle la razón a la vida, sino en aferrarme fuertemente a lo que soy y seguir viviendo.

miércoles, 16 de octubre de 2024

Recarga

Me hacen falta los segundos que me dabas al día
Esos instantes mínimos en que solicitaba una foto tuya
Y tú la mandabas desde donde estuvieras y como estuvieras
Solo verte era suficiente para recobrar la fuerza necesaria para seguir
Como si en tu existencia hubiera un hechizo que me devolvía la energía
Solo esa interacción diminuta era todo y era bastante
El día seguía con todos sus pesados y largos quehaceres
Pero saber que estabas me devolvía todas las excusas
Para esta vida que poco sentido tiene.


I miss the seconds you gave me every day
Those little instants when I asked for a picture
And you sent it wherever you were however you were
See you was enough to recover the strength that I need to keep going
As if in your existence there was an spell giving me back my energy
That little interaction was everything and was enough
The day kept going with all its heavy and long duties
But knowing you were there gave me back all the excuses
For this life that has so little meaning.

martes, 15 de octubre de 2024

Desconocimiento

Ay abogado,
¡Yo no sé!
No sé si te romantizo en medio del olvido o si es verdad que las marcas de tus besos embellecen mi piel.
No sé si llevaré tu recuerdo hasta el último segundo de mi conciencia atropellada o si lo dejaré arrumado en algún lugar sombrío al que no vuelva jamás.
No sé si este dolor es para siempre o para nunca.
No sé quién eres ahora, sin mí.
Pero hoy, todavía, me haces falta en cada sístole, en cada exhalación, en cada impulso eléctrico, en todo el espacio que le desplazo al aire, en todas las divisiones de mis células.


Ay Lawyer,
I don't know!
I don't know if I romanticize you in the middle of the oblivion or if it is true that the prints of your kisses embellish my skin.
I don't know if I will carry your memories until the last second of my rushed conscience or if I will leave them neglected in a shaded place where I will never more come back.
I don't know if this pain is for ever after or for never.
I don't know who you are now, without me.
But today, still, I miss you in every systole, in each exhalation, in every electrical impulse, in all the space I displace to the air, in every division of my cells.