Venga, dígame algo, no se quede en ese silencio tan absurdo que me asusta.
Catalina, no se vaya. Venga siéntese conmigo, míreme un rato, sonríame.
Mujer, hábleme. Pregúnteme lo que quiera, o hablé de lo que sea.
No se calle.
Que ese silencio suyo es la angustia previa de una fosa infinita.
Ese abandono suyo es la puerta oculta al mundo sin nada.
Esa negligencia suya es la muerte viva caminando de espalda.
Catalina.
Hay todavía.
Hay sombras y colores y minutos.
Hay querida mía sangre en las arterias.
Hay mujer de mil soles el camino y el bosque.
Queda en el mundo una gata un caballo.
Queda en el mundo un paisaje un horizonte.
Aún existen los otros, los honorarios.
Aún están los amables, los polígonos, las aristas.
Ven, dame la mano.
Llora todo lo que sea necesario.
Si, lo sabemos.
La soledad.
Abrumadora.
Insensata.
Carcoma.
Esa sensación tangible de estar sola.
La soledad en medio del gentío.
La soledad izquierda en medio del cariño.
La soledad infinita de la tierra vieja.
Esa de los días sombríos y oxidados
De los días que crujen y se desploman
Días hondos cóncavos huecos
De ojos inocuos, insufribles, secos
La soledad del frío en los huesos
De la piel intocable
Del respiro inasible
Esa delgadez del alma
Esa efemeridad del sentido
Esa turbulencia de la muerte y el nacimiento
Perpetua tortura la de la soledad innata
La de la inaccesibilidad al otro
La de la imposibilidad de la compañía
La negación de la vida
Catalina
Este silencio sombrío y simple
Esta soledad que nos acribilla
No es eterna.
viernes, 6 de diciembre de 2019
martes, 5 de noviembre de 2019
Despedida
Estrechar una mano, susurrar unas palabras inaudibles y sin sentido cerca al oído del otro, poner cara de acontecimiento, imitar la ilusión de la compañía, de la cercanía entre todas esas personas que vienen a despedir a una que ya no existe, mientras cada uno deambula en su propia y única tristeza, en esa isla sola que somos!
martes, 8 de octubre de 2019
Ilusiones
Los que parecían invencibles
son cobardes.
Los que lucían relucientes
son sombríos.
Ya no hacen falta
las que eran inolvidables.
No están lejos
los que eran inalcanzables.
Atrás se quedan
las que iban adelante.
Solo queda silencio
en donde parecía haber historias.
Ya no recuerdo
a los que fueron importantes.
Sus palabras
valen ya menos que el polvo.
Su voz
ya no resuena en los recuerdos.
Su presencia
es absolutamente prescindible.
No quedan ni siquiera
sus fantasmas.
No hay en la memoria
ni sus nombres.
No están muertos
pero no viven.
Fueron alguna vez
tal vez lo fueron.
Ahora no son
o son solo irrelevantes.
No valen ni siquiera un punto.
son cobardes.
Los que lucían relucientes
son sombríos.
Ya no hacen falta
las que eran inolvidables.
No están lejos
los que eran inalcanzables.
Atrás se quedan
las que iban adelante.
Solo queda silencio
en donde parecía haber historias.
Ya no recuerdo
a los que fueron importantes.
Sus palabras
valen ya menos que el polvo.
Su voz
ya no resuena en los recuerdos.
Su presencia
es absolutamente prescindible.
No quedan ni siquiera
sus fantasmas.
No hay en la memoria
ni sus nombres.
No están muertos
pero no viven.
Fueron alguna vez
tal vez lo fueron.
Ahora no son
o son solo irrelevantes.
No valen ni siquiera un punto.
lunes, 30 de septiembre de 2019
jueves, 26 de septiembre de 2019
Seis meses
Ahhhhhh la rabia,
esa rabia pura
la rabia real
arrasadora de mundos
la que no deja rastro de cuanto se quiso
la rabia supurante
esa que grita
que desgarra
la omnipotente
la omnipresente
la rabia que carcome
que corroe
que deshace
la ira concentrada
que destroza las paredes de las células
que deshace los nucleótidos
que desintegra las neuronas
que sublima las sinapsis
la ira muerte condenadora de la vida
la que no permite ninguna otra de las posibilidades
el destino que se derrama desde la corona hacia el cuello y la cintura
la quebradora de dientes, la trituradora
la rabia que desangra
que masculla, que escupe, que vomita
la rabia ébola
la rabia por encima de todas las guerras
la ira nauseabunda e indolora
la de deshilachar los músculos
la de hervir los fluidos
la de fracturar los huesos
la de incinerar los nervios
la de corroer las paredes del estomago
la de las hemorragias
la rabia
esa
compañera innata innecesaria
la asesina.
esa rabia pura
la rabia real
arrasadora de mundos
la que no deja rastro de cuanto se quiso
la rabia supurante
esa que grita
que desgarra
la omnipotente
la omnipresente
la rabia que carcome
que corroe
que deshace
la ira concentrada
que destroza las paredes de las células
que deshace los nucleótidos
que desintegra las neuronas
que sublima las sinapsis
la ira muerte condenadora de la vida
la que no permite ninguna otra de las posibilidades
el destino que se derrama desde la corona hacia el cuello y la cintura
la quebradora de dientes, la trituradora
la rabia que desangra
que masculla, que escupe, que vomita
la rabia ébola
la rabia por encima de todas las guerras
la ira nauseabunda e indolora
la de deshilachar los músculos
la de hervir los fluidos
la de fracturar los huesos
la de incinerar los nervios
la de corroer las paredes del estomago
la de las hemorragias
la rabia
esa
compañera innata innecesaria
la asesina.
jueves, 1 de agosto de 2019
miércoles, 31 de julio de 2019
Nada
Un río caudaloso y florecido recorre este año de mi vida
Todo cruje abatido por la fuerza de las aguas que arrastran y limpian
Los bordes del caudal se retuercen ante la fuerza de la corriente
La que soy procura sostenerse y cuidarse
Lo que soy es más de lo que soy en este instante
Las palabras hieren como dagas frías y afiladas
Los huesos crujen, las arterias crujen, los sueños crujen
Las expectativas de los otros desfiguran las intenciones que me guían
Solo la certeza del cariño profundo, del amor innato que siento por esas bases que se transcriben me mantiene
Como el agua misma y el mismo río lo que hago es lo que soy
Soy la corriente, la que fluye, la que lava
Soy la que que cruje, la que arranca, la que moldea
Soy la que se evapora, la que se condensa, la que llueve
Soy la que se seca, la que inunda, la que se filtra
Soy también la que huye de las manos y la que se congela
El fluir es sin duda doloroso y el detenerse lo es aún más
Correr es todo mi destino, correr ha sido toda mi existencia
Fluir en un ciclo inagotable que me permite transcurrir el mundo
Esa soy en este ahora en el que soy menos de lo que soy porque siempre antes se es menos
Busco caminos en medio de las raíces y a través de las piedras
Voy formando el mundo
Estoy en todo lo que vive, en todo lo que respira
En cada minúscula célula, a través de todo el firmamento
Palpito.
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